La revolución ISR (inversión socialmente responsable) o ESG (environmental, social and governance, en inglés) es un término que, tal y como indica el Foro Económico Mundial, consiste en incorporar los criterios ambientales, sociales y de gobernanza en la toma de decisiones a la hora de invertir. La integración de estos criterios se encuentra cada vez más implantada en las inversiones de todo el mundo, sin embargo, el efecto positivo no es el mismo en los mercados frontera o mercados emergentes.

Ole Hagen Jorgensen, execonomista del Banco Mundial y director de análisis de la gestora danesa Global Evolution, estuvo hace unos días en Abante Asesores para hablar sobre la importancia de los criterios ESG y de integrarlos “donde de verdad importan”. Jorgensen explicó que los criterios ESG ayudan a invertir en renta fija ya que, los países que mejor lo hacen, en cuanto a asuntos de gobierno y criterios sociales y ambientales, son más propensos a reducir su prima respecto a mercados como Alemania, referente de la renta fija en Europa. A pesar de ser criterios extrafinancieros, Jorgensen aseguró que la ESG “es un tema de gran relevancia económica”.

En este sentido, el execonomista del Banco Mundial explicó que, a pesar de que, habitualmente, se incorporan criterios de sostenibilidad, esto no es suficiente y no basta con hacer un negative screenign o `lista negra´ de países donde no invertir, sino que es necesario hacer una integración de todos los indicadores ESG e implementar un análisis positivo. Así, Jorgensen mencionó algunos de los países más infravalorados, como El Salvador, Líbano, Jamaica o Colombia, y señaló algunas de las ventajas que ofrecen, como los niveles de deuda y los rendimientos de doble dígito.

Con esto, Jorgensen subrayó que Global Evolution invierte en este tipo de mercados y que cuenta con un modelo propio de calificación ESG que cuenta con más de 100 indicadores que les proporciona unas calificaciones lo suficientemente útiles para incluirlas en la toma de decisiones de inversión