En el punto de mira: Real Return
Según Ella Hoxha, Corresponsable del equipo Real Return de BNY Investments Newton, los mercados financieros presentan un panorama positivo pero frágil, con oportunidades procedentes de la relajación potencial de las políticas monetarias, pero riesgos persistentes como inflación y valoraciones elevadas.
NUESTROS PRINCIPALES CATALIZADORES DE CAMBIO
Crecimiento resiliente frente a riesgos continuos
La economía global podría seguir creciendo en 2026 de la mano de balances sólidos, condiciones macroeconómicas favorables y políticas monetarias expansivas. En Estados Unidos, unos tipos de interés más bajos y medidas de respaldo fiscal deberían estimular la actividad económica, mientras que el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y la construcción de centros de datos podrían propiciar un fuerte aumento del gasto en bienes de equipo. En Europa, nuestra expectativa es que el crecimiento se verá impulsado por el mayor gasto fiscal en defensa e infraestructura, sobre todo en Alemania. No obstante, todavía existen riesgos, como por ejemplo las valoraciones elevadas de la renta variable (sobre todo en la bolsa americana), las señales de deterioro del mercado laboral estadounidense y las dificultades a las que enfrentan los hogares con rentas más bajas. En este contexto, hemos reducido la sobreponderación de las acciones y adoptado un posicionamiento más neutro en la clase de activo. Continuamos gestionando cuidadosamente nuestras posiciones de cobertura para proteger las carteras de volatilidad potencial a la baja.
Deuda soberana: en busca de valor en un entorno divergente
Creemos que el panorama de la renta fija dependerá en gran medida de las rentabilidades al vencimiento (TIR) reales y de las expectativas de inflación. Por lo que respecta a la deuda pública de mercados desarrollados, nos inclinamos por aquellos mercados con curvas de tipos de pendiente pronunciada (en los que las TIR a largo plazo suben a mayor ritmo que las de los bonos de menor vencimiento). La deuda soberana a largo plazo permanece vulnerable a una política fiscal acomodaticia, y somos conscientes de los altos volúmenes de emisión de deuda pública en mercados como Estados Unidos y el Reino Unido. Si la inflación resulta ser más persistente de lo previsto, las TIR a largo plazo podrían permanecer elevadas, lo cual incidiría en los costes de financiación de los gobiernos. En el universo emergente mantenemos posiciones sin cobertura en bonos soberanos denominados en moneda local, donde seguimos viendo oportunidades: los de países exportadores de materias primas, en particular, podrían verse respaldados por la debilidad del dólar estadounidense.
Fortaleza en la fase final del ciclo y oportunidades selectivas en los mercados de crédito
El precario equilibrio en la economía global también está presente en el ciclo crediticio. Aunque el mercado de deuda corporativa no cotizada ha mostrado focos de tensión y los diferenciales de crédito encajan con los patrones vistos en la fase final de ciclos previos, los fundamentales de estos bonos siguen siendo sólidos. Las tendencias de crecimiento global y de política monetaria podrían ayudar a prolongar esta fase, anticipamos nuevas oportunidades para los inversores selectivos, sobre todo en el segmento high yield. En Europa, la prima de TIR respecto a Estados Unidos se ha estrechado, pero continúa respaldada por la fortaleza de la demanda global y por un trasfondo macroeconómico por lo general favorable.
Renta variable: un conjunto diversificado de oportunidades globales
Nuestra expectativa es que la fortaleza en los mercados de renta variable seguirá siendo selectiva. La perspectiva de recortes de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal estadounidense podría redundar positivamente en el sentimiento, pero la bolsa americana presenta mayores valoraciones y menos recorrido alcista. Por su parte, Europa, partes de Asia y los mercados emergentes podrían beneficiarse de medidas gubernamentales de respaldo, de reformas estructurales y de la rotación del capital. Gran parte de la reciente fortaleza del mercado ha procedido de las empresas que desarrollan y facilitan la IA, pero a medida que se adopta cada vez más esta tecnología, vemos oportunidades crecientes en áreas que respaldan el ecosistema de la IA, como los operadores de centros de datos y los proveedores de infraestructura. Además, hemos elevado la exposición al sector salud, al ver valoraciones atractivas, fundamentales sólidos y políticas más favorables.
Divisas con potencial de beneficiarse de un dólar más débil
La depreciación del dólar estadounidense es un importante catalizador de nuestro “escenario básico”: si se recortan los tipos de interés de manera anticipada, debería beneficiar a un abanico de divisas de mercados emergentes y desarrollados. El euro, el yen y ciertas divisas relacionadas con las materias primas podrían apreciarse, respaldadas asimismo por los diferenciales de tipos o por el estímulo fiscal. No obstante, cualquier medida restrictiva inesperada por parte de la Fed, sorpresas en los datos de inflación o una aversión al riesgo renovada a nivel global podría redirigir los flujos de capital hacia el dólar debido a su estatus como divisa refugio.
Alternativos: dominados por el oro, los metales y la energía
La fortaleza continuada de las materias primas se atribuye principalmente al entorno de fin de ciclo, una fase en la que estos activos suelen aportar rentabilidades sólidas. Mantenemos nuestra exposición a los metales preciosos, que en nuestra opinión seguirán siendo herramientas efectivas de diversificación de cartera y de cobertura de inflación (en particular el oro) ante la incertidumbre en torno a la actuación de las autoridades y los altos niveles de endeudamiento gubernamental. También vemos oportunidades en metales industriales, dada la demanda sostenida en el marco de la transición energética, las tendencias de electrificación y la evolución tecnológica. Por último, los precios de la energía (sobre todo los del petróleo) podrían ser más altos de lo esperado si se producen disrupciones del suministro, acontecimientos geopolíticos o una mayor demanda.
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2919651 Exp: 30 Junio 2026