El precio del oro vuelve a superar los 4.600 dólares en una potencial nueva racha alcista
La renta fija se comió el protagonismo la semana pasada y arrastró con ella a otros activos. El oro fue uno de los claros beneficiarios: superó los 4.600 dólares por onza y rompió su media móvil de 200 sesiones, situada en torno a los 4.513 dólares, con lo que encadenó su tercera semana consecutiva de ganancias.
El oro al contado cerró el viernes con una subida del 2,4%, hasta los 4.623,94 dólares, tras marcar un máximo intradía de 4.631,99, su nivel más alto desde el 15 de mayo. En el conjunto de la semana el metal se anotó cerca de un 5%, con la mayor subida en una sola sesión desde principios de febrero. Y este lunes continúa subiendo, ya al borde de los 4.650 dólares.
El detonante: el Tesoro dobla las recompras de deuda
El giro llegó el miércoles. Con el bono estadounidense a 30 años en máximos desde 2007 y el Bund alemán al mismo plazo en niveles de 2011, el secretario del Tesoro Scott Bessent anunció que duplicaría las recompras de deuda pública de los vencimientos de 10 a 30 años.
Con ello, los rendimientos y el dólar cayeron. Y ahí se activó el oro, que no paga cupón y se beneficia cuando baja el coste de oportunidad de tenerlo en cartera.
La lectura más agresiva del mercado es que Washington ha empezado a poner techo a los tipos largos. Carsten Menke, director de Investigación Next Generation de Julius Baer, lo rechaza: "no lo consideramos el punto de partida de un verdadero control de la curva de rendimientos".
Sí admite que el movimiento cambia el terreno de juego. Lo que mueve la demanda inversora, insiste, son los tipos a corto plazo y la trayectoria del dólar. Los inversores compran oro cuando los rendimientos bajan o llevan mucho tiempo bajos, y venden cuando suben los tipos y se fortalece el billete verde.
Al factor macro se le sumó el técnico. El oro llevaba desde principios de junio por debajo de su media de 200 sesiones y romperla al alza es la señal que muchos operadores esperaban. Y el oro superó la media móvil de 200 sesiones por primera vez en dos meses. El metal cotiza ahora por encima de todas sus medias principales.
Julius Baer subió el jueves sus previsiones para el oro hasta 4.500 dólares a tres meses y 4.800 dólares a doce meses, con visión Constructiva. En la plata las elevó a 65 y 67,5 dólares, con visión Neutral. Veinticuatro horas después, el oro ya cotizaba por encima del objetivo a tres meses y la plata había rebasado incluso el de doce, al superar los 70 dólares. La entidad explica su cautela: "la decisión del Tesoro ha elevado tanto el suelo como el nivel justo de los precios", señala Menke, que mantiene sin cambios su visión de fondo pese al ajuste de cifras.
Ahora está el tema de las posibles subidas de tipos de interés de la Fed. Si la presión inflacionista sigue cediendo y no hay subida, el escenario para el oro mejora. Si finalmente sí la hay, entonces podemos esperar nuevas correcciones en el precio del metal, avisan los expertos.
El calendario aprieta. El miércoles se publica el PCE de julio, el indicador de inflación de referencia para la Fed, y presenta resultados Nvidia. El jueves arranca Jackson Hole, con el debut de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal y su discurso previsto para el viernes. Veremos cómo se comporta el oro ante una semana movida.
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