Julio ha cerrado con rentabilidades positivas en la gran mayoría de activos de riesgo . Los principales índices de renta variable de mercados desarrollados avanzaron con paso firme en plena temporada de presentación de resultados del segundo trimestre, en la que las compañías están publicando unos beneficios muy favorables, batiendo las expectativas que tenía del mercado. Sin embargo, los países emergentes registraron fuertes caídas debido al endurecimiento del entorno regulatorio en China hacia las empresas relacionadas con la educación y reparto a domicilio, lo que arrastró al resto del mercado asiático. Por otro lado, el Fondo Monetario Internacional mejoró las expectativas de crecimiento a nivel mundial para 2022, debido, en buena medida, a unas mejores perspectivas de crecimiento para Estados Unidos.

El índice mundial de renta variable subió en julio un 1,65% en moneda local, un 1,73% en euros. La bolsa de Estados Unidos mantuvo su tendencia alcista y finalizó el mes con una ganancia del 2,28% en moneda local. Europa, por su parte, acabó con el avance del 1,78% en euros (0,62% en el caso del Euro Stoxx 50). Sin embargo, el mercado español retrocedió un 1,65%. Loos mercados emergentes cedieron un 6,42% en moneda local (un 7,04% en euros) y Japón terminó julio con una caída del 4,2% en euros por las preocupaciones sobre el rápido aumento de contagios en el país.

nivel sectorial, continuó la rotación desde los sectores más cíclicos hacia aquellos más orientados al crecimiento. La tecnología fue el sector más beneficiado en el mes, con una subida del 3,45% en euros, gracias a las mejores expectativas de resultados para el segundo trimestre. El sector salud también registró un mes positivo y ganó un 3,56%, en un entorno en el que los sectores más defensivos están mostrando un mejor desempeño que los cíclicos. Así, las utilities avanzaron un 2,81% y el consumo básico, un 1,06%. Por el otro lado, algunos sectores más cíclicos, que habían empezado muy fuerte el año, tuvieron un comportamiento negativo en el mes debido al aumento de casos relacionados con la variante delta. Es el caso del sector energético, que registró una caída del 6,43% y el financiero, que retrocedió un 0,36%.

En los mercados de renta fija, el comportamiento en julio fue positivo, con una nueva caída en las rentabilidades de los bonos de gobierno a nivel global. En Estados Unidos, la TIR del bono a 10 años cerró el mes en 1,22%, con un mercado que parece estar alineado con el mensaje de la Reserva Federal de ver lecturas de inflación más altas, aunque de forma transitoria.
En Europa, la TIR del bono de gobierno alemán pasó del -0,20% al -0,45%, mientras que el español cerró el mes con una TIR del 0,27% y el italiano, en 0,62%. Esta relajación en las rentabilidades ha venido de la mano de un cambio significativo en la estrategia del Banco Central Europeo en julio: el organismo situó el objetivo de inflación en el 2% a medio plazo, pero con un compromiso “simétrico”. El BCE hace énfasis en la simetría del objetivo y minora el riesgo de actuar demasiado pronto en caso de que veamos lecturas de inflación por encima del 2%.

En el lado macroeconómico, el Fondo Monetario Internacional revisó sus estimaciones de crecimiento a nivel mundial para 2021 y 2022. El organismo internacional mantiene sus expectativas para este año en el 6% y eleva las del año que viene hasta el 4,9%, gracias a las mejores perspectivas de crecimiento en Estados Unidos. Por otro lado, advirtió de las brechas que se están desarrollando entre países desarrollados y emergentes causadas por la diferente evolución de la vacunación. En cuanto a la Unión Europea, se han mejorado las expectativas de ambos años gracias a un mayor crecimiento de lo previsto y un fuerte ritmo de vacunación

Los mercados siguen mostrando un tono muy positivo. La cita más importante de agosto es la reunión de banqueros centrales en Jackson Hole (Estados Unidos) y será importante para calibrar cómo se va a producir el proceso de reducción de estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal.

Para agosto, dejamos sin cambios nuestras recomendaciones de inversión: una exposición sobreponderada en renta variable, que se sitúa en el 55%, un 5% superior al nivel neutral, una ligera infraponderación en renta fija (35%) y un posicionamiento neutral en activos monetarios (10%).

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