Bolsa en máximos y bonos al 5%: ¿por qué no cae el mercado?

Vídeo - Bolsa en máximos y bonos al 5%: ¿por qué no cae el mercado?

Me gusta
Comentar
Compartir
Añade Finect en Google

El bono de Estados Unidos a 10 años ronda el 5,3%, su nivel más alto desde 2002, y el bono español ha superado el 4% por primera vez desde 2013. Mientras tanto, el Nasdaq y Nvidia marcan nuevos máximos históricos y el S&P 500 se mueve pegado a los suyos. Normalmente, cuando la renta fija paga tanto, las acciones lo notan. Esta vez, de momento, no. ¿Cuál de los dos mercados se está equivocando? ¿Puede la tensión de los bonos acabar arrastrando a la bolsa?

Franco Macchiavelli, analista macroeconómico, lo analiza en una nueva entrevista con Vicente Varó en Finect, en un contenido patrocinado por ING, tu banco para invertir. Su tesis: los bonos están lanzando un aviso que conviene escuchar, pero mientras los beneficios empresariales sigan creciendo y la financiación siga fluyendo, la bolsa tiene argumentos para aguantar.

Los bonos avisan, y el motivo no es la inflación

De todo lo que se mueve en los mercados, lo que más le inquieta a Macchiavelli es la renta fija. "A veces nos gritan algo que la renta variable no te lo puede decir", explica. Y lo que le llama la atención es la combinación: unas expectativas de inflación a largo plazo que siguen ancladas en torno al 2%, con un bono a 10 años disparado.

"Cuando yo me encuentro ante unas expectativas de inflación que siguen ancladas en el dos con algo, pero un diez años disparado, ahí es donde interviene la prima por plazo", señala. Es decir, el extra de rentabilidad que exigen los inversores por prestar a largo plazo. Según su lectura, ese repunte arranca el 28 de febrero, con el inicio de la guerra, y responde sobre todo a las cuentas públicas: el impulso viene "no por la inflación esperada, sino por el déficit y ese gasto público en el que se incurre cada día que pasa y no se termina esta guerra". A eso suma un crudo que sigue muy alto y que tiene el poder de destruir demanda.

Dinero caro no es lo mismo que dinero escaso

¿Por qué entonces la bolsa sigue en máximos? Para Macchiavelli, la clave está en una distinción que a menudo se pasa por alto. "El dinero puede seguir estando caro, pero puede seguir fluyendo la financiación", resume. El bono a 10 años es una referencia importante, pero las condiciones financieras también dependen de los diferenciales de crédito, y hay indicadores como el National Financial Conditions Index de la Reserva Federal de Chicago que siguen en terreno laxo.

Ese acceso a la financiación es lo que, de momento, protege a los beneficios. "Como el driver principal de la renta variable son los beneficios empresariales, que siguen estando al alza, eso permite un mercado que siga estando alto", explica. Las empresas, añade, tienen margen para encajar el mayor coste: pueden absorber una parte en sus márgenes, trasladar otra al consumidor o haberse cubierto con derivados. Prueba de ello es que las previsiones de beneficio por acción para la temporada de resultados que arranca ahora se han revisado al alza hasta el nivel más alto de los últimos cinco años.

Tampoco cree que una subida de tipos sea por sí sola una mala noticia para la bolsa. "Una subida de tipos no significa necesariamente una caída en el mercado", recuerda. Lo que históricamente ha precedido a las caídas son las bajadas de tipos agresivas, "no por los tipos de interés, sino porque algo se ha roto". Además, el mercado parte ya de tipos en el 3,5%-3,75%, y tras el último dato de empleo las apuestas han girado de una nueva subida en octubre a una pausa.

Francia y el riesgo de contagio en Europa

En Europa, el foco está en Francia. Macchiavelli insiste en mirar primero la base: las rentabilidades a largo plazo están subiendo en todo el mundo, en Estados Unidos, en Japón y en el resto de Europa. La diferencia es que el bono francés ha pegado un salto mayor, por la inestabilidad política, la fragilidad parlamentaria y unas cuentas públicas que no terminan de estabilizarse. "El inversor tonto no es", resume, y por eso exige más intereses.

El problema, a su juicio, es el posible contagio al resto de la deuda europea, algo que ya se ha notado en la debilidad del euro. Sobre quién podría frenarlo, lo tiene claro: "Solo haría falta un titular alrededor del Banco Central Europeo" que anuncie algún tipo de apoyo para estabilizar la situación.

La oportunidad que deja una bolsa sostenida por unos pocos

A quien ve que su fondo indexado al S&P 500 no deja de subir, Macchiavelli le explica que la foto está eclipsada por la inteligencia artificial. Mientras el S&P 500 y el Nasdaq están arriba, el S&P 500 equiponderado (todas las empresas con el mismo peso) y el Russell 2000 de pequeñas compañías se han quedado atrás. Las mejoras de previsiones se concentran en tecnología y energía, pero en el resto del mercado no ve deterioro.

Y ahí es donde ve la oportunidad. "¿Por qué no se suele hablar más de que implícitamente puede significar una oportunidad que el fondo de mercado esté bajo y que esa brecha se cierre con la amplitud subiendo?", plantea. Su apuesta es que "la brecha probablemente se cerrará con una amplitud recuperándose". De hecho, tanto el S&P 500 equiponderado como el Russell 2000 están en sus medias móviles de 200 sesiones, niveles que considera relativamente atractivos.

Eso no significa renunciar a la tecnología. "Yo no soy de esos haters que dice la burbuja de la IA. Yo quiero ser el primero que tiene exposición a eso", aclara. Su propuesta es combinar ambas patas con los pesos adecuados, con algo más de cautela en small y mid caps por su dependencia de la financiación. En su radar están los ETFs de estilo growth, momentum y beta, y los vinculados a memorias.

Renta fija, solo en plazos cortos, y oro para el largo plazo

¿Es momento de comprar bonos a largo plazo tras la caída de precios? Su respuesta es directa: "No, yo no". Entiende a quien quiere asegurarse un 5% durante diez años, pero recuerda que es una rentabilidad nominal a la que hay que restar la inflación. Prefiere los plazos cortos e ir renovando: "Letras a tres meses, bonos a dos años me parece que está bien, cinco como mucho".

Y entre el dólar y el oro, no duda. "Oro siempre, siempre", afirma. Reconoce que el metal ha corregido con fuerza, pero insiste en que hay que mirarlo con perspectiva de largo plazo, junto a otros activos reales. "No creo que nada consiga batir el oro a largo", concluye.

Te puede interesar


Este contenido puede ser catalogado como material de marketing. No constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos y rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.


Invierte fácil con Indexa Capital

El gestor de carteras independiente líder en España, con más de
4.860 M€ gestionados, asesorados o administrados, de más de 149 mil clientes. Además, carteras de fondos indexados y de planes de pensiones con diversificación global y comisiones 80 % más bajas que los bancos.

0 ComentariosSé el primero en comentar