El sector del software, tradicionalmente considerado uno de los motores de crecimiento estructural de los mercados, atraviesa actualmente una fase compleja que invita a la cautela desde el punto de vista inversor. Aunque la narrativa de largo plazo sigue siendo atractiva, los riesgos a corto y medio plazo superan, por ahora, el potencial de rentabilidad ajustada al riesgo.
1. Presión sobre el crecimiento y las valoraciones
Tras varios años de fuerte expansión, muchas compañías de software muestran una desaceleración en el crecimiento de ingresos, especialmente en modelos SaaS empresariales. A esto se suma que las valoraciones, aunque han corregido desde máximos, siguen siendo exigentes en relación con el crecimiento esperado, dejando poco margen para decepciones en resultados o guías.
2. Impacto ambiguo de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial, lejos de ser un catalizador inmediato para todo el sector, se ha convertido en un factor de disrupción desigual. Mientras unos pocos actores bien posicionados capturan valor, muchas empresas de software tradicional enfrentan:
Incremento de costes de inversión en infraestructura.
Riesgo de commoditización de ciertos productos.
Incertidumbre sobre la monetización real de la IA en el corto plazo.
Esto ha provocado una mayor dispersión de resultados y penalizaciones severas tras publicaciones de resultados que no cumplen expectativas.
3. Sensibilidad a tipos de interés y ciclo económico
El software sigue siendo un sector altamente sensible a los tipos de interés, dado su perfil de crecimiento y flujos de caja más lejanos en el tiempo. En un entorno de política monetaria aún restrictiva y con dudas sobre el ciclo económico global, los inversores tienden a rotar hacia sectores más defensivos o con cash flows más visibles.
4. Riesgo de revisiones a la baja
La temporada de resultados reciente ha mostrado que el mercado castiga con dureza cualquier señal de debilidad, ya sea en demanda, márgenes o guidance. Este contexto aumenta la probabilidad de revisiones a la baja y mantiene elevada la volatilidad del sector.
La pauta la marca Constellation Software, compañia canadiense que aglutina unas 500 - 600 compañias de software adquiridas en el transcurso de su historia. Acumula una caída del 50% desde Máximos
Desde el punto de vista de análisis técnico del sector, el ETF Expanded Tech Software presenta una ruptura bajista de la directriz alcista que favorece una recorrido a la baja del 15%
Conclusión
Aunque el software seguirá siendo clave en la economía digital a largo plazo, el momento actual no es óptimo para una sobreexposición al sector. La combinación de crecimiento moderándose, presión competitiva por la IA, sensibilidad macro y valoraciones aún ajustadas sugiere que existen mejores oportunidades de inversión en otros segmentos del mercado con un perfil riesgo–retorno más atractivo.
Recomendación: evitar o infraponderar el sector software en carteras de corto y medio plazo, a la espera de una mayor visibilidad en crecimiento, márgenes y monetización efectiva de la inteligencia artificial.
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