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Q&A: ¿Ha influido el COVID-19 en el debate sobre la inversión sostenible?

Q&A: ¿Ha influido el COVID-19 en el debate sobre la inversión sostenible?

La pandemia ha puesto de manifiesto la importancia de la relación entre las empresas y sus grupos de interés, lo que ha propiciado cambios también en el diálogo entre los inversores y las compañías. Hasta la crisis financiera global de 2008 todo giraba en torno a los márgenes de beneficios y los balances, pero ahora estos temas se tratan junto con cuestiones ASG (ambientales, sociales y de gobernanza). 

En Schroders hemos planteado a distintas expertas (en acciones europeas, crédito…) algunas preguntas clave para entender qué ha supuesto la pandemia para el debate sobre la inversión sostenible y activa. Puedes encontrar la entrevista completa en español aquí , así como un resumen a continuación:

¿Ha cambiado la pandemia la forma de hablar con las empresas como inversores?

Como inversores sostenibles, nuestro compromiso con las empresas a largo plazo incluye ahora asuntos relativos a cómo tratan a todos sus grupos de interés. Las cuestiones ASG (ambientales, sociales y de gobernanza) se solían centrar sobre todo en la “A”, pero 2020 ha puesto de manifiesto que los aspectos sociales son tan importantes como los ambientales. La forma de tratar a sus plantillas, gestionar su cadena de suministro y proteger a sus clientes por parte de las empresas no solo son de interés para los inversores, sino que se ha convertido en un debate que está presente en los medios y en la sociedad en su conjunto.

¿Se mantendrá en el tiempo esta atención a la sostenibilidad?

Desde Schroders pensamos que esta atención se mantendrá y que, además, tiene mucho que ver con la rentabilidad de las inversiones. Por otro lado, el Covid-19 también ha sido la primera prueba de fuego para la rentabilidad de los activos sostenibles y se ha demostrado que este tipo de inversión no es un ‘lujo’ solo para los periodos de bonanza. De hecho, si observamos los índices de referencia europeos, el MSCI Europe ESG Leaders Index logró un -1,9% en 2020, frente al -5,6% del índice más amplio MSCI Europe Index (con datos a 30 de noviembre).

Para Schroders, esto es un indicador de que el debate sobre la sostenibilidad continuará en el radar de los inversores, sobre todo teniendo en cuenta que las dificultades económicas de 2020 han propiciado que muchas empresas busquen nuevas formas de financiación con ampliaciones de capital o emisiones de deuda. Por tanto, nos encontramos en un momento en el que podemos ser selectivos a la hora de configurar las carteras. 

¿Cómo han reaccionado las empresas a las cuestiones relacionadas con la sostenibilidad?

Una de las cosas positivas de esta crisis es que nos ha permitido empezar a implicarnos con empresas que antes no habían pensado en un modelo de negocio sostenible. Este año, los mercados de capital han recompensado a aquellas empresas activas en cuestiones de sostenibilidad. También hemos visto que los clientes predicaban con el ejemplo, y la imagen de marca se deterioraba si la empresa se percibía como un “mal actor” durante la crisis. 

Otra cosa que también es muy interesante es que empezamos a ver empresas que nos piden consejo sobre cómo deben ser las buenas prácticas en sostenibilidad. Definitivamente, cada vez se reconoce más que las empresas deben alinear sus objetivos económicos con los de sostenibilidad. 

¿Cada vez más clientes pedirán inversiones sostenibles?

La pandemia ha hecho que muchas personas se replanteen sus valores y prioridades. Eso tiene importantes consecuencias para la inversión. Por ejemplo, nuestro último Estudio Global de Inversión concluyó que el 77% de los inversores no invertirían en cosas que fueran contra sus convicciones personales.

A veces existe la falsa sensación de que los productos sostenibles van dirigidos a una minoría, o de que solo a los jóvenes les interesa la sostenibilidad. Puede que eso fuera así en otro tiempo, pero, desde luego, ya no. A los inversores más tradicionales, como las aseguradoras, también les importa la sostenibilidad y empiezan a alimentar el debate. Los indicios cada vez mayores de que es posible lograr nuestros objetivos de inversión sin traicionar nuestros principios resultan fundamentales en este sentido.

¿Dónde podría haber oportunidades de inversión sostenible tras el COVID-19?

Hay muchas oportunidades de obtener rentabilidad. Podríamos poner el ejemplo de aquellas empresas que han perdido el favor del mercado porque cualquier consideración sobre sus perspectivas a largo plazo se ha visto superada por el virus y el confinamiento. Y, precisamente, desde el punto de vista de la sostenibilidad, este es el tipo de crisis en la que una empresa necesita a sus inversores. Por ello, debemos seguir siendo exigentes en cuanto a los objetivos de sostenibilidad. 
Como inversores activos tenemos una verdadera oportunidad de elegir en qué empresas invertimos, mantener la presión sobre la sostenibilidad y garantizar que este tema siga siendo una prioridad en la agenda conforme vaya llegando la recuperación.
 

Equipo Schroders

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