Por fin te has decidido a dar el paso y comprar casa. Llega el momento de ponerte manos a la obra: buscar la casa de tus sueños y después la hipoteca ¿O era al revés? Esta es una pregunta parecida a qué fue antes, si el huevo o la gallina.

Como hay que empezar algún sitio la mayoría buscará primero la casa y después se preocupará por la hipoteca y no tiene por qué ser una mala decisión. Todo dependerá de tus situación personal, tus ingresos y tus ahorros. En función de estas variables podrás lanzarte a visitar pisos o tendrás que ir antes al banco a ver qué te dicen.

Buscar antes la hipoteca o la vivienda

Encuentra tu casa antes que la hipoteca si...

Tienes claras tus cuentas. Entre lo que debes revisar antes de comprar una casa está tu presupuesto de compra y cuánto cuesta en realidad una vivienda.

Por un lado, además del precio de la casa debes tener preparado entre un 10-15% adicional para hacer frente a los impuestos por la compra de la casa y demás gastos adicionales de la hipoteca. Y por otro, la mayoría de bancos solo te darán un 80% del valor de tasación de la vivienda e incluso del de compra.

Haz números antes de ponerte a mirar casa para evitar sorpresas. Si cuentas con ese 30-35% del precio de la vivienda, adelante, puedes buscar tu casa sin problemas. Esta píldora te ayudará con la matemática y a saber qué casa puedes comprar.

Buscar antes la casa acelerará todo el proceso de compra y concesión de la hipoteca. El motivo es que para decidir si te da o no el préstamo, el departamento de riesgos del banco necesita conocer el inmueble y tasarlo. Sin la casa concreta lo que te pueden ofrecer es una estimación en función del valor de compra estimado que les digas. Y es que para hacerte una oferta en firme el banco necesitará, entre otras cosas, tasar la vivienda.

Necesitarás consultar la hipoteca antes que la vivienda si...

Vas a pedir una hipoteca por el 100% de la casa. La mayoría de hipotecas financia sólo el 80% del valor de la casa, así que si necesitas más te conviene asegurarte de que lo vas a conseguir antes de invertir tiempo en buscar una casa que está fuera de tus posibilidades.

Como no cuentas con una casa específica, desde la propia entidad harán hincapié en que la información es provisional, pero aún así tendrás una estimación del porcentaje de la vivienda que podrás financiar y un presupuesto más realista sobre el que trabajar.

Por supuesto, para tener la oferta vinculante de tu hipoteca debes aportar todos los datos de la vivienda y pagar, además, la tasación necesaria para que el banco evalúe el préstamo. Además, la cuantía de la hipoteca dependerá también de esta tasación. Si la tasación está por encima del precio de compra podrás arañar algunos euros más y la entidad verá con mejores ojos la operación.

Por eso mismo conviene tener cuidado con las hipotecas preconcedidas, que siempre incluyen dentro de su letra pequeña un “sujeto a condiciones particulares”, tasación de la vivienda o similar. En otras palabras, que la información se refiere a un préstamo mínimamente personalizado en base a tus ingresos si es el banco donde tienes la cuenta corriente o a la simulación que hayas realizado en su web.

¿Qué pasa si encuentro la casa, firmo la reserva y no consigo la hipoteca? Si se trata de una reserva es fácil que pierdas el dinero. Otra cuestión es el contrato de arras, donde estás adelantando una parte del coste de la casa (normalmente un 10%).

Para protegerse ante estas situaciones suele incluirse una cláusula en el contrato de arras donde se establece que ese dinero no se perderá en caso de que el banco no te conceda la hipoteca. Puedes intentar incluirla también en la señal de reserva, pero suele ser más raro.

 

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