Este miércoles 7 de noviembre Francisco García Paramés volvía a la que fue su casa durante sus años más jóvenes. Y no de cualquier manera, regresaba a la Universidad Complutense de Madrid para dar una charla acerca de su experiencia como inversor a un auditorio repleto de jóvenes universitarios, inversores y docentes interesados en el mundo de la inversión.

Durante la conferencia se trataron numerosos temas que explicaré a continuación. Aunque hubo una parte realmente interesante en la que se habló sobre compañías y, como era de esperar, sobre una de sus principales posiciones en cartera, Aryzta, que ha generado mucha inquietud durante los últimos meses. Además, el gestor dedicaba en su última carta trimestral un espacio específico al fabricante suizo de panes congelados, podéis consultar sus últimos cambios en cartera aquí.

Entrando en materia, el gestor reconoció su error de inversión en Aryzta "En los últimos 30 años nos han quebrado 40 o 50 compañías. La clave es equivocarte con poco dinero, en este caso el error más importante ha sido hacerlo con más dinero de lo normal. Vamos a tener equivocaciones, lo único que tenemos que intentar es que en aquellas ocasiones en las que invertimos cantidades importantes el grado de seguridad sea muy alto. Esta es la principal lección de esta compañía que ha sido un error para nosotros este año aunque todavía no ha terminado la historia, desde luego no creo que recuperemos todo lo invertido pero sí una gran parte"

Además, hay que tener en cuenta que este jueves ha arrancado oficialmente su ampliación de capital por valor de 800 millones de euros. Eso quiere decir que cada acción se ha desdoblado en dos: por un lado, la acción y por otro, los derechos). En toda ampliación de capital se reciben una serie de derechos por cada acción que tienes. Por lo que los primeros efectos (una caída del precio que no es real) se producen el día en que entran a cotizar los derechos.

 

 

La llegada de Paramés al mundo de la gestión

 

El gestor compartió sus inicios, experiencias y lecciones. Una carrera en el mundo de la gestión marcada desde sus comienzos por la casualidad. Y es que tal y como comentó Paramés, su entrada en el mundo de la gestión fue por mera casualidad. Tras decidir cursar una carrera de empresariales sin saber muy bien qué era lo que realmente quería hacer con su vida profesional, en el cuarto o quinto año de su carrera se topó con una revista "Business week", a raíz de aparecer en su portada un famoso jugador de baloncesto por el que sentía admiración. Desde aquel momento empezó a interesarse por el mundo de los negocios y las empresa. 

Su primer trabajo lo consiguió en el tablón de anuncios de la universidad y era para El Corte Inglés: "Probé para practicar mi soltura en las entrevistas y tuve la mala suerte de que me cogieron" bromeaba el gestor. Allí se estuvo cerca de un año lo que le costó suspender la última asignatura de la carrera. Enseguida se dió cuenta que no era lo que quería, Francisco animó así a los alumnos a cambiar cuando uno se encuentra atascado. 

Su primera etapa en Bestinver fue para trabajar invirtiendo en compañías no cotizadas. Al final se dejó de hacer este tipo de inversiones y fue el momento en el que se tuvo que buscar la vida: "os recomiendo que no esperéis a que os pidan las cosas, tened iniciativa. Si nadie te lo reconoce en el momento te servirá para el futuro". Durante este tiempo se cogió el libro de la bolsa de Madrid y empezó a analizar compañías. Al cabo de un año presentó su trabajo y consiguió comenzar su carrera.

"El día a día de un gestor no es como en las películas, es mucho tiempo de estudiar y reflexionar. En la oficina estamos en silencio, leyendo y estudiando. Si no tienes esa capacidad de leer de manera constante no puedes dedicarte al análisis".

Al final su trabajo consiste en analizar un modelo de negocio y ver si estará funcionando en 10 años e invertir si además está barato: "No se requieren grandes habilidades matemáticas con una calculadora es suficiente. A veces hay que hacer una labor de psicólogo y entender por qué los demás no están invirtiendo en una compañía".