Abril ha sido fiel a su historia, cerrando con nuevos avances en los principales mercados de renta variable. Ya en mayo la duda es si se cumplirá el conocido aforismo inglés de “Sell in May and go away”, es decir, de recogida de beneficios a la espera de algunos recortes. Algunos argumentos respaldarían cierta consolidación. Primero, el buen comportamiento a la fecha: nos situamos en revalorizaciones medias del 10% en buena parte de los índices desarrollados. Además, el sentimiento: algunas de las encuestas de confianza vienen dando señales de un optimismo tan instalado y elevado que roza la complacencia.

Dicho esto, el fondo de mercado sigue dando señales favorables. Y no nos referimos sólo a la compañía de las políticas fiscales y monetarias expansivas, sino a los beneficios empresariales. Y es que con la temporada de resultados ya muy avanzada el balance es muy positivo y con limitadas señales de presión en márgenes. Descendiendo a las cifras, y comenzando por EE UU: con más del 75% de los resultados publicados, más del 80% han batido expectativas, llevando a revisiones de beneficios al alza.

En Europa, con una muestra más pequeña, el nivel se sorpresas no es tan destacado (49%) y se concentra especialmente en el mundo financiero, donde más del 80% de las entidades han superado las estimaciones. Bolsas que, sin duda, podrían tomarse un respiro, pero donde aprovecharíamos recortes para tomar posiciones, ya que no pensamos que los retrocesos vayan a ser severos y/o duraderos. Preparando las carteras para un hipotético descanso de los índices, sí nos parece buen momento para incorporar valores de sesgo más defensivo dentro de las mismas, sin abandonar del todo el ciclo. 

Volvemos la vista al mundo de la renta fija gubernamental para fijarnos en dos movimientos recientes: la estabilización de los bonos americanos y el empeoramiento de la prima de riesgo italiana. Tras un primer trimestre fue especialmente complicado para los bonos americanos, en abril se han tomado un respiro. ¿Por qué? No podemos explicarlo desde la macro, con positivos datos desde el crecimiento y cifras de precios al alza. Sí parecen haber pesado las elevadas posiciones en cortos abiertas en este activo y la visión de la FED, que si bien reconoce la mejora económica insiste en que “es prematuro hablar de retirada de estímulos”. 

Pensamos que esta estabilización es temporal y que las rentabilidades deberían retomar su tendencia al alza. Estaremos muy atentos a las reuniones de la FED de julio y al foro de bancos centrales Jackson Hole de agosto con más datos de empleo e inflación al alza. Mantenemos el objetivo del bono a 10 años americano en el 1,8%, con la vista puesta en el entorno del 2% para volver a incorporar duración a las carteras. ¿Y qué pasa en Italia? Prima de riesgo que, si en febrero recibió a Draghi con estrechamiento, en marzo/ abril ha ido empeorando. ¿Por qué? Primero por el retraso relativo de Italia en términos de vacunación, dentro de una UE ya rezagada.

Luego por la falta de confianza en la capacidad de generar crecimiento del plan de estímulo presentado (más de 260.000 mill. de euros), con un histórico “pobre” en términos de PIB. En ese caso, nuestra visión es más constructiva. Esperamos un recorte de la prima de riesgo en los próximos meses, con los apoyos conocidos: Italia como primer beneficiado del Plan de recuperación europeo (Next Generation Fund ) y un BCE que compraría muy buena parte de las emisiones hasta 2024. Plan de Draghi bien financiado así y que no implicaría tensiones para la deuda italiana.

Europa, en conjunto, sigue con viento de cola de corto plazo. Con la luz verde del Constitucional Alemán, nos queda un obstáculo menos para la aprobación del plan financiero del Fondo de Recuperación Europeo. A falta de la ratificación de algunos Estados miembros, el consenso espera que ya desde julio el fondo esté operativo y en marcha y empiecen a llegar los desembolsos a partir de julio. El calendario político no se intensifica hasta septiembre con las elecciones generales alemanas, de las que iremos hablando en los próximos meses una vez definidos los candidatos en abril. Pero mientras, es tiempo de vacunación, con la expectativa de que se cumplirá la previsión oficial del 70% para verano, y de apertura.

Y cerramos con el favorable balance de los 100 primeros días de Biden en la Casa Blanca. Tiempo intenso en decretos/medidas, éxito en vacunación (objetivo de 100 mill. en 100 días logrado en poco más de 50…), pasos delante en compromiso en la lucha contra el cambio climático y estímulo fiscal. En los mercados de renta variable, este comienzo de mandato ha sido el de los mayores retornos de los últimos 75 años. ¿Qué nos deparará esta administración en los próximos meses? El debate del plan plurianual de infraestructuras y empleo (2 bill. de dólares de gasto de cara a los próximos 10 años), como gran hito, con las dudas en torno a las subidas de impuestos que seguirán. Seguimos esperando negociación intensa en este último punto habida cuenta de la necesidad del Presidente de un apoyo amplio y complicado de lograr a la fecha.