Seis gráficos para entender EEUU
Jared Franz, Jessica Spaly, David A. Hoag, Paul Benjamin y Robert W. Lovelace
El 250.º aniversario de Estados Unidos invita a los inversores a la reflexión. A sus 250 años, la economía estadounidense sigue siendo la envidia del mundo, aun cuando el sistema internacional está experimentando una profunda transformación. A continuación, ofrecemos seis gráficos que muestran cómo ha llegado el país hasta aquí y hacia dónde podría dirigirse.
1. Población pequeña, gran impacto
Desde la firma de la Declaración de Independencia, Estados Unidos ha pasado de ser un conjunto de trece colonias a convertirse en una superpotencia mundial de aproximadamente 340 millones de personas, lo que representa el 4% de la población mundial. «La expansión hacia el oeste ha contribuido a la transformación del país en un gigante económico que hoy genera el 27% de la producción mundial. Las compañías estadounidenses figuran entre las más valiosas del mundo, mientras que el deporte, las películas y la cultura popular de Estados Unidos siguen teniendo una gran repercusión en todo el planeta», afirma el economista estadounidense Jared Franz.
Estados Unidos sigue siendo un pilar de la economía mundial
2. Pioneros en la adopción de la nueva tecnología
Hace casi doscientos años, el sociólogo francés Alexis de Tocqueville describió Estados Unidos como «la sociedad más proclive al cambio». Esta característica se ha hecho especialmente visible en su capacidad para adoptar las nuevas tecnologías que impulsan el crecimiento y mejoran la calidad de vida de sus ciudadanos.
El éxito del canal de Erie derivó en un importante auge de la construcción de canales en la década de 1820, que redujo los costes de transporte en un 90% y conectó los mercados de un país aún muy joven. A finales del siglo XIX, los ferrocarriles ampliaron la capacidad del país para explorar nuevos territorios y aceleraron el comercio. En el siglo XX, la producción masiva de los automóviles Model T, la adopción generalizada del teléfono y la invención del ordenador impulsaron la productividad y abrieron nuevos mercados.
Los estadounidenses suelen ser los primeros en adoptar nuevas tecnologías
En la actualidad, la inteligencia artificial promete ser una fuente de creación de valor a largo plazo. «Las compañías de todos los sectores aprovecharán la inteligencia artificial para crear ventajas competitivas diferenciadas», afirma Jessica Spaly, gestora de renta variable. «Al igual que ciertas compañías, como Amazon y Home Depot, cambiaron el rumbo del comercio minorista durante la era de la transformación digital, creo que las compañías nuevas y consolidadas recurrirán a la inteligencia artificial para crear sus propias ventajas competitivas. Sin embargo, aún estamos en una fase inicial, ya que los mercados están más centrados en los chips, los equipos de hardware y las plataformas que permiten el funcionamiento de la inteligencia artificial».
3. El dólar estadounidense y su «privilegio exorbitante»
En la década de 1960, las autoridades francesas calificaron la categoría de divisa de reserva mundial del dólar de «privilegio exorbitante». Esta ventaja ha favorecido varias décadas de crecimiento económico, poderío militar e influencia internacional.
«Al término de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos estaba en condiciones de liderar los esfuerzos de reconstrucción a escala mundial y de aportar estabilidad, lo que allanó el camino para que el dólar se convirtiera en la divisa de reserva mundial», afirma David Hoag, gestor de renta fija.
«Con el tiempo, esto significó que el país pudo emitir deuda a tipos más bajos que otros países, absorber los riesgos de divisa o incluso utilizar el dólar para imponer sanciones. Especialmente en tiempos de crisis, el gobierno estadounidense no suele tener problemas para financiar un elevado déficit presupuestario y aplicar al mismo tiempo un proceso de expansión cuantitativa», explica Hoag, en referencia a la práctica por la cual los bancos centrales compran títulos de deuda pública para mantener los tipos de interés en niveles reducidos.
«Es probable que continúe la tendencia reciente que ha llevado a los bancos centrales a reducir su exposición al dólar», añade, «pero ninguna moneda está aún en condiciones de sustituirlo como divisa de reserva mundial».
El dominio del dólar estadounidense ha configurado el mundo moderno
4. El motor de la innovación
«La combinación de una labor de investigación y desarrollo de primer nivel, unos sólidos vínculos con el mundo académico y un fácil acceso al capital constituye una ventaja única de Estados Unidos que resulta difícil de replicar en otros países», señala Rob Lovelace, gestor de renta variable.
«Cada uno de estos factores refuerza al otro y contribuye a crear un ciclo constante de innovación».
Estados Unidos se sitúa a la cabeza del gasto en I+D
Las innovaciones sanitarias en vacunas, cirugía, almacenamiento y transfusión de sangre, quimioterapia y otros ámbitos han salvado vidas en todo el mundo. «Se trata de un sector que se ha ido construyendo sobre décadas de esfuerzo, en el que menos del 5% de los medicamentos llegan a prosperar», afirma Lovelace. «Aun así, el capital sigue fluyendo, con la esperanza de que la próxima generación de fármacos o tratamientos ayuden a los pacientes a vivir mejor».
Según Lovelace, «la inteligencia artificial podría acelerar el proceso de descubrimiento de fármacos en las próximas décadas. Si la tecnología nos ayuda a identificar en fases más tempranas del proceso qué medicamentos tienen más probabilidades de fracasar y cuáles más probabilidades de tener éxito, podríamos aumentar la tasa al 10%. Es posible que incluso estemos más cerca de lograr la cura real de ciertas enfermedades».
5. Riqueza de recursos
Estados Unidos cuenta con tierras agrícolas fértiles por todo el país, abundantes reservas de petróleo y gas, y vastos recursos naturales, lo que, combinado con la innovación tecnológica, impulsa el crecimiento de su economía.
«Un punto de inflexión clave para la independencia energética se produjo a comienzos de la década de 2000, cuando Estados Unidos comercializó la fracturación hidráulica y empezó a aumentar de forma drástica su producción de petróleo y gas mediante la inyección de líquido a presión en rocas de esquisto», afirma el gestor Paul Benjamin.
«En la actualidad, el país es el mayor productor de energía del mundo, lo que ofrece a los ciudadanos y las compañías estadounidenses varias ventajas. Unos precios más reducidos de la energía, especialmente del gas natural y el carbón, que representan el 45% del consumo de energía primaria en Estados Unidos, favorecen la construcción de instalaciones de producción en territorio nacional frente a Europa o Japón, donde los precios de la energía son más volátiles».
El país muestra también una mayor capacidad de resistencia frente a episodios de encarecimiento de la energía a escala mundial. «Si el episodio es de corta duración, Estados Unidos está hoy en mejores condiciones de resistir una guerra en Oriente Próximo que hace unas décadas», añade Benjamin.
Estados Unidos es el mayor productor de petróleo y gas del mundo
6. Capacidad de resistencia histórica de los mercados
El mercado de renta variable estadounidense ha mostrado una notable capacidad de resistencia frente a guerras, crisis financieras y pandemias. «Lo increíble de la forma en la que funciona el mercado de renta variable es que, siempre que haya compañías que hagan cosas extraordinarias que les permitan crecer y crear nuevos productos, el flujo que se genera es continuo», afirma Lovelace. «Se trata de un proceso geométrico, no aritmético, en lo que respecta a los beneficios para los inversores».
Los mercados han logrado superar numerosas crisis
Lovelace recuerda que, cuando empezaba su trayectoria profesional, una rentabilidad media anualizada del 7% era algo razonable, y gran parte de dicha rentabilidad venía impulsada por la inflación. A medida que la inflación fue disminuyendo, muchos inversores esperaban que la rentabilidad total del mercado también lo hiciera.
Sin embargo, lo que ocurrió fue lo contrario. «Si atendemos a las cifras a largo plazo, teniendo en cuenta incluso el mercado bajista de 2022, la rentabilidad compuesta del mercado estadounidense de renta variable desde la década de 1970 supera el 9%». Estos resultados nos han demostrado que, a pesar de los periodos de inestabilidad que se han vivido a lo largo de la historia de Estados Unidos, el efecto acumulativo de la rentabilidad a largo plazo ha recompensado a los inversores.
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