Septiembre ha sido un mes de recuperación después de las caídas observadas en los mercados durante el verano. Como anticipábamos, las citas importantes se centraban en las reuniones del Banco Central Europeo y de la Reserva Federal y ninguna de las dos decepcionó. Los tipos de interés de referencia han bajado a ambos lados del Atlántico y Mario Draghi, presidente del BCE, además, puso en marcha un nuevo programa de compra de activos que se activará el 1 de noviembre.

Lo que no se esperaba era el ataque a las instalaciones de producción de petróleo en Arabia Saudí. Este ataque, que dejó fuera de servicio un cinco por ciento de la producción mundial de petróleo, provocó un fuerte repunte de la materia prima. La pronta recuperación de la capacidad de producción dañada y la voluntad de Estados Unidos de poner en mercado parte de sus reservas estratégicas, si fueran necesarias, ayudó a revertir la tensión y devolvió el precio del petróleo a sus niveles precrisis.

En lo que se refiere a los mercados financieros, el índice mundial de renta variable subió en septiembre un 2,15% en moneda local y un 2,97% en euros, gracias a la fortaleza del dólar. La bolsa de Estados Unidos ganó un 1,63% (2,66% en euros). Europa recuperó un 3,67% en el mes, mientras que España y Japón -dos de los mercados menos alcistas del año- destacaron positivamente con avances cercanos al 5%.

A nivel sectorial, volvemos a ver fuertes divergencias. En un entorno más propenso a la tolerancia al riesgo, los mejores sectores fueron los más cíclicos, como financieras y energía, que subieron un 5,3% y un 4,2%, respectivamente. Los sectores más defensivos se quedaron atrás, como ha sido el caso de cuidado de la salud, que cerró el mes plano, y telecomunicaciones, que ganó un 0,2%.

¿Qué podemos esperar de octubre?

Los principales bancos centrales volverán a ser protagonistas en octubre. Los últimos datos económicos publicados tanto en Estados Unidos como en Europa indican que el proceso de desaceleración sigue su curso y, si no se consigue mitigar o desactivar la guerra comercial, los bancos centrales podrían verse abocados a poner en práctica mayores estímulos monetarios.

Draghi se despide este mes como presidente del BCE y no se espera ningún cambio, aunque podría comentar aspectos técnicos del nuevo programa de QE (quantitative easing o políticas de expansión monetaria). En lo que concierne a la Reserva Federal, el mercado está anticipando una nueva rebaja de un cuarto de punto que podría convertirse en la tercera consecutiva y que situaría los tipos oficiales en el rango 1,5% – 1,75%.

En términos de valoración de los activos, seguimos observando las mejores oportunidades de inversión en los mercados de renta variable. Las bolsas se encuentran en niveles de valoración razonables en un momento en el que sus alternativas -renta fija y liquidez- no ofrecen rentabilidad En renta fija el riesgo se sigue haciendo más y más asimétrico conforme se adentran los tipos en terreno negativo.

Para el mes entrante, mantenemos nuestras recomendaciones de inversión: seguimos neutrales en nuestro nivel de exposición a renta variable en el 50%, continuamos infraponderados en renta fija (35%) y mantenemos nuestra sobreponderación en activos monetarios en el 15%.

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