Con las nuevas tecnologías han aparecido nuevos sistemas que nos ayudan a resolver los problemas de dinero con una rapidez apabullante. Los créditos rápidos son la prueba más clara de ello, ya que te permiten disfrutar de una inyección económica rápida, con unas condiciones bastante flexibles y con la capacidad más que suficiente para capear esos gastos complicados e inesperados.

 

Pero, este auge de préstamos en línea también ha propiciado el auge de los falsos prestamistas. El porcentaje de estafas que se llevan a cabo a través de internet es cada vez más grande, y de estas, la mayoría tienen que ver con estas concesiones de dinero que esconden, detrás, una clara intención de manipular al consumidor y aprovecharse de su situación.

 

Puedes sortear estos obstáculos si te mueves con cuidado, pero, sobre todo, si sabes cómo evitar estafas al pedir un crédito rápido. Nosotros nos vamos a encargar de ofrecerte los datos esenciales, las pautas más básicas y claras para detectar una estafa y evitarla de la forma más limpia y sencilla posible, como también te vamos a explicar qué debes hacer en el caso de que hayas sido víctima de un fraude.

 

Una serie de consejos prácticos, explicados de forma clara para que no tengas complicaciones a la hora de seguirlos. Tenlos muy en cuenta, porque te pueden ayudar muchísimo a la hora de evitar los graves problemas que puede causar una falsa entidad financiera.

 

¿Qué debemos comprobar para saber si el prestamista es fiable?

 

Como ya te hemos explicado, la sombra de las estafas está demasiado presente en el campo de los créditos rápidos. Hay muchas falsas empresas que tratan de engañar al consumidor para llevarse su dinero y aprovecharse así de la necesidad de aquellas familias que realmente necesitan una inyección económica.

 

Para saber si un prestamista es fiable hay que observar una serie de elementos que diferencian a las entidades de confianza de aquellas que no lo son. Las grandes empresas deben asegurarse siempre no solo de ofrecer un servicio de calidad, sino también de transmitir una imagen profesional y de confianza, como también de cumplir con ciertos requisitos establecidos tanto por el sector como por las correspondientes leyes.

 

Así, lo primero que debes observar es cómo escribe y cómo se expresa. Si usa mal términos financieros, si comete constantes errores gramaticales y/o de ortografía, es alguien de quien no te puedes ni te debes fiar. Esta es la primera barrera que debe superar el prestamista o la supuesta financiera para que puedas fiarte de lo que ofrece.

¿Se piden pagos por adelantado?

 

Ten por segura una cosa: una entidad financiera y/o bancaria jamás te pedirá realizar un pago antes de recibir el dinero que has solicitado. Cualquier supuesta empresa que haga eso al mover un crédito te está intentando estafar y, por ende, debes descartarla automáticamente.

 

Tratan de ganar dinero con tu necesidad. Debes no solo descartar, sino incluso denunciar a cualquier firma que haga este movimiento, porque lo único que busca es aprovecharse de personas que tienen una necesidad. Nunca se paga un préstamo por adelantado, ha de hacerse en los meses estipulados y durante el tiempo que se haya asignado a la hora de firmar.

 

HTTPS y SSL

 

Evidentemente, una firma que sea de calidad se encargará de estar al tanto de todas las exigencias y requisitos del internet moderno. Por eso, otro punto de especial interés para el consumidor es observar la web de la entidad prestamista. ¿Por qué? Porque también puede contar muchísimo más de lo que parece a simple vista.

 

Y es que la webs actuales tienen que cumplir con dos protocolos de seguridad muy importantes: el HTTPS y el SSL. El primero es un protocolo que se encarga de decir a los navegadores web actuales si una página es segura. Requiere de cierta preparación previa y de cumplir con unos estándares de Google, entre los que figura registrar la identidad del propietario de la plataforma.

 

Si un prestamista no cuenta con el HTTPS en su web, algo que se puede comprobar con tan solo ver la URL del portal (por ejemplo: http://www.dinero.com estaría mal), no es de fiar. No obstante, es posible que sí cuente con este protocolo, pero que carezca del certificado de seguridad SSL.

 

Este certificado, que responde a las siglas de Secure Socket Layer, indica que los datos viajan totalmente protegidos en una página web, cifrados y lejos del alcance de miradas no deseadas. Si una entidad financiera o prestamista no lo contiene, no está cumpliendo con los mínimos de seguridad actuales y, por tanto, no es de fiar.

 

La mejor forma de comprobar esto último es clicando en el icono que hay a la izquierda de la URL en tu navegador. Al hacerlo aparecerá un pequeño desplegable en el que se te indicará, dentro del apartado de conexiones, si se ha validado el certificado o no. Cualquier advertencia en color rojo o amarillo es mala.

¿Por dónde te han ofrecido el préstamo?

 

Es muy probable que hayas recibido un mensaje a través de WhatsApp, de Facebook, de Twitter o incluso de Instagram sobre una supuesta entidad financiera que te ofrece un crédito rápido sin apenas condiciones. Ni se te ocurra acceder a su propuesta, porque hay un 99% de probabilidades de que se trate de una estafa.

 

El porcentaje aumenta más en el caso de que se acerquen a ti pidiéndote datos personales o de la cuenta bancaria. En ese mismo instante, debes saber que el prestamista no es nada fiable y que, de hecho, estás ante un timo que quiere aprovecharse de ti y de tu dinero.

 

Las compañías no pueden pedir esa clase de información a través de canales como el correo electrónico o las redes sociales, puesto que no son tan seguros como una web bien protegida, y que cuente con los certificados y protocolos de los que ya hemos hablado. Esta técnica se conoce como “phishing” y es de lo más habitual en internet. Tanto, que cada día centenares de personas muerden estos anzuelos virtuales y luego sufren verdaderos problemas de dinero.

Opiniones de los consumidores

 

Un último punto que es de especial interés si la compañía cumple todos los requisitos anteriores y parece totalmente fiable. Busca en internet y consulta a otros usuarios que hayan solicitado previamente un préstamo a este prestamista.

 

No hay nada como la valoración del consumidor para terminar de tomar una decisión. Si el descontento es general, ya sabes que no es algo fiable; por contra, si el apoyo es unánime y hay muy buenas valoraciones, estás ante una firma en la que puedes confiar para pedir un préstamo.

¿Qué podemos hacer si somos víctimas de un fraude?

 

Puede que hayas llegado tarde a esta pequeña guía y que ya hayas sido víctima de un fraude por culpa de un falso prestamista. En ese caso, no debes preocuparte, porque esta situación tiene solución. No obstante, debemos hacer un gran hincapié en el tiempo. Debes darte mucha prisa en actuar porque, cuanto más tiempo pase, menos probabilidades tienes de arreglar este problema.

 

¿Y qué debes hacer si te han estafado con un préstamo? No te preocupes, a continuación te vamos a explicar todo lo que puedes y tienes que hacer:

Revisa tu cuenta bancaria y habla con tu banco

 

Lo primero que tienes que hacer es revisar tu cuenta del banco para ver si hay algún recargo y, en caso de haberlo, qué cantidad de dinero se te ha sustraído. Es el primer movimiento a realizar, puesto que las estafas suelen actuar con mucha celeridad para intentar llevarse todo lo posible antes de que el consumidor se dé cuenta del engaño.

 

Cuando compruebes si todo está en orden, por lo general suele haber al menos uno o dos recargos hasta que el usuario se da cuenta de la estafa, acude rápidamente a la oficina más cercana de tu banco y solicita que no se acepten más solicitudes de dinero por parte de la entidad que te ha engañado. El banco podrá cancelarlo todo y, en algunas ocasiones, podrá incluso reclamar el dinero de vuelta para que puedas recuperarlo.

 

Si tienes algo de suerte y has actuado rápidamente, es posible que logres no perder absolutamente nada, salvo un poco de tiempo y de paciencia por culpa de estas estafas que intentan llevar a cabo los falsos prestamistas.

Realiza una denuncia

 

No puedes perder ni un segundo tras hablar con el banco, y debes personarte en la comisaría de policía para realizar una denuncia. Actúa contra la falsa financiera reclamando ante la justicia, porque así se podrán tomar medidas para evitar que vuelva a suceder y que, en el caso de que hayas perdido dinero, puedas recuperarlo.

 

Es posible, incluso, que se acabe poniendo una multa al estafador por un valor igual o mayor al dinero que se te ha robado, por lo que además de recuperar lo perdido, obtendrás un plus por las molestias causadas. Por eso es tan importante denunciar y no dejar esta situación sin solución, porque podrás recuperar lo que te pertenece y tener un remedio que incluso te sirva de ayuda.

 

Acude a las organizaciones de consumidores
 

Mientras la denuncia se lleva a cabo, también es buena idea que acudas a organizaciones como la OCU o FACUA, ya que te ayudarán a saber qué más pasos llevar a cabo para arreglar esta situación. Son organizaciones enfocadas en los derechos del consumidor, por lo que son ideales para echarte un cable con este problema que te ha afectado.

 

Ahí te pueden explicar cuál es la mejor forma de actuar en el caso de sufrir esta estafa, o incluso movilizarse para hacer que todo el trámite de la denuncia se acelere, como también interponerla por ti para tocar a las puertas adecuadas y hacer que todo el proceso sea mucho más rápido.

 

Confía en ellos, puesto que están ahí para este tipo de situaciones y saber perfectamente qué hay que hacer. De hecho, te recomendamos incluso que acudas antes de ir a la policía, ya que es posible que te expliquen la mejor forma de proceder a la hora de contactar con la justicia.

Deja claro tu descontento en la red

 

Para que no haya más personas que pasen por la misma situación que tú con este estafador, no dudes ni un segundo en acudir a internet y explicar a todo el que puedas lo que ha pasado. Da todos los detalles posibles, porque así otros usuarios podrán detectar rápidamente que el patrón se repite con ellos y podrán evitar ser estafados.

 

Evidentemente, un falso prestamista no repite dos veces la misma jugada de forma exacta, pero sí que mantiene cierto patrón que se puede perfilar previamente. Y conocerlo es algo de gran utilidad para no caer en la trampa que prepara para seguir ganar dinero a costa de los demás.

 

Recuerda que es crucial estar bien informado antes de pedir cualquier préstamo rápido a través de internet, puesto que hay mucho falso prestamista con ganas de aprovecharse de las personas que tienen una necesidad urgente.

 

Aquí te hemos explicado todo lo que podíamos, ahora el resto queda en tus manos. Solo recuerda todas las pautas que te hemos ido explicando y, sobre todo, que debes ir con mucha calma a la hora de pedir un préstamo. Revísalo todo antes de proceder a efectuar la solicitud si luego no quieres arrepentirte.