Fondos a vencimiento, una gama diversificada y complementaria en renta fija
Los fondos a vencimiento se han consolidado como una herramienta clave para quienes buscan equilibrar rentabilidad, plazo y riesgo. En Tikehau Capital, acumulamos más de una década de experiencia, desde 2011, gestionando estas soluciones a través de Tikehau Investment Management, sumando hoy unos 1.300 millones de euros en activos bajo esta estrategia.
Nuestra propuesta actual se divide en tres vehículos diseñados para diferentes perfiles, todos ellos sin comisiones de penalización por entrada o salida:
Desde Tikehau Capital contamos con tres fondos a vencimiento con perfiles diferenciados: Tikehau 2027, Tikehau 2029 y Tikehau 2031. Estas estrategias se estructuran en torno a distintos vencimientos y tipos de emisores, lo que permite adaptarse a diferentes perfiles de inversión. Además, ninguno de estos fondos aplica penalizaciones de entrada ni de salida por parte de la sociedad gestora.
Tres fondos con perfiles distintos
El primero de estos fondos es Tikehau 2027, una estrategia centrada principalmente en el segmento high yield. Este fondo presenta una calificación media de BB+ y una rentabilidad actuarial aproximada del 4,5%. Se trata de una estrategia que actualmente se encuentra en su fase final o fase de “aterrizaje”, con un perfil de high yield de menor duración y una gestión centrada en mantener el fondo hasta su vencimiento.
La gama también incluye Tikehau 2031, un fondo a vencimiento igualmente centrado en el segmento high yield. En este caso, el fondo presenta una calificación media de BB- y una rentabilidad actuarial aproximada del 5,5%. Esta estrategia ofrece un horizonte temporal más largo y está gestionada por el mismo equipo de inversión que gestiona el fondo con vencimiento en 2027, utilizando el mismo proceso de inversión.
El tercer fondo de la gama es Tikehau 2029, que se sitúa en el segmento investment grade. Esta estrategia sigue un enfoque de inversión buy and hold y mantiene el 100% de sus activos invertidos en emisores que inicialmente pertenecen a la categoría de grado de inversión. Su calificación media es BBB+ y la rentabilidad actuarial aproximada se sitúa en torno al 3,6%.
La evolución de un fondo a vencimiento high yield
En los fondos high yield con vencimiento definido, la gestión suele desarrollarse por etapas. Durante los primeros años, la cartera permanece completamente invertida bajo un enfoque long only, con el objetivo de optimizar su construcción y posicionamiento.
Con el paso del tiempo y a medida que se aproxima la fecha de vencimiento, el nivel de riesgo se reduce de forma progresiva. La duración se acorta y la cartera se ajusta para acompasar los vencimientos de los bonos con el del propio fondo.
En el caso de Tikehau 2027, el riesgo se ha ido reduciendo progresivamente durante el último año a medida que el fondo entra en la fase final de su ciclo. Como resultado, su capacidad para generar rentabilidad disminuye a medida que se aproxima el vencimiento.
El papel de las nuevas añadas
La existencia de distintos vencimientos dentro de la gama abre la puerta a nuevas oportunidades de inversión en el mismo segmento. El fondo con vencimiento en 2031 presenta algunas diferencias relevantes frente al de 2027.
Por un lado, ofrece aproximadamente un punto porcentual adicional de rentabilidad actuarial. Por otro, al tratarse de una estrategia más reciente, se encuentra en una fase inicial que permite al equipo gestor construir la cartera desde cero y aprovechar al máximo el potencial del mercado.
También destaca su acceso al mercado primario de emisiones, especialmente dinámico en el ámbito high yield. Esta posibilidad resulta más limitada en el fondo 2027 debido a su actual perfil de corta duración.
Complementariedad dentro de la renta fija
La coexistencia de estrategias high yield e investment grade dentro de la misma gama permite ofrecer soluciones adaptadas a distintos perfiles de riesgo. Los fondos centrados en high yield buscan capturar mayores niveles de rentabilidad dentro del mercado de crédito, mientras que las estrategias investment grade se apoyan en emisores con mayor calidad crediticia.
En conjunto, esta estructura permite construir una gama de fondos a vencimiento con diferentes horizontes temporales y perfiles de inversión. La combinación de estas estrategias ofrece a los inversores la posibilidad de acceder al mercado de crédito a través de vehículos que comparten un proceso de gestión común.