El Banco Central Europeo vuelve a ser protagonista. Si hace unos días el organismo anunciaba su nueva hoja de ruta para tener un objetivo de inflación simétrico, del 2% a medio plazo, esta tarde ha culminado su reunión de julio con un mensaje claro: los tipos de interés van a seguir bajos durante mucho tiempo.

En la rueda de prensa posterior al comunicado, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha señalado que el Consejo de Gobierno espera que los tipos de interés oficiales se mantengan en sus niveles actuales o inferiores hasta que la inflación alcance el objetivo del 2% mucho antes del final del horizonte de proyección y siempre que se mantenga de forma duradera.

Así, Lagarde ha señalado que con esta revisión el BCE quiere subrayar su “compromiso de mantener una postura de política monetaria persistentemente acomodaticia para cumplir con la meta de inflación”.

¿Qué implicaciones tiene el nuevo objetivo de inflación?

Hace unas semanas, el BCE añadía el concepto de simetría para señalar que se considerarían igualmente indeseables tanto las desviaciones positivas como las negativas respecto a ese objetivo del 2%.

Marta Campello, socia y gestora de fondos en Abante, explicaba en este vídeo mensual de actualidad y mercados, que esta relajación del objetivo es muy importante para anclar las expectativas de los agentes económicos: “Ahora mismo van a saber que pueden acometer planes de inversión, planes de CAPEX sin que la institución europea se vea obligada a subir los tipos de interés si en algún momento rebasáramos la zona del 2%”.

¿Y al otro lado del Atlántico? En junio, la inflación en Estados Unidos llegó al 5,4%, la mayor subida en 13 años, después del 5% del mes de mayo. ¿Qué podemos esperar de la Reserva Federal de Estados Unidos?

A la espera de la próxima reunión de la entidad a finales de este mes, tras las última cita, como explica Campello, “el mercado lo que está haciendo es comprar el mensaje de la Fed de que la inflación va a ser transitoria y de que hay muchas cosas que explican este repunte de los precios en el corto plazo, entre ellas, el efecto base, el repunte fuerte de las materias primas, la reapertura de la economía, etc.”, explica Campello.