Marian Fernández, responsable de macroeconomía en Andbank, analiza en este podcast los principales hitos que se esperan para el mundo de la inversión ESG en los próximos meses:

/ El cambio climático: no es una novedad pero consolida su protagonismo. Poco más del 20% de las empresas de los grande índices mundiales estarían, hoy por hoy, alineadas con un escenario de un incremento tolerable de temperatura mundial -entre 1,5 y los 2 grados centígrados- y por tanto, descarbonizar las carteras va a implicar compras y ventas. En definitiva, una auténtica reasignación de capital, como recordaba recientemente en su carta el consejero delegado de BlackRock, Larry Fink, que veía también el cambio climático como una oportunidad de inversión a través de la transición energética.

/ Biodiversidad: Presente en la agenda de este año, con la convención mundial de mayo en China que podría arrancar compromisos a gran escala, como en su momento lo hizo el acuerdo de París. La biodiversidad es un tema muy ligado al clima y resulta clave para la economía. Un 15% del PIB depende de los recursos naturales.

/ Valoración: Después de la entrada masiva de flujos en el mundo ESG durante 2020 y la subida significativa de munchos valores, surgen los temores sobre si está o no caro. En principio, creemos que el buen comportamiento obedece más a la evolución de beneficios pero es necesario vigilarlo por si fuera necesario sesgar las carteras, cambiarlas poco a poco desde un universo con mayor presencia de aquellos valores con mejor nota en términos de sostenibilidad hacia aquellos que están realizando un mayor esfuerzo.

/ Transparencia: 2021 es un año para seguir siendo todavía más transparentes en términos de información, divulgación y de sostenibilidad a los inversores. Ha habido muchos avances para homogeneizar criterios de los que las empresas tienen que publicar, porque solo así se da la información útil para la toma decisiones por parte de los inversores y un menos lastre en términos de coste para las empresas.

/ Cuestiones sociales: Como el año pasado, serán clave. Aspectos sociales que pueden tener un impacto gradual e las empresas pero también puede provocar efectos negativos puntuales como las huelgas, los litigios. En definitiva, será un año en el que veamos mucho emisión de bonos sociales.