Vídeo - ¿Por qué tu fondo de renta fija cae en 2026... y puede ser una buena noticia?
¿Por qué tu fondo de renta fija está perdiendo dinero cuando más lo necesitas? ¿Tiene sentido ahora pasarse a monetarios o es el momento de comprar más? ¿Y qué hacer con los fondos tecnológicos que vuelven a volar mientras algunos fondos de calidad se quedan rezagados?
Daniel Pérez Alegre, CEO de Astralis IM y experto en fondos de inversión, analiza la situación actual de los mercados en esta entrevista con Vicente Varó: por qué la renta fija cae en un entorno que debería favorecerla, qué hacer según el perfil de cada inversor, y dónde están las oportunidades en renta variable ahora que el rally tecnológico ha vuelto con fuerza.
La renta fija cae cuando más la necesitas: por qué ocurre y qué hacer
El gran problema del momento es que muchos fondos defensivos están en negativo en el año, justo cuando el inversor los contrató para protegerse. Pérez Alegre no lo esquiva: lo que está ocurriendo es que el mercado está descontando un escenario de inflación más alta y persistente, y eso presiona los precios de los bonos al alza —en rentabilidad— y a la baja —en precio—. "El mercado nos está diciendo que sus expectativas de inflación más alta, más persistente, dura más tiempo, está en precio. Está poniendo ya en precio, incluso aunque venga trampa, que va a bajar los tipos", explica.
El resultado es que categorías enteras de renta fija —gobiernos, mixtos defensivos, fondos de duración media— están en negativo. Y el inversor que entró buscando estabilidad se encuentra con pérdidas que no entiende. "Uno de los puntos más negativos es que empieza a haber gente que te dice ya no quiero renta fija, ya no quiero bonos, quiero riesgo", advierte, señalando el riesgo de hacer una rotación de perfil en el peor momento.
Para quienes no quieren ningún tipo de volatilidad, su respuesta es clara: fondos monetarios y renta fija de muy corto plazo. Son los únicos productos que en este entorno se mantienen en positivo, porque su sensibilidad a los tipos de interés es mínima. El problema, matiza, es el riesgo de reinversión: cuando los tipos bajen, el inversor no podrá renovar en las mismas condiciones.
Para el inversor que ya está en renta fija con caídas: puede ser buena noticia
Pérez Alegre hace una distinción importante que muchos inversores no llegan a ver: las caídas actuales en renta fija no son necesariamente malas para quien tiene perspectiva de largo plazo. Si los precios de los bonos caen, los cupones de los bonos nuevos suben. Y eso potencia la rentabilidad futura del fondo. "Un verdadero inversor de largo plazo debería estar cómodo y entender que esto es normal", señala.
La lógica es parecida a la del inversor en dividendos de Buffet: si una empresa que te gusta cae y sigue pagando el mismo dividendo, la rentabilidad mejora. En renta fija pasa algo equivalente. "Hay una correlación del 92% entre el cupón medio de la cartera de un fondo y su rentabilidad a largo plazo", explica, simplificando que al final lo que obtiene un inversor en renta fija es, básicamente, los cupones que cobran los bonos de la cartera.
Entonces, para el que ya está en fondos de duración media o larga con caídas actuales, su diagnóstico es que se trata de un mejor punto de entrada que hace tres o cuatro meses: "Te has honrado esa caída y encima los bonos que compras hoy tienen cupones más altos. El rendimiento medio de la mayoría de los fondos de renta fija es mayor ahora que antes. Esto debería potenciar la rentabilidad futura". El matiz: solo aplica si el inversor no proyecta una subida de tipos fuerte y continuada. Si ese es el escenario, el análisis cambia.
Renta variable: el rally tecnológico vuelve a generar FOMO (y vértigo)
En renta variable, la narrativa del momento es el regreso de los fondos tecnológicos. Fondos como el Polar Global Technology, que acumula rentabilidades del orden del 200% en cuatro años, vuelven a ser los más buscados. Pérez Alegre lo ve con cierta incomodidad: "Me suele dar bastante vértigo teniendo más 60 en el año, la verdad".
El peligro que identifica es el mismo de siempre: entrar en estos fondos al calor de la rentabilidad reciente, sin entender lo que hay debajo. Recuerda lo que pasó en 2021, cuando fondos growth subían un 100% y luego llegaron caídas del 50-80% desde máximos. "Cuando entras en estos fondos, si te comes una caída así, la duración puede ser muy lenta, muy difícil. Emocionalmente es muy complicado", advierte.
Sobre la inteligencia artificial, su lectura es que es imposible ignorarla —puede ser la mayor revolución tecnológica de nuestra era—, pero las valoraciones de muchas de las empresas más afectadas por ella generan incertidumbre real. Algunos de los sectores que más habían crecido, como el software, están sufriendo caídas severas porque nadie sabe quién sobrevivirá en un mundo en el que el código se genera automáticamente. "Hay muchas empresas de software que han hecho -40, -50 porque nadie sabe quién va a desaparecer en este nuevo mundo", señala.
Dónde ve oportunidades: value, dividendos y calidad a precio razonable
Frente al ruido de los fondos tecnológicos más calientes, Pérez Alegre confiesa que está mirando con más interés lo aburrido y lo barato. Tras las caídas y el rebote rápido de las bolsas, cree que el value y los fondos de dividendos vuelven a ofrecer una racionalidad de valoraciones que no se ve en otros estilos. "Una de las pocas áreas donde creo que la racionalidad de las valoraciones se mantiene. Y eso que siempre he sido una persona que 'odiaba' los dividendos", reconoce.
En concreto, menciona fondos de Capital Group, de la gama New Perspective, la gama de Robeco Global Premium y también productos con exposición a Asia —Japón especialmente— y a sectores como salud, industria y energía. El sesgo que busca: empresas con negocios estables, valoraciones razonables y capacidad de aguantar entornos de tipos más altos.
En cuanto a los fondos de calidad (quality growth), señala que el estilo se ha polarizado: los que tenían mucho peso en software o en empresas ultra-premium están sufriendo, mientras que los orientados a dividendo y valoraciones razonables lo están haciendo mejor. "Estamos viendo una brecha muy grande dentro del quality. Los malos son Quality Growth y los buenos son quality más enfocado, dividendo, valoraciones razonables", resume.
Para quien no quiera apostar por un sector concreto, defiende el sentido de los fondos más globales y diversificados, o incluso la indexación, como forma de evitar la concentración en los grandes ganadores de hoy, que pueden ser los perdedores de mañana. "Los perdedores hoy son unos; los perdedores de la que viene serán otros", concluye. Y recuerda que cada inversor tiene que elegir en qué mundo quiere jugar: el de las grandes oportunidades tecnológicas con sus grandes riesgos, o el de los negocios más previsibles y menos explosivos.
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Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.
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