Esta tarde, echando un vistazo a mi cartera, me he dado cuenta de la curiosa figura gráfica que ha formado en las últimas ocho semanas. 

En concreto, desde agosto, el gráfico de rentabilidad parece dibujar... ¡Hasta cinco rebotes prácticamente en los mismos niveles! Que vienen a ser más o menos cuando me acerco a la caída del 11% en la rentabilidad en lo que va de año.

Mirad que bonito el gráfico: 

En fin, que anecdotillas al margen, ahí vamos, con cerca de un -8% en el año, aunque la TIR de la cartera desde el inicio la tengo en un +4,4% ahora mismo, que no está mal para como está el patio.

La verdad es que yo también confío en un buen trimestre final de año, como contaba Mister el otro día... Que de hecho no ha empezado mal y en el que vamos a tener muchas decisiones políticas por lo que parece que van a retrasar a 2012 ciertos acontecimientos. A ver si cerramos 2011 con rentabilidades positivas, que no estamos tan lejos.

Ahora mismo, pensando en: 

- Vender la cadena de supermercados alemana Metro, donde se ha conocido hoy que su presidente no sigue el año que viene. No parece la mejor noticia en momentos como este quedarte sin líder en un equipo directivo. Aunque sigue estando barata, eso no me gusta.

En fin, ha sido una de mis peores compras en los últimos años. Estoy en unas pérdidas cercanas al 8% desde el momento de compra. Quizá me precipité cuando entré.

- Dudando si hacer caja en Telefónica. Con la compra que hice en agosto el precio medio de compra me bajo a 14,2 euros. Y hoy ha cerrado en 15,1 euros. Me temo alguna venta tras el cobro del dividendo. Igual se puede volver a comprar más abajo, aunque lo que leo por técnico de superación de resistencias me hace dudar.

- Deshacer la participación en Renta 4 Pegasus o Belgravia Epsilon, uno de los 2... para tener un poco más de exposición al mercado.

Para quienes no conocen mi estrategia, ya sabéis que lo que busco es una cosa un pelín incoherente y raro llamado tactical value, pero que me gusta. Consiste en mezclar posiciones en acciones que me parecen baratas con decisiones de mayor o menor inversión, a través de gestores que sigo y me gustan, en función de cómo me parece que vienen las cosas en el corto y medio plazo.