Todos los que invertimos tenemos algo de futurólogos, aunque no nos guste reconocerlo. Operar en Bolsa, ya sea en el lado largo o en el lado corto, implica pensar que la Bolsa, la acción, o el producto con el que operemos, irá en la dirección que nos hará ganar dinero. Está claro que no se puede comparar a un señor que coge una baraja de cartas y según lo que le sale, visualiza un futuro u otro, a otro que hace un análisis profundo de una empresa, estima el valor que debería tener, o que cree que puede tener en el futuro, y toma una decisión de inversión en consecuencia. De hecho, además de porque un análisis fundamental bien hecho es algo muy profundo y con cierta fiabilidad (dentro de lo poco fiable de este mundo), creo que es más fácil "adivinar el futuro" y tener más opciones de acertar al comprar acciones en Bolsa a diez años vista, que a diez días vista.

Por qué me parece más fácil  invertir a largo plazo

Decía que me parece más fácil "saber" qué pasará en diez años, que en diez días. Por ejemplo, no sé cómo quedará el Real Madrid en su próximo partido, no sé si ganará, si goleará, o si perderá. Lo que sí "sé" es que el Madrid acabará la Liga en los puestos de cabeza, y que en diez años seguirá siendo así.

Más o menos eso es lo que me pasa con la Bolsa. Me es difícil saber qué hará la Bolsa o una acción en concreto mañana, pero en algunos casos sí que creo que puedo saber lo que hará en un plazo de diez años. Aquí algunos ejemplos:

No sé que hará la cotización de Primark (Associated British Foods) mañana. Sin embargo, teniendo en cuenta los números de la empresa, sus planes, su precio, etc. me parece muy probable que en diez años cotice bastante por encima de su precio actual.

Tampoco sé que harán las acciones de Adidas mañana, pero a pesar de ello, creo que en 10 años cotizará muy por encima de su precio actual, ¿Por qué? Porque creo que en 10 años se seguirán consumiendo los mismo productos deportivos, o más, de los que se consumen ahora, tanto por el aumento de la preocupación por la salud, como por la incorporación de millones de personas de países emergentes a la clase media. Además, creo que las cuentas y el precio de las acciones de Adidas premiten que esa subida en diez años sea algo bastante probable.

Y lo mismo que me sucede con Adidas y Primark, me sucede con otras muchas empresas. Está claro que habrá gente que le suceda al revés, que será capaz de adelantar los movimientos del mercado y beneficiarse de ello, pero creo que para la mayoría de los inversores particulares es más fácil y rentable invertir a largo plazo.