Distribuidora Internacional de Alimentación (DIA), la segunda empresa de alimentación en España por detrás de Mercadona, afronta una situación crítica en bolsa. Su cotización cedió un 6,5% este martes, hasta los 1,89 euros, con lo que eleva a más del 50% su caída en 2018 y al 65% en doce meses. Justo es el tiempo transcurrido desde que Mikhail Fridman aterrizó en su accionariado.

Se cumple ahora el primer aniversario desde el dueño del ‘Mercadona ruso’ (X5 Group) inició su asalto a DIA. La toma de posiciones del multimillonario ruso-ucraniano -desde el 3% al 25%- ha ido en paralelo a los préstamos masivos de acciones que Goldman Sachs ha hecho a los ‘hedge funds’ bajistas que controlan el 17% de DIA, y que se han hecho de oro con la caída en bolsa del grupo de supermercados. ¿Podía ir algo a peor? Claro que podía.

A perro flaco, todo son pulgas

 

Cual ley de Murphy, si algo puede ir a peor sin duda que lo hará. Para empeorar las cosas, la empresa que dirigen Ana María Llopis y Ricardo Currás se ha visto atascada en una guerra con parte de sus franquiciados; asisten también impasibles al ascenso de Lidl y Mercadona en el mercado de la distribución en España; o al estallido de la crisis en Argentina, que erosiona el 15% del negocio de DIA.

Todo comenzó hace un año DIA no iba nada mal hasta el verano de 2017. Su cotización casi duplicaba el de su salida a bolsa de 2011. Sin embargo, los malos presagios sobrevolaban a la empresa española. Ya registraba entonces una posición agregada del 16% del capital en cortos, todo un récord en la Bolsa española.

Sin accionista de referencia desde que Carrefour salió tras la OPV y asediada por grandes inversores oscuros que operan a la baja, la única esperanza de DIA era encontrar un inversor institucional se fijase en ella y tomase una participación. Pero el resultado de la entrada del nuevo accionista de referencia no solo no ahuyentó a los bajistas, sino que les ha dado mayores argumentos.

DIA se ha desplomado un 65% en bolsa desde que hace doce meses el magnate ruso-ucraniano Mikhail Fridman tomó una participación inicial del 3% en la compañía. Invirtió 100 millones de euros en esa entrada el 28 de julio, que acompañó con la compra de un derivado sobre el 7% del capital que le permitía comprar más adelante, pero cubriéndose de potenciales caídas en la cotización.

En enero de 2018, Fridman ejecutó el derivado y elevó del 3% al 15% su participación directa en la empresa. De nuevo, volvió a contratar otro derivado para comprar otro 10% de DIA antes noviembre de 2018, cuando tendrá de forma directa del 25% del capital de la empresa de súpers. En total, Fridman ha invertido 373 millones de euros en la empresa y ha nombrado a dos consejeros de su confianza: Stephen Ducharme y Karl Holland, exconsejeros delegados de X5 y Lidl.

El rol de Goldman y los ‘hedge funds’ bajistas

 

Mientras Fridman ha ido incrementando su participación, los ‘hedge funds’ bajistas que asediaban DIA han reavivado su actividad en la compañía española. Los cortos llegaron a declarar cerca del 25% del capital de la empresa hace doce meses, pero se mantienen desde entonces en niveles extremadamente altos.

Según el último recuento de la CNMV, el 17% de DIA está en manos de los ‘cortos’. ¿Y quién les ha prestado sus acciones para que operen a la baja? Si bien muchos miran al ruso, según el registro del supervisor, Goldman Sachs ha declarado ser el principal prestamista de acciones de DIA con el 10% del capital (unos 62 millones de títulos) alquilado a algunos de los mayores ‘hedge funds’ del mundo como Citadel, AQR, Darsana o Tigel Global, entre otros.

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