La decisión de una firma española con Palantir que reabre el debate del ESG en IA: lo que los ratings no ven

La decisión de una firma española con Palantir que reabre el debate del ESG en IA: lo que los ratings no ven

Me gusta
Comentar
Compartir

Palantir Technologies no figura en ninguna lista oficial de exclusión ESG. No está clasificada como empresa de defensa, sino como empresa tecnológica estadounidense especializada en análisis de datos y software de inteligencia. Sus ratings de sostenibilidad no la marcan en rojo.

Y, sin embargo, varias gestoras europeas y firmas de inversiones han empezado a salir de los fondos que la tienen en cartera. El debate sobre si la compañía de análisis de datos e inteligencia artificial encaja en una cartera responsable está llegando a España.

El caso más reciente y documentado es el de Portocolom AV, agencia de valores española especializada en inversión de impacto. En un análisis que la firma acaba de hacer público, Ana Guzmán Quintana, directora de inversiones y de impacto, explica por qué decidieron reembolsar el fondo de tecnología que les daba exposición indirecta a Palantir

Un 0,13% de exposición en cartera. Eso es todo lo que tenían a través de un fondo tecnológico. Una fracción marginal desde el punto de vista cuantitativo. Y, sin embargo, fue suficiente. El caso reabre un debate que la industria lleva años evitando con comodidad: ¿son capaces los modelos ESG convencionales de detectar los riesgos reales que plantean compañías como Palantir?

Lo que los ratings no capturaron

La alerta interna de Portocolom se activó el 13 de febrero de 2026, sin que nada hubiera cambiado formalmente en los sistemas de análisis externo. Lo que cambió fue la acumulación de tres señales: el uso de la tecnología de Palantir por parte de ICE en programas de identificación y localización de migrantes en Estados Unidos; las colaboraciones con el Ministerio de Defensa de Israel en plena escalada del conflicto en Oriente Medio; y las declaraciones públicas de Alex Karp, CEO de la compañía, defendiendo abiertamente el uso de la tecnología en contextos bélicos.

Palantir no reporta ingresos en el segmento de defensa y no está clasificada como empresa armamentística. Pero Guzmán Quintana apunta al problema de fondo: la compañía opera en el terreno de la tecnología de uso dual, con aplicaciones directas en inteligencia militar y control de poblaciones. Un matiz que los ratings ESG estándar, que analizan lo que una empresa hace pero no para qué se usa lo que hace, no están diseñados para captar.

"La ética y el riesgo reputacional no se miden únicamente en puntos básicos de una cartera. En determinados casos, incluso una exposición limitada puede resultar cualitativamente significativa si pone de manifiesto una falta de coherencia entre el marco de inversión definido y las decisiones que finalmente se adoptan."

Antes de actuar, la firma de asesoramiento de inversiones cuenta que abrió un proceso de engagement con el gestor del fondo. El gestor defendió la tesis de inversión en Palantir desde una óptica financiera: crecimiento, rentabilidad, y el argumento de que la responsabilidad última sobre el uso de la tecnología recae en los gobiernos que la contratan, no en la empresa que la desarrolla.

Es una posición extendida en el mercado. Y es exactamente donde se produce la fractura. Portocolom sostiene que quien aporta capital a un negocio participa, aunque sea indirectamente, en la expansión de ese modelo. "Analizar una compañía implica también analizar las consecuencias previsibles del uso de aquello que financia", escribe Guzmán Quintana.

El problema más amplio: Palantir en carteras europeas

Durante marzo, investigaciones independientes y publicaciones especializadas europeas señalaron la presencia de Palantir en fondos con etiqueta sostenible pese a los riesgos identificados en materia de derechos humanos. No es un caso aislado. La compañía ha multiplicado su valoración bursátil en los últimos dos años —con una capitalización que supera los 200.000 millones de dólares— y eso la ha convertido en un peso relevante en fondos de tecnología y crecimiento que conviven, en muchos casos, con mandatos ESG.

La decisión final de Portocolom fue el reembolso. Pero el debate que abre es más amplio que una sola decisión de cartera: ¿cómo gestionar la exposición a empresas tecnológicas cuyo producto tiene aplicaciones en defensa e inteligencia, cuando los marcos regulatorios y los ratings externos no están calibrados para ese riesgo? La respuesta del sector, de momento, no es uniforme.


Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.


Mejores depósitos a plazo fijo

Descubre los mejores depósitos bancarios a plazo fijo de 2026

0 ComentariosSé el primero en comentar
User