El año pasado fue un gran ejercicio para las compañías americanas. Con la bajada impuestos, Trump propició el aumento de los beneficios corporativos y una subida récord de las bolsas. 

No obstante, 2020 no se plantea tan positivo. Hay algunos factores que podrían presionar los resultados empresariales de cara al próximo año: el fin de la bajada de impuestos sobre las sociedades, el aumento de los costes salariales, la ralentización del crecimiento o las incesantes presiones comerciales con China. 

Pero, no solo Estados Unidos se encuentra en jaque. Pese a que Japón ha intentando estimular el crecimiento a través de medidas fiscales, el gasto no ha mejorado la demanda a largo plazo; de hecho, ha provocado una situación tensa para el sector privado. 

¿Qué podemos esperar de la rentabilidad estadounidense? ¿Qué lecciones debemos aprender de la experiencia de Japón? Estos escenarios se encuentran más detallados en la siguiente infografía.