Mutuactivos Semanal | Diversificar en tiempos de IA
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Por Ignacio Dolz de Espejo. Director de Soluciones de Inversión y Producto de Mutuactivos.
Las últimas semanas estamos viendo un cambio importante en el comportamiento del mercado alrededor de la IA. No parece que los inversores hayan dejado de creer en su potencial, pero sí que se haya modificado su disposición a pagar cualquier precio por ese crecimiento. Empiezan a preguntarse cómo se van a rentabilizar las enormes inversiones que se están realizando. Mientras tanto, sectores y mercados que se habían quedado rezagados empiezan a recuperar terreno. Nosotros nos planteamos si tiene sentido mantener la concentración tan fuerte que proporcionan hoy los índices globales y la gestión pasiva.
Las primeras señales aparecieron a mediados de junio en los semiconductores, después de una fuerte subida durante la primera mitad del año. Desde entonces (22/6) hemos visto correcciones importantes en compañías como Micron (-24%), TSMC (-8%), CoreWeave (-44%) y Nebius (-39%). Estos dos últimos son neoclouds.
Para entender lo que está ocurriendo es importante recordar que no todas las empresas relacionadas con la IA hacen lo mismo y, por tanto, tampoco asumen el mismo riesgo. Nvidia, AMD o Broadcom diseñan los chips y TSMC los fabrica. Los grandes hyperscalers, Amazon, Microsoft, Alphabet y, cada vez más, Oracle, compran esos equipos, construyen centros de datos y venden capacidad de computación. Meta también está realizando inversiones masivas, aunque fundamentalmente para su propio consumo.
Después están los laboratorios, como OpenAI, Anthropic o xAI, que desarrollan los modelos y necesitan una enorme capacidad de computación para entrenarlos y ejecutarlos.
Y, entre ambos grupos, han crecido las llamadas neoclouds, como CoreWeave o Nebius, especializadas en comprar infraestructura y alquilar capacidad de computación. Las neoclouds, por ejemplo, tienen una exposición mucho mayor a cambios en el ecosistema por su concentración de clientes y necesidades de apalancamiento. Por eso, cualquier duda sobre el ritmo al que los laboratorios de IA pueden monetizar sus modelos acaban trasladándose rápidamente al resto de la cadena. Si sus ingresos crecen menos de lo esperado, su capacidad para contratar a los demás también se reduce. Esta cadena implica modelos de negocio, necesidades de capital y riesgos financieros muy diferentes. Una cosa es vender las palas durante la fiebre del oro y otra financiar la mina. Amazon, Microsoft, Alphabet y Meta se encaminan hacia los 750.000 millones de dólares de capex en 2026 y los inversores exigen rentabilidad. De momento los resultados existen. Google Cloud crecía un 82%, AWS un 37% y Azure alrededor del 41% en los periodos reportados utilizados en estas comparaciones. Es decir, no estamos ante inversiones realizadas sobre una demanda puramente hipotética. Hay crecimiento real detrás. Además, el backlog conjunto de grandes hyperscalers y neoclouds supera los 2,5 billones de dólares, prácticamente el doble que nueve meses antes. La cuestión ya no es si existe demanda de inteligencia artificial, sino si será suficiente para remunerar adecuadamente todo el capital que se está invirtiendo. Por eso creemos que no basta con mirar crecimiento de ventas o backlog. Habrá que seguir la evolución de márgenes, generación de caja, depreciaciones y, finalmente, la rentabilidad sobre el capital invertido.
En paralelo se está produciendo una rotación muy interesante. Parte del dinero que ha salido de semiconductores está rotando hacia sectores y compañías que se habían quedado rezagados durante el rally de la IA.
El sector salud es uno de los ejemplos más claros. Desde el mismo 22 de junio que citábamos al principio, Lilly ha subido un 15%, J&J un 12%, Merck un 29%... pero también estamos viendo mayor interés por pequeñas compañías y otros segmentos con valoraciones menos exigentes.
Esta situación encaja bastante bien con una reflexión reciente de Ray Dalio: “se puede discutir si estamos o no ante una burbuja de inteligencia artificial, pero la concentración alcanzada por las carteras y los índices es indiscutible”. Dice que es necesario distinguir the miracle from the investment y que en lugar de intentar adivinar cuándo termina el ciclo de la IA, hay que diversificar.
Nosotros estamos afrontando el mercado de una forma parecida. No creemos que haya que salir de la IA ni renunciar a una tendencia que probablemente seguirá siendo uno de los grandes motores de inversión de los próximos años.
Pero una cosa es confiar en la tecnología y otra asumir que cualquier valoración o volumen de inversión terminará justificándose y tener más del 70% en EE.UU. y cerca del 50% en tecnología, que es el peso de los índices globales. (Es un 25%, pero si metemos Alphabet, Meta, Netflix, Amazon y Tesla, que están en otros sectores, llega casi al 50%).
Por eso estamos buscando diversificadores geográficos, principalmente Europa y mercados emergentes, y también sectoriales, como farma y salud, pequeñas compañías y generación e infraestructuras energéticas. Intentamos que los riesgos de unas posiciones se compensen con otras, evitando que toda la rentabilidad dependa de un único escenario.
El contenido del presente documento tiene una finalidad meramente informativa, no es y no puede considerarse asesoramiento en materia de inversión u opinión legal, no pretendiendo reemplazar al asesoramiento necesario en esta materia y no constituyendo una oferta de compra o venta. Todas las opiniones y estimaciones facilitadas están elaboradas en base a fuentes consideradas como fiables. No obstante, Mutuactivos no puede garantizar que sean exactas o completas y no asume responsabilidad alguna por cualquier pérdida, directa o indirecta, que pudiera resultar del uso de las informaciones facilitadas en este documento.