Queremos ayudarte a conocer mejor cómo eres como inversor y los factores que te influyen a la hora de tomar decisiones financieras. Con este objetivo hemos creado investIQ, una herramienta que te permitirá conocer qué perfil de inversor tienes así como ampliar tus conocimientos financieros.

El enfoque que tomes a la hora de invertir determinará la forma en la que se gestione tu dinero. La gestión directa implica comprar y mantener activos individuales por ti mismo, por ejemplo poseer acciones de una empresa, bonos emitidos por un gobierno o bienes físicos (como un inmueble). La titularidad directa de los activos implica plena responsabilidad sobre los mismos y el titular puede decidir cuándo comprar y cuándo vender. 

Por otro lado, la forma de inversión indirecta implica colocar tu dinero en un fondo de inversión, que recopila el capital de muchos inversores y lo utiliza para comprar y vender activos como acciones y bonos para generar una rentabilidad. El fondo está gestionado por un experto en inversiones que se encarga de adoptar las estrategias y tomar las decisiones que crea convenientes. 

Como inversor posees una parte del fondo en lugar de tener los activos en los que este invierte. Además tienes derecho a recibir un porcentaje de la rentabilidad y ganancias que el vehículo genere. Sin embargo y al igual que una inversión directa, también podría haber pérdidas

Ventajas e inconvenientes

Invertir directamente te brinda el control total del manejo de tu dinero pero no es una actividad apta para todos los públicos, ya que serás tú quien monotorice tus posiciones y quien tome las decisiones de vender y comprar los activos. Realizar esta actividad con efectividad puede ser complicado además de requerir mucho tiempo. También puede ser difícil lograr una gran diversificación de las acciones si no se posee un elevado capital que destinar a dichas inversiones.

En cambio, invertir  de forma indirecta puede ser una fórmula más adecuada si estás dispuesto a delegar todo este trabajo a un profesional. No obstante, es muy importante que revises las inversiones indirectas de forma regular para asegurarte de que satisfacen tus necesidades.