Tomás Pintó, director de Renta Variable Internacional de Bestinver, ha hecho un repaso tras el verano, del comportamiento de los mercados y de las carteras de renta variable internacional durante los últimos meses. Pintó ha destacado como los gestores han podido aprovechar la volatilidad para continuar construyendo carteras con un horizonte temporal de largo plazo.

Cómo tomar las decisiones de inversión tras la ‘calma tensa’ del verano

El verano ha traído un periodo de calma tensa en el mercado. En el escenario ha prevalecido mucho mar de fondo y mucha incertidumbre. La primera, es que después de la crisis de demanda ocasionada por el coronavirus, se observó una recuperación en “V” con unos datos macro muy fuertes, pero que ahora se ha aligerado por las dudas sobre si la economía sigue manteniendo su fortaleza. Los comparables son más exigentes.

La segunda, tiene que ver con cuándo se pueden retirar los estímulos monetarios, porque los fiscales, especialmente en algunos países del mundo, y las inversiones directas, tienen que venir. En Estados Unidos hay un programa enorme de inversión en infraestructura y en Europa existen los fondos de reconstrucción, que están por llegar.

Además, se ha generado incertidumbre en toda la cadena de suministro de algunas industrias, como es el caso de la escasez de semiconductores, que está afectando a la automoción y a otro tipo de sectores. Y, también, el tsunami regulatorio que se ha producido en China. Es decir, un cóctel de incertidumbre. No obstante, a pesar de eso, el mercado global y europeo ha subido más de un 4% en los últimos dos meses. El capital se ha dirigido a los mismos sectores y mismas compañías. Se ha producido mucha dispersión y rotación, mientras que hemos visto sectores subiendo más de un 3% y otros cayendo un 10%.

¿Qué hemos hecho nosotros? Bestinfond y Bestinver Internacional han subido levemente. Al mismo tiempo, Bestinver Grandes Compañías ha repuntado más de un 3% y Bestinver Consumo Global –nueva denominación del Bestinver Hedge Value –, y Bestinver Latam han sufrido algo más estos meses. Bestinver se nutre de esta volatilidad en los mercados para vender o tomar beneficios en compañías que lo han hecho muy bien y reasignar ese capital en empresas que creemos que han sufrido indiscriminadamente.

Invertir ante el ‘tsumani’ regulatorio de China

Cabe poner en contexto lo que ha sucedido con un tsunami regulatorio. Se han producido caídas históricas en algunos sectores como el de educación. Muchas empresas chinas cotizadas en Estados Unidos se han volatilizado como consecuencia de las nuevas reglas del juego en el ámbito educativo.

Pero, para ponerlo en contexto, desde que el pasado ejercicio intentase salir a bolsa Ant Financial, una participación de Alibaba en un grupo financiero, ha habido 40 nuevas regulaciones que han afectado al entorno digital y la nueva economía. Los procedimientos se tienen que cambiar para muchas compañías lo que, quizá, incremente algo el coste.

El gigante asiático ha puesto en marcha nuevas legislaciones que tienen similitudes con algunas desarrolladas en el ámbito europeo. La segunda potencia económica del mundo ha lanzado una regulación muy parecida a la Ley de Protección de Datos (GDPR) europea, lo cual puede generar algún despiste para el mercado, pero en el fondo, es positivo. No representa una irracionalidad.

No obstante, en China hay un plan mucho más profundo, desde el punto de vista de Bestinver. No es otro que incrementar la natalidad y para eso se necesita reducir los costes de la sanidad, de la educación y de la vivienda.

En el entorno educativo ha habido un cambio legislativo que afecta a las compañías del sector. Pero, al final, el gobierno pretende mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos con un modelo algo parecido a lo que hizo Corea del Sur hace diez años.

Entretanto, fijar la regulación para que las empresas de internet operen de una forma más responsable y más ecuánime para todo el mundo con el fin de desarrollar esa clase media en China va detrás de este proceso. Compañías que tenemos en cartera como Alibaba y Tencent, en Bestinver Internacional o Bestinfond; o Pindoduo en fondos de Grandes Compañías y Consumo Global, son empresas que mejoran la competitividad de los pequeños negocios, favorecen ser más emprendedor y reducen los costes y las barreras de entradas.

Sobre la afectación en las carteras de esta situación a corto plazo es cierto que han sufrido, aunque hay que contextualizar el impacto. El peso que Bestinfond y Bestinver Internacional tenía antes de verano en esas empresas era de un 3,5%. Grandes Compañías y Consumo Global estaban expuestas en torno al 5% y al 13%, respectivamente.

Lo que Bestinver ha hecho ha sido analizar y repasar lo acontecido con expertos con gran exposición en la región y aumentar el margen de seguridad. Para la gestora estas correcciones funcionan como un andamio sobre una farmacia muy buena en la calle: puede haber una pérdida de valor temporal, pero no a largo plazo. De ahí a la decisión del equipo de análisis de aumentar exposición a China en esos fondos de la casa.

La estrategia de gestión ante un entorno más incierto

La clave ante la corrección en la gestión, en este sentido, será tener una cartera con empresas con buenos modelos de negocio o que están mejorando sus modelos de negocio. En términos generales, firmas que estén bien financiadas y, por supuesto, que hayamos comprado a buenos precios.

Las buenas compañías adquiridas a buenos precios es la mejor receta para estar preparado ante la corrección. Y, por supuesto, tener una cartera equilibrada. Dicho de otro modo, que los errores que no contaminen el resto de la cartera, sino que sean manejables. Luego, tener liquidez que proporcione esa flexibilidad para poder poner a trabajar el dinero.

La gestora ha tomado la decisión de, en esa dispersión y rotación que ha habido, aprovechar para aumentar exposición a empresas que ya poseía en cartera. Sobre todo, en compañías que se han visto afectadas por la incertidumbre de la variante Delta.

En el sector servicios se han incrementado posiciones en ISS, firma de mantenimiento de instalaciones; y Securitas, de la industria de la seguridad; en el sector de turismo en Easy Jet, y en el aeronáutico en Rolls-Royce.

Bestinver sigue haciendo el trabajo en los valores que considera que son de calidad, aunque el mercado no lo perciba de tal forma. Empresas que quizá no tengan gran visibilidad, pero que tienen una gran generación de caja, por lo que en los próximos 4 o 5 años pueden ser unas inversiones magníficas para las carteras y los partícipes.

La despensa –empresas que hay que tener bajo lupa para incorporar a cartera más adelante–ahora está igual de llena de nombres que hace meses e, incluso, un poco más. Esto se debe a que nuestra rotación este año está siendo en el rango bajo de lo que cabría esperarse de Bestinver.

Por consiguiente, el equipo de gestión está cada día analizando compañías, pero, sobre todo, su trabajo principal es saber decir “no” al hecho de borrar un valor determinado de ese listado o despensa. Es una estrategia que cuanto más rápido se haga será más beneficioso para el análisis. Para liberar tiempo hay que saber eliminar ideas en beneficio de otras que Bestinver sí cree que tienen potencial de incorporarse a las carteras. No hay que estar dispuestos a reducir las exigencias de retornos de esos negocios. No hay que perseguir una moda en aras de reducir el potencial de una cartera a largo plazo.

En cuanto a ventas en las carteras, el equipo se ha deshecho completamente de las posiciones que tenía en FLS, empresa nórdica de maquinaria, tanto de firmas cementeras como mineras. Sus acciones sufrieron mucho en 2020, pero luego se recuperaron fuertemente hasta la mitad de este año y nuestro margen de seguridad había bajado. El equipo de gestión no tenía el convencimiento de que existiera sinergias entre los dos sectores y la decisión fue optar por otras ideas de inversión.

Movimientos ante la eliminación en Europa de los bancos para los pagos de dividendos

La opinión de Bestinver es que pagar dividendos de por sí no dirige las decisiones de inversión. Por el contrario, hay una señal que es importante detrás de ese movimiento: cuando un regulador impide el pago al inversor a toda una industria significa que hay un riesgo que no se controla y que potencialmente puede ser peligroso.

El hecho de que en la actualidad el mismo regulador den el visto bueno a la retribución al accionista se puede traducir en que ese riesgo se ha disipado. Por ende, la prima de riesgo de ese sector ya experimenta una mejoría.

Bestinver es agnóstico sobre esta situación. La gestora tiene exposición al sector financiero en cuatro compañías: ING, Intesa Sanpaolo, Nordea y NatWest. Son negocios que disponen de exceso de capital, generadores de beneficios con bajos tipos de interés y creadores de grandes ganancias si los tipos aumentan. También, entidades que van a pagar dividendos muy onerosos a partir del último trimestre del año y que van a poner en marcha planes de recompra de acciones.