Según una encuesta mundial realizada por Schroders, inversores de todo el mundo (también españoles) están cayendo en 3 grandes errores que se deberían evitar cuando pensamos en invertir.

1. Reaccionar ante los vaivenes del mercado

Muchos inversores piensan que invertir se trata de cronometrar el mercado de valores, pero incluso los profesionales tienen dificultades para hacerlo.

El Estudio Global de Inversión 2019 de Schroders ha demostrado que sólo el 16% de los inversores se mantuvo firme y no realizó movimientos en su cartera después de la volatilidad que sufrieronlos mercados bursátiles en los 3 últimos meses de 2018.

La encuesta de más de 25.000 encuestados encontró que la mayoría de los inversores (74%) reaccionaron a las caídas del mercado de valores moviéndose hacia activos de menor riesgo o cobrando sus inversiones.

En efecto, hubo algunos momentos difíciles en ese trimestre con las acciones globales sufriendo sus peores caídas trimestrales en siete años a finales de 2018 y las continuas tensiones comerciales entre EE.UU. y China.

Pero como muestra el siguiente gráfico, los mercados bursátiles pueden recuperarse rápidamente.

Aquellos inversores que, presos por el pánico, decidieron vender en un momento en el que las acciones estaban por los suelos, perdieron la oportunidad de beneficiarse de la posterior recuperación.

A nadie le gusta perder dinero, por lo que no es de extrañar que cuando los mercados caen los inversores se pongan nerviosos. De hecho, diferentes estudios siguen demuestran que los inversores sienten de forma mucho más profunda el dolor de perder que el placer de ganar. Y eso puede tener un gran impacto en la toma de inversiones.

Como muestra el Estudio Global de Inversión, tres meses de turbulencias en el mercado han llevado a la mayoría de los inversores a hacer cambios en lo que debería haber sido un plan de inversión a largo plazo. Este tipo de situaciones podría hacerles cometer errores clásicos a la hora de invertir. Por ejemplo, vender bajo cuando las cosas pintan feas, reembolsar sus inversiones en efectivo para proteger su patrimonio y dejarlo durante demasiado tiempo en la cuenta corriente con el correspondiente peligro de que la inflación acabe comiéndose sus ahorros...

Una buena táctica para aquellos inversores preocupados por el hecho de que los mercados puedan empeorar repentinamente es el goteo -  en otras palabras, guardar regularmente una cantidad mensual en su cartera. Para la mayoría esta es la única opción, ya que no muchos tienen el lujo de contar con una gran suma de dinero como para invertir en los mercados de valores de una sola vez.

Cuando los precios en el mercado de valores estén altos, el pago mensual dará para menos; cuando los precios estén bajoslos inversores podrán abastecerse de inversiones baratas. Esto contribuye en gran medida a superar la volatilidad del mercado de valores.

Otra opción para los inversores que se pongan nerviosos por las caídas de los mercados de valores es seguir el consejo de un asesor financiero y/o establecer una cartera de bajo riesgo para no preocuparse de los movimientos de los índices a corto y mediano plazo.

2. Adoptar una perspectiva a corto plazo.

La regla de oro de la inversión es que debe ser a largo plazo. Cuando hablamos de largo plazo hablamos de un período de al menos cinco años y posiblemente incluso más de diez años. Este tiempo nos aporta margen suficiente para que la mayoría de inversiones en el mercado de valores muestren un rendimiento positivo.  

Sin embargo,  nuestro estudio reveló que el segundo error (que está estrechamente relacionado con el primero) más común entre los españoles es la tendencia a doptar una visión relativamente a corto plazo cuando gestionamos nuestras inversiones. En promedio, los españoles mantienen sus inversiones un periodo de sólo 1,9 años antes de trasladar su dinero a otro lugar.

Solo el 13% de los inversores españoles dijeron que seguían invirtiendo durante al menos cinco años, el período recomendado por los asesores financieros, mientras que el 49% dijo que mantenían su inversión durante un año o menos.

En términos generales, cuanto más tiempo permanezcas invertido, más tiempo tendrás para superar cualquier vaivén del mercado, por lo que se sugiere invertir por un mínimo de cinco años.Es un poco preocupante que una proporción tan grande de inversores no invierta pensando en el largo plazo. La gente tiene diferentes objetivos de inversión, como comprar una casa o invertir para la jubilación. Sin embargo, si sus objetivos son realmente a corto plazo, como comprar un coche en el plazo de un año o dos, entonces tal vez ahorrar invertir en el mercado de valores no sea la mejor opción.

Aquí es donde los ahorradores más jóvenes cuentan con ventaja. Cuanto más largo es el horizonte de inversión de una persona, mayor tranquilidad tendrá ya que aunque haya grandes correcciones en la bolsa de valores estas pueden ser vistas como oportunidades de compra en lugar de razones para vender. Y también se beneficiará del interés compuesto.

3. Expectativas poco realistas

El estudio reveló en tercer lugar que los inversores a nivel global son demasiado optimistas. En concreto los españoles esperan una rentabilidad del 9,2% en los próximos cinco años. Si analizamos el dato por generaciones vemos que los millennials (los nacidos en las décadas de 1980 y 1990)  todavía son más optimistas ya que esperan obtener un rendimiento anual del 10,3% en los próximos cinco años. Las expectativas disminuyen generación a generación: La Generación X (los nacidos en las décadas de 1960 y 1970) esperan un 9%; los Baby Boomers (los nacidos entre 1946 y principios de la década de 1960) esperan un 7,1%; y los mayores de 71 años esperan un rendimiento total del 6,1%.