Podcast La voz del mercado. La geopolítica sigue mandando: Ormuz marca el rumbo de los mercados
La semana pasada, el principal foco de los mercados volvió a estar en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, y especialmente en las negociaciones para avanzar hacia una reapertura del estrecho de Ormuz.
Empezando por Europa, el precio del Brent corrigió a principios de semana, aunque posteriormente volvió a situarse en torno a los 82 dólares a medida que aumentaba la incertidumbre sobre las negociaciones en torno al estrecho de Ormuz. Mientras tanto, las expectativas de inflación se relajaron en todo el territorio. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán parecían avanzar inicialmente y todo apuntaba a que podían llegar a un acuerdo para la reapertura del estrecho de Ormuz. No obstante, el optimismo fue moderándose a medida que se conocían las condiciones planteadas por Teherán y se producían nuevos incidentes en la región. Finalmente, Irán señaló que la reapertura definitiva sigue condicionada a determinadas concesiones por parte de Estados Unidos.
Mientras, en Estados Unidos, la economía sigue mostrando fortaleza en términos de actividad. El ISM manufacturero subió por encima de las expectativas hasta máximos desde 2022. Los datos de empleo siguen siendo buenos, con los despidos en mínimos de 2 años. No obstante, los payrolls cayeron en 23.000 empleos y se revisó a la baja el dato del mes anterior. Aunque todavía no muestran un deterioro generalizado.
En los mercados de renta variable, el tono fue claramente positivo. El alivio en torno a Ormuz, la caída inicial del petróleo y unos resultados empresariales todavía sólidos favorecieron el apetito por el riesgo. En Estados Unidos, tanto el S&P 500 como el Nasdaq alcanzaron nuevos máximos, con avances del 3,58% y del 5,12% respectivamente. En Europa, el Euro Stoxx 50 aumentó un 2,61% durante la semana, mientras que el IBEX lo hizo un 1,99%. En renta fija, el protagonismo fue para los payrolls negativos, que junto con la bajada del petróleo redujeron las expectativas de inflación y favorecieron las compras a ambos lados del Atlántico y en todos los tramos de las curvas.
El bono alemán bajó un punto básico en ambos tramos de la curva, con una TIR del bono a 10 años en el 3,14%. Y la del bono a 2 años en el 2,76%. En Estados Unidos el comportamiento fue parecido, con una caída de 3 puntos básicos y una TIR del bono a 10 años en el 4,65%, mientras que la del bono a 2 años se situaba en 4,20%. Y así, en un contexto con pocas novedades macroeconómicas, el descenso del petróleo permitió relajar las expectativas inflacionistas y los mercados descontaron una política monetaria menos restrictiva.
De cara a la próxima semana, el foco estará principalmente en el dato de IPC de Estados Unidos y continuaremos muy pendientes de la temporada de resultados trimestrales, así como de los discursos de los miembros de la Fed. Por supuesto, las negociaciones sobre el estrecho de Ormuz seguirán siendo determinantes.