¿Burbuja en la IA? ¿Ha llegado el final del ciclo alcista? “El mercado es un señor de 98 años fumando”

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Una caída del casi 5% en el Nasdaq en una sola sesión. Semiconductores en rojo, Nvidia cayendo más de un 6%, y la pregunta que se repite en todos los foros: ¿ha pinchado la burbuja de la inteligencia artificial? ¿Es esto el inicio del fin del mercado alcista?

Hugo Ferrer, Portfolio Manager en Link Securities Sociedad de Valores, analista especializado en ciclos de mercado y autor de El Inversor Global, tiene una respuesta clara: no. Y tiene datos para defenderla. En esta entrevista desgrana por qué considera que el ciclo alcista sigue vivo, qué señales concretas vigilar para detectar un cambio de tendencia real, y cómo posicionarse en un mercado que él mismo describe como un "señor mayor de 98 años fumando".

La caída del Nasdaq: sacudida dentro del ciclo, no el inicio del fin

Para Ferrer, la jornada bajista del viernes no cambia absolutamente nada en su análisis. "Es una caída de un ácido, un retroceso de la tecnología y en concreto de todo lo que está alrededor de la inteligencia artificial. Y todo lo demás sigue bastante igual", explica. Lo que le preocuparía de verdad sería un deterioro del mercado en su conjunto: que los sectores cíclicos lo hicieran significativamente peor que los defensivos, o que la amplitud del mercado se volviera negativa.

Eso, de momento, no está ocurriendo. El índice S&P 500 equiponderado —donde cada una de las 500 empresas tiene el mismo peso y que actúa como termómetro de la salud real del mercado— está prácticamente en máximos históricos. "La amplitud de mercado sigue positiva", señala. El dato de empleo que desencadenó las ventas tampoco le inquieta en el fondo: más allá de las reacciones de corto plazo, un mercado laboral fuerte es, estructuralmente, una buena noticia.

Un ciclo maduro, no un ciclo roto

Ferrer lleva tiempo advirtiendo de que este mercado tiene trazas de madurez extrema, incluso de manía. Su comparación preferida no es con el año 2000 —aquella fue una burbuja hueca, sin beneficios reales detrás—, sino con las Nifty Fifty de principios de los 70: empresas excelentes, con sólidos fundamentales, pero por las que se estaba pagando demasiado. "Cuando por lo que sea las tornas del ciclo cambian, entonces de repente los beneficios son demasiados y la gente se da cuenta de que ha pagado demasiado por ello", explica.

Para ilustrar la diferencia entre factores de riesgo y señales de alerta real, recurre a una metáfora: "Este ciclo, que incluso se podría argüir que empezó en marzo del 2009, es un señor mayor con valoraciones en los percentiles máximos históricos". Un señor mayor que, además, fuma. El riesgo existe y es evidente. Pero eso no significa que vaya a morir mañana. "El señor mayor ya ha llegado a 98 años fumando. Igual te llega hasta 110 fumando", apunta. Predecir cuándo acaba es imposible. Lo relevante es detectarlo cuando ocurra.

Qué señales concretas indicarían un cambio de ciclo real

Ferrer trabaja con una lista de alertas rojas que, en su conjunto, confirmarían un cambio de tendencia. La primera: que el indicador adelantado del G7 calculado por la OCDE —que mide si la economía occidental está acelerando o desacelerando— gire a la baja durante al menos dos meses consecutivos. De momento, el último dato disponible sigue mostrando aceleración. "Esto puede cambiar muy rápido, pero de momento no hay muchos factores de riesgo que se hayan convertido en banderas rojas precisas", reconoce.

La segunda señal sería que la amplitud de mercado se volviera negativa de forma sostenida. La tercera, que los sectores cíclicos se comportaran claramente peor que los defensivos en cierta magnitud. Y la cuarta, que se rompieran tendencias de precio clave en índices de referencia. "No es un factor único, sino la suma de diferentes ángulos, lo que me llevaría a determinar que la tendencia ha acabado", explica. Y subraya que no pretende predecir el techo, sino detectarlo: "Tratar de detectar cuando el ciclo efectivamente parece haber cambiado, no adivinar cuándo cambiará".

Alcista escéptico: cómo invertir en una burbuja sin quemarse

La posición de Ferrer tiene una aparente contradicción: cree que hay burbuja y sigue siendo alcista. Esa es precisamente su definición de "alcista escéptico". El razonamiento es que el momentum bursátil puede extenderse durante mucho más tiempo del que nadie imagina cuando los beneficios acompañan. "Con beneficios es verdad que el momentum bursátil puede extenderse muchísimo tiempo. Hasta que no haya un factor desencadenante…", señala.

En la práctica, eso se traduce en una gestión que combina dos capas. La parte sistemática —más próxima al inversor minorista— sigue los modelos de seguimiento de tendencia y amplitud de sectores. La parte discrecional trabaja principalmente con opciones, estructurando operaciones alcistas que se aprecian si el mercado sube, pero que limitan el riesgo de quedarse "sin silla" en la fase final del ciclo. "Como entiendo que sea más final de ciclo, sin saber cuándo acaba porque eso todavía no lo he detectado, estoy estructurando operaciones alcistas, sobre todo con opciones", detalla.

El oro: posible techo de largo plazo tras la manía

Ferrer se declara haber sido muy alcista en el oro durante años, pero cree que el metal puede haber tocado techo en el largo plazo. En su análisis, desde 2022 el oro rompió su relación histórica con los tipos de interés reales de Estados Unidos —patrón vigente desde el shock Nixon de 1971—, y la llegada de Trump reforzó esa tendencia al anticipar una agenda de debilitamiento del dólar. Eso generó lo que él describe como una auténtica manía hasta febrero. "Una vez que la manía llega a su pico y hemos visto que ha empezado a implosionar, y si los condicionantes macro y de política monetaria fueran en contra, como la subida del dólar, pues iría peor. Hemos visto el techo del oro en un largo tiempo, probablemente", concluye.

Su lógica de fondo es estructural: en momentos de crisis, el dólar tiende a apreciarse por efecto de refugio, y eso suele presionar a la baja las materias primas denominadas en dólares, incluido el oro. Sus posiciones sistemáticas en el metal le estarían dando señal de salida si el mes cerrara en los niveles actuales.

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Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.


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