¿Por qué los inversores no deben abandonar las compañías de la 'vieja economía' a pesar del auge de la IA?
Puede que estemos viviendo en un mundo dominado por la inteligencia artificial (la capitalización de mercado de NVIDIA supera ya la de tres sectores enteros), pero ese no es motivo para que los inversores se desentiendan de las compañías de la «vieja economía» y es justo eso en lo que pone el acento el Gráfico de la Semana de Capital Group.
Para empezar, el gran volumen de capital que se está destinando a la construcción de centros de datos se traduce en oportunidades históricas de generación de ingresos.
La demanda de acero, cobre, servicios de construcción pesada y equipos de generación de electricidad se ha disparado. Por ejemplo, durante el primer trimestre del año, el volumen de ventas de la división de construcción de Caterpillar aumentó un 38%.
«En mi opinión, la oportunidad más clara está en las compañías que proporcionan los componentes e infraestructuras esenciales, tanto en la cadena de suministro de los semiconductores como entre los desarrolladores de infraestructuras», afirma el gestor de renta variable Chris Buchbinder. «Creo que este ciclo podría durar más de lo que espera el mercado».
Algunos de los segmentos del mercado relacionados con servicios y bienes físicos han registrado sólidos resultados estos meses atrás, ya que se considera que podrían estar protegidos frente a la fuerza disruptiva de la inteligencia artificial. «He estado prestando especial atención a las compañías que, en mi opinión, podrían ser inmunes a la inteligencia artificial», señala Buchbinder. «Un ejemplo sería Royal Caribbean. No parece probable que la nueva tecnología vaya a reemplazar a los cruceros».
En el sector industrial, otro ejemplo es el fabricante de motores para aviones GE Aerospace, que comenzó el año con una cartera de pedidos de 190.000 millones de dólares.