La Financière de l'Echiquier (LFDE)
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Enguerrand Artaz (LFDE): ¿Cómo debemos reaccionar en los mercados ante la crisis de Oriente Medio y un "poco probable cierre del Estrecho de Ormuz"?

Enguerrand Artaz (LFDE): ¿Cómo debemos reaccionar en los mercados ante la crisis de Oriente Medio y un "poco probable cierre del Estrecho de Ormuz"?

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¿Cómo debemos reaccionar en los mercados ante la crisis de Oriente Medio y un "poco probable cierre del Estrecho de Ormuz"? 

Enguerrand Artaz, Estratega, La Fiancière de l Échiquier (LFDE)

El lanzamiento de la operación estadounidense-israelí «Epic Fury» contra el régimen iraní el 28 de febrero provocó un periodo de tensión en los mercados financieros. Más allá del aumento de la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio, la cuestión de los hidrocarburos, y del petróleo en particular, preocupa a los inversores. En segundo plano están los recuerdos de la revolución iraní de 1978-1979, que desencadenó la segunda crisis del petróleo y una recesión mundial. Sin remontarnos tan atrás, los efectos del conflicto ruso-ucraniano sobre los precios de las materias primas y la inflación global siguen muy presentes en la memoria colectiva.

La reacción del mercado es, por el momento, típica de las crisis geopolíticas que implican el riesgo de un shock de oferta en materias primas: caída de las bolsas, subida (moderada) del dólar, aumento de los metales preciosos y encarecimiento de las materias primas implicadas en el conflicto (en este caso, petróleo y gas). El mercado de tipos de interés también está reaccionando de manera clásica, con un alza de los tipos a corto plazo ante el temor de una inflación inmediata y de un menor margen de maniobra para los bancos centrales, mientras que los tipos a largo plazo se ven ligeramente menos afectados, al anticipar en parte un impacto negativo a largo plazo sobre el crecimiento.

¿Cuáles son los posibles desarrollos?

En esta fase, resulta evidentemente difícil establecer un escenario definitivo. Estados Unidos afirma querer una intervención relativamente corta, de cuatro a cinco semanas, y se muestra favorable a un cambio de régimen en Irán. Al mismo tiempo, la muerte de un número significativo de dirigentes iraníes durante la operación dificulta tener una visión clara de la estrategia del país, mientras que la cadena de mando militar se ha visto alterada.

El escenario más probable en este momento, y también uno de los más favorables, es el de una operación militar breve. Esto llevaría al régimen iraní a abrirse a Estados Unidos en relación con la cuestión nuclear y las capacidades militares del país, sin llegar a derrocar completamente al régimen de los mulás. En tal escenario, podemos considerar que el mayor impacto sobre el precio por barril ya se ha producido, dado que la subida comenzó mucho antes de la operación Epic Fury. El Brent pasó de 60 dólares a comienzos de enero a cerca de 80 dólares, un rango que no es inusual para el petróleo. Podría subir algo más, pero es poco probable que supere los 85 dólares. El impacto de este escenario sobre la economía y los mercados sería temporal y moderado. No obstante, existen varios puntos de atención que podrían inclinar la balanza hacia un escenario más adverso.

La duración del conflicto: uno de los principales factores. Cuanto más se prolongue el conflicto, mayor será el impacto sobre el tráfico de petróleo, en particular a través del estrecho de Ormuz, incluso en ausencia de un bloqueo físico de las rutas marítimas. De hecho, el fuerte aumento del coste del riesgo ha llevado a algunas aseguradoras a cancelar pólizas para los tránsitos por el estrecho, impidiendo así que los buques utilicen esta ruta marítima. Incluso sin un ataque directo a la infraestructura petrolera de la zona, esto podría provocar una fuerte subida del precio por barril si la situación persiste.

Un bloqueo completo del estrecho de Ormuz sería el escenario más problemático para los precios de la energía. Dado que alrededor del 20% del petróleo y del GNL mundial transita por esta vía, un cierre total y prolongado del estrecho tendría un impacto considerable.

No obstante, consideramos que este escenario es poco probable. Por un lado, supondría un punto de no retorno para el régimen iraní, provocando con toda probabilidad una respuesta drástica por parte de Estados Unidos y privando al país de recursos financieros cruciales. Por otro lado, no está claro que Irán tenga la capacidad de bloquear completamente el estrecho.

Una interrupción total de las exportaciones petroleras iraníes: Irán representa entre el 2% y el 3% de la producción mundial de petróleo, con una producción estimada de 4 millones de barriles diarios, muy superior a la de Venezuela (menos de 1 millón de barriles diarios). El shock de oferta sería significativo, especialmente para China, el mayor consumidor de petróleo iraní. Por el momento, los ataques se concentran en la región de Teherán, en el norte del país, mientras que la infraestructura petrolera se sitúa en el sur y el oeste. Sin embargo, una intensificación y prolongación del conflicto aumentaría el riesgo de que estas instalaciones acabaran siendo alcanzadas.

Una represalia iraní contra instalaciones en países vecinos: los ataques con drones que alcanzaron la refinería de Ras Tanura, propiedad de Saudi Aramco en la costa este de Arabia Saudí, y que provocaron su cierre, simbolizan el riesgo de que las represalias iraníes amenacen la infraestructura petrolera de los países del Golfo. Aunque las defensas aéreas de estos países han demostrado hasta ahora su eficacia, el riesgo persiste.

¿Cómo debemos reaccionar en los mercados?

Si bien estamos vigilando estrechamente los riesgos de escalada mencionados anteriormente, creemos que es importante evitar cualquier sobrerreacción negativa ante estos acontecimientos. Conviene recordar que, en la gran mayoría de los casos, los mercados bursátiles europeos y estadounidenses registran un comportamiento positivo entre uno y tres meses después del inicio de un conflicto armado. Por tanto, es necesario mantener la racionalidad y la disciplina en este entorno.

Además, las fuertes caídas registradas en determinados valores y segmentos del mercado pueden ofrecer oportunidades para reforzar posiciones en compañías de calidad a buen precio o para iniciar posiciones en empresas cuyas valoraciones anteriormente considerábamos demasiado elevadas. También mantenemos las estrategias de protección iniciadas en los últimos meses en determinados fondos, en particular en nuestros fondos diversificados.


Aviso legal: Estos datos y opiniones de LFDE, así como los sectores y valores mencionados, se facilitan únicamente a título informativo y no constituyen una oferta de compra o venta de valores, asesoramiento en inversión ni análisis financiero. Las rentabilidades pasadas no son indicativas de resultados futuros.

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