Raphaël Thuin (Tikehau Capital): Análisis sobre el impacto del conflicto en Oriente Medio y el bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Raphael Thuïn (Tikehau Capital): Análisis sobre el impacto del conflicto en Oriente Medio y el bloqueo del Estrecho de Ormuz.
La reciente escalada de tensiones en Oriente Próximo nos ha llevado a reforzar un enfoque prudente en los mercados. En Tikehau Capital mantenemos nuestras inversiones en los fondos líquidos, aunque el actual contexto geopolítico incrementa la incertidumbre y exige una gestión del riesgo más cautelosa.
El conflicto se intensificó tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, que culminaron con la eliminación del ayatolá Jamenei y desencadenaron una respuesta inmediata por parte de Teherán mediante misiles y drones dirigidos contra Israel, varios países del Golfo y diversas bases militares occidentales en la región.
¿Cuál es el impacto en los mercados?
Desde nuestra perspectiva, parte de la intervención estadounidense estaba ya parcialmente descontada por los mercados, en un contexto de endurecimiento de la postura de Washington hacia Irán y tras el despliegue previo de importantes recursos militares en la zona. Aun así, el mercado se vio sorprendido por varios factores: el momento elegido para el ataque, cuando aún parecía existir margen para la mediación diplomática; la magnitud de las operaciones estadounidenses e israelíes; y la voluntad expresada por Irán de ampliar el conflicto con ataques más allá de Israel.
A pesar del aumento de la tensión geopolítica, consideramos que varios factores están moderando por ahora el riesgo de una escalada prolongada. Entre ellos destacan la clara superioridad militar de Estados Unidos e Israel frente a Irán, el relativo aislamiento internacional de Teherán y las limitaciones políticas en Estados Unidos, donde un incremento sostenido de los precios del petróleo sería especialmente sensible en un contexto electoral.
En este entorno, hemos optado por mantener una estrategia de inversión prudente. Dentro de nuestros fondos líquidos seguimos invertidos, aunque en los últimos meses hemos reducido el nivel de riesgo de las carteras mediante una disminución de la beta de mercado y el mantenimiento de una duración de tipos reducida en las carteras de crédito.
Por el momento no nos apresuramos a aumentar la exposición a los mercados. La corrección actual sigue siendo limitada, mientras que las valoraciones permanecen elevadas y el entorno continúa mostrando cierta vulnerabilidad. Por ello mantenemos un enfoque selectivo y paciente, preparados para incrementar posiciones si se produjera una corrección más pronunciada.
La clave del Estrecho de Ormuz
Uno de los principales factores de riesgo que seguimos vigilando es la evolución del mercado energético. El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% de los volúmenes mundiales de petróleo y gas natural licuado cada día, constituye un canal clave de transmisión potencial del conflicto hacia la economía global y los mercados financieros.
Mientras tanto, la reacción de los mercados ha sido relativamente moderada. Aunque algunos activos refugio han mostrado un mejor comportamiento y el petróleo ha repuntado, los movimientos siguen siendo contenidos, lo que refuerza nuestra visión de que, al menos por ahora, el impacto financiero del conflicto permanece limitado.