¿Por qué la inversión fuera de Estados Unidos puede seguir aportando valor?
El Gráfico de la Semana de Capital Group pone el foco en por qué la inversión fuera de Estados Unidos puede seguir aportando valor.
Después de más de diez años relegada al segundo plano, la renta variable no estadounidense vive ahora un momento de gloria. El fuerte repunte que se inició en 2025 en los mercados no estadounidenses ha continuado, impulsado por unas valoraciones atractivas, un dólar débil y unos sólidos beneficios empresariales.
Algunos pensaban que los buenos resultados registrados en 2025 iban a ser algo pasajero, pero los mercados no estadounidenses muestran una gran capacidad de resistencia también en 2026. El índice MSCI All Country World ex-USA ha acumulado una subida del 14% entre principios de año y el 31 de mayo, frente al 11% marcado por el índice S&P 500.
Este cambio en el sentimiento inversor nos devuelve a una dinámica ya conocida, y nos recuerda a un tiempo en el que los mercados de renta variable estadounidense y no estadounidense se iban alternando en el liderazgo cada pocos años.
«Yo lo veo como una vuelta a la normalidad, a una época en la que los mercados estadounidenses y no estadounidenses se iban pasando el testigo», afirma Steve Watson, gestor de renta variable. «Hay muchas compañías fantásticas fuera de Estados Unidos que cotizan con unas valoraciones muy atractivas. Creo que es muy probable que la solidez que estamos viendo tanto en los mercados desarrollados como en los emergentes aún tenga recorrido».
La diversificación no implica renunciar a la calidad. «Muchas de estas compañías no estadounidenses, como Airbus, ASML, AstraZeneca, Safran y TSMC, son líderes en sus respectivos sectores», añade Watson. «La diferencia es que están domiciliadas fuera de Estados Unidos».