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De acuerdo a avances: las negociaciones EEUU?Irán vuelven a encallar mientras el mercado mantiene la esperanza

Idas y vueltas en las negociaciones EEUU-Irán. El viernes hablábamos de acuerdo, ahora de avances:
- Esperábamos un acuerdo temporal de 60 días para reabrir Ormuz y extender el alto el fuego, incluyendo el Líbano. Ahora el estrecho de Ormuz está de nuevo cerrado por la continuidad de los ataques en el Líbano, vuelven las amenazas y aún no hay acuerdo definitivo, aunque el mercado cotiza que lo habrá (brent en 79 dólares/barril).
- ¿De qué acuerdo hablábamos el viernes? Un marco, dentro del cual, Irán podría vender petróleo y acceder a activos congelados. La negociación del futuro del programa nuclear iraní podría ser posterior: se contaba con el compromiso de Irán de no buscar armas nucleares, ahora se habla de que podría limitar el enriquecimiento del uranio.
- ¿Duradero? Es/era ambiguo y podría romperse, pero de la comunicación externa por parte de ambos gobiernos, se destila un menor riesgo a corto plazo. Eso sí, alcanzar un acuerdo en materia nuclear, más que probablemente, llevará más tiempo que esos 60 días (>20 meses el previo). En cuanto a la postura israelí, Netanyahu rechaza el acuerdo pero, al final, depende de EEUU y Trump. Más allá de la incertidumbre, parece suficiente.
- Llama la atención el tiempo que está tardando en alcanzarse, parece aproximarse porque la situación la califican muchos de "insostenible": desde los niveles estresados de las reservas de crudo, al riesgo de escalada, el impacto en la inflación americana, el grave daño en la economía de Irán (IPC>40%, caída del PIB>6%), las ya menos lejanas elecciones de mitad de mandato, el funeral del líder supremo iraní…
- ¿Y Ormuz? Aunque la normalización puede llevar un tiempo, y continuar cierta prima de riesgo geopolítico, hay/había señales de recuperación del tráfico por el estrecho, las mejores noticias. Así se explica la caída del crudo.
- En clave geopolítica: países del Golfo vendrían a aceptar que Irán es una potencia y "toca" adaptarse, reduciendo desde ellos y Estados Unidos (importantes proyectos en LNG) la dependencia del tráfico por Ormuz. Estados Unidos pierde enteros como aliado tanto para Asia como para Europa lo que refuerza las tendencias de ganar en autonomía de defensa y energética. Muchas conclusiones…

Primera cita con Warsh al frente, de lo decidido a las primeras impresiones del Presidente
- Tipos sin cambios, lo esperado. FED algo más hawkish, con una nube de puntos en la que ningún miembro (Warsh no votó) se mostró partidario de recortes y fueron mayoría los que se inclinaron por 1-2 subidas. 9 de los 18 contemplan 1 subida hacia finales de año, 5 se decantan por 2 y 1 incluso por 3. Así, mediana que pasa a reflejar una subida en 2026 y un recorte en 2027 y 2028. Coherente con una revisión al alza de las previsiones de inflación, si bien las nuevas cifras pueden haber quedado obsoletas tras el acuerdo.
- Un comunicado macro más escueto, sin forward guidance. Warsh ya venía anunciando que no era partidario de "atarse de manos" y de que el mercado ha de ir fijándose más en los datos, sin encorsetarse a la visión previa de la FED. (Otros) Cambios frente a Powell a los que acostumbrarse, que llevan aparejado el riesgo de mayor volatilidad.

- Apunta a reformas institucionales, con el anuncio de la creación de cinco equipos de trabajo que cubrirán distintos tópicos. Desde la comunicación de la FED, la gestión del balance y el esquema de operaciones de la FED, empleo-productividad-IA, o el marco para la inflación.
- Warsh no convenció en el estreno, como otros tampoco lo hicieron en el pasado, pero no olvidemos que dirige un órgano colegiado. Pero reafirmó el compromiso con el objetivo de inflación del 2%, habló en nombre del comité y fue una reunión a la que regresó la unanimidad.
- Más allá de la FED, el resto de bancos centrales cumplieron con el guión. Japón subió tipos y el BOE los mantuvo al igual que el SNB (0%) que mostró la "creciente predisposición a intervenir en el mercado de divisas".