Casi con total seguridad, has ido generando una serie de ahorros durante toda tu vida, has hecho algún tipo de inversión, ya sea inmobiliaria o de otra índole, puede ser que hayas comprado alguna preferente o incluso has probado en algún momento con la compra de acciones para “ver si subían”.  Lo que está claro, es que la tónica general de los últimos años y la mayor parte de la rentabilidad que has obtenido, te la han reportado los depósitos o imposiciones a plazo fijo. Lejos de lo que pueda parecer, actualmente no son un activo atractivo para los ahorradores y en este artículo intentaré explicarte por qué no debes mantener tu depósito al 0%.

De dónde venimos

Tras la crisis de las hipotecas subprime en 2008, los depósitos comienzan a ganar popularidad entre el inversor español debido al “famoso 4% sin riesgo”. Las entidades financieras, comienzan a captar todo el patrimonio posible, extratipando los tipos de interés, llegando en según qué casos y para patrimonios elevados, a pagar hasta un 5%. El negocio era muy rentable y sobre todo sencillo de comprender. Le dejo un dinero al banco y me devuelve un 4% más dentro de X tiempo. Sencillo y muy poco arriesgado.

Por aquel entonces, las entidades financieras de España, deseosas de liquidez, comienzan la denominada “guerra del pasivo”, para captar a la mayor cantidad posible de clientes. Mensualmente, se mejoraban las condiciones de los depósitos de una entidad a otra y la competencia era feroz.

Incluso, los clientes conocedores de este fenómeno, deambulaban por los bancos para ver quién “ofrecía más”.

¿Y tú? ¿Cuánto me ofreces?

Aunque parezca mentira, aún hoy escuchamos esa pregunta, por parte de inversores que sueñan con que aquel paraíso de rentabilidad sin riesgo vuelva a nuestras vidas. No quisiera ser agorero ni aguarle la fiesta a nadie, pero lo siento, no van a volver. Y no van a volver de aquí a 10 años tranquilamente. La razón es bien sencilla, al banco le cuesta dinero que los clientes mantengan liquidez y saldos en la cuenta corriente (así como en los depósitos). Para que nos hagamos una idea, al banco le cuesta un 0,5% depositar toda esa liquidez en el Banco Central Europeo. Esto no siempre ha sido así, antes del 2009 el BCE pagaba a los bancos por depositar allí su capital.

En resumen, si al banco le cuesta dinero que los clientes mantengan depósitos ¿Cómo va a pagarles a éstos por dichos depósitos? Es un negocio perdedor, por eso, actualmente, la rentabilidad es 0%.

Por qué no debes mantener tu depósito al 0%

Lo primero que has de saber, es que estás asumiendo un coste de oportunidad. Esto es, lo que estás dejando de ganar por invertir en otro activo más eficiente (más rentable) mientras mantienes tu depósito al 0%.

La primera regla de la inversión, es que la rentabilidad me pague el tiempo / riesgo que estoy dispuesto a asumir por invertir en dicho activo financiero. Si el depósito no renta nada, ¿tiene sentido permanecer eternamente en él? Obviamente no.

Una de las razones principales por las que en España se mantienen más de 800.000 millones de euros (sí, has leído bien) en depósitos al 0% es porque no tienen riesgo. Esto no es del todo cierto, ya que estamos asumiendo un riesgo muy importante que no nos están pagando: El riesgo entidad. Es el riesgo que asumimos por mantener nuestros ahorros en dicha entidad financiera. ¿Qué sucede si quiebra? Hemos comprobado que es algo poco probable pero que puede suceder. La respuesta de todos los ahorradores en depósitos es siempre la misma: “Me lo devuelve el Fondo de Garantía de Depósitos” Eso es cierto, siempre y cuando tengas menos de 100.000€ ¿Pero y si tienes más? La situación cambia radicalmente.

La escasa educación financiera de la sociedad en España, provoca situaciones tan ilógicas a nivel financiero, como mantener 800.000 millones de euros en un activo financiero que renta un 0%

Por último, uno de los grandes hándicaps de mantener tu depósito al 0% es la inflación. El BCE tiene una obsesión en su mandato y es la de lograr una inflación del 2% en Europa. Si el depósito paga 0% y la inflación (lo que sube la vida) es de un 2%, estarás perdiendo poder adquisitivo todos los años, año tras año. Concretamente un 2%. Dentro de diez años, podrás comprar un 20% menos de productos y servicios con ese depósito.

Es cierto, que la psicología humana se focaliza en el número: Tengo 80.000€ en un depósito, pasan diez años y sigo teniendo 80.000€. Cierto. Pero habrás perdido un 20% por la inflación. Es lo que denomino, “la pérdida que no duele”.

Soluciones y alternativas

Hay diversas, pero la principal es la inversión en Fondos de Inversión. Con más de 19.000 fondos registrados en España, se puede acceder a una gama muy diversa de fondos de inversión, con riesgos muy reducidos (similares al de un depósito) e incluso con la posibilidad de cobrar rentas o intereses mensuales / trimestrales / anuales. Es lo que se conoce como “Fondos de Rentas o Fondos de Distribución”.

Las ventajas son diversas, no existe riesgo entidad siempre y cuando no se contrate un fondo de una entidad financiera y el inversor puede obtener su patrimonio sin ningún tipo de penalización en un máximo de 3 – 5 días. Es lo que se conoce como liquidez diaria.

Los fondos de inversión, son muy flexibles y con sólo invertir en un fondo, estaríamos invirtiendo en un gran número de compañías, empresas, países o divisas. Lo que posibilita una opción alternativa de inversión para obtener una rentabilidad superior al 0%. Batir o no a la inflación es otro tema.