Invertir en activos de Renta Fija, frente a la creencia popular, conlleva asumir una serie de riesgos, y estos riesgos están asociados a la incertidumbre, como por ejemplo la incertidumbre sobre la evolución del precio del activo en el mercado o sobre la capacidad del emisor de cumplir con sus obligaciones.

Es este último, llamado Riesgo de Crédito o Insolvencia, el riesgo que más ha preocupado en los últimos años, y tiene que ver con la solvencia del emisor y con las garantías que aporta el título. En concreto, se refiere al riesgo  de  que  el  emisor  no  haga  frente  a  sus obligaciones de pago de intereses y devolución del principal, o que se retrase.

Hay agencias que califican la calidad crediticia y fortaleza financiera de los emisores y emisiones que se realizan, es lo que se conoce como Rating.

El Rating es un indicador de solvencia, elaborado por una agencia especializada, cuyo fin es el de informar de la calidad crediticia o solvencia de una sociedad. Entre las principales, y más conocidas, agencias de rating destacan Standard & Poor´s, Moody´s y Fitch.

Las escalas que se utilizan son:

Fitch utiliza varias subescalas para calificar el grado de quiebra: DDD, DD y D.
DDD indica la probabilidad más alta de recuperación, más del 90% de la deuda pendiente; DD indica una probabilidad de recuperación de entre el 50% y el 90%; y D indica una probabilidad de recuperación de menos del 50%