El petróleo se desploma más de un 5%: Trump frena el ataque a Irán y la OPEP+ eleva la producción
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este domingo la suspensión del ataque previsto contra Irán y la reanudación de las negociaciones este lunes. Este anuncio ha reavivado las esperanzas de una solución diplomática al conflicto de Oriente Medio y ha deseplomado el precio del petróleo, que también se ha visto influenciado por la decisión de la OPEP+ de elevar su oferta de diarios para septiembre.
El precio del petróleo Brent ha registrado este lunes caídas superiores al 5%, llegando a cotizar por debajo de los 83 dólares por barril, después del anuncio de la cancelación del ataque que tenía previsto lanzar contra Irán.
La decisión, que Trump calificó como el "mayor ataque desde la Segunda Guerra Mundial", responde a las peticiones de varios aliados estadounidenses en Oriente Próximo, entre ellos Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
"Vamos a comprobar si podemos alcanzar un acuerdo", declaró Trump el domingo ante los periodistas a bordo del Air Force One. "No estoy buscando matar gente", añadió. El presidente estadounidense confirmó que las negociaciones con Irán se retomarán este lunes por la tarde, tras haber suspendido los ataques, y aseguró que es "inminente" un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz y la desnuclearización de Irán.
El anuncio ha reavivado las esperanzas del mercado sobre una solución diplomática al conflicto de Oriente Medio, que ha trastocado el suministro energético mundial desde el pasado mes de febrero. Según Trump, el acuerdo propuesto incluiría la "apertura inmediata, completa y total del estrecho de Ormuz y el fin de la amenaza nuclear iraní".
La OPEP+ añade presión bajista con un nuevo aumento de producción
El desplome del crudo se ha visto acentuado por el anuncio de la OPEP+. La organización de países productores de petróleo ha decidido este domingo incrementar en otros 188.000 barriles diarios su oferta para septiembre.
Se trata de la cuarta reunión del grupo tras la sorprendente salida de Emiratos Árabes Unidos en mayo. Los siete países miembros (Argelia, Irak, Kuwait, Arabia Saudí, Kazajistán, Omán y Rusia) han acordado proseguir su política de "compromiso con la estabilidad del mercado".
Con este nuevo incremento, la OPEP+ ha agregado 940.000 barriles por día a las cuotas desde que comenzó la guerra el pasado 28 de febrero, lo que equivale a casi el 1% de la demanda global. Sin embargo, hasta ahora esos aumentos han sido teóricos porque la guerra bloqueó el estrecho de Ormuz e impidió que los miembros del golfo Pérsico aumentaran las exportaciones.
El aumento de 188.000 barriles por día programado para septiembre completa, "aunque solo sea sobre el papel", la reversión de dos capas de recortes de producción realizados en 2023. Las limitaciones técnicas impiden a muchos países aumentar la producción tanto como se les permite, y la gran mayoría de la capacidad ociosa de la alianza está en manos de Arabia Saudí.
Un contexto de alta volatilidad
El Brent, que llegó a dispararse más de un 20% durante julio, ha revertido parte de esas ganancias en la primera sesión de agosto. El WTI, por su parte, cotiza en los 79 dólares por barril. Los futuros del crudo reaccionan así a un escenario en el que confluyen la distensión diplomática y el aumento de la oferta programado por el cártel petrolero.
El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, había señalado horas antes a través de Telegram que las negociaciones entre Irán y Omán se encontraban en su fase final. Ambos países, situados a cada lado del estrecho, están estudiando la creación de una nueva ruta marítima. Por su parte, un portavoz del Ministerio iraní de Exteriores afirmó que Estados Unidos es responsable de que esta vía marítima permanezca cerrada al tráfico comercial.
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