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La primera reunión de la Fed bajo Warsh revela un sesgo hawkish
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La primera reunión de la Fed bajo Warsh revela un sesgo hawkish

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Max Stainton - Estratega Senior de Macroeconomía Global en Fidelity International

La Reserva Federal de EE. UU. dejó los tipos sin cambios, como se esperaba, manteniendo el rango objetivo de los fondos federales en el 3,5–3,75%. En el comunicado, el Comité (FOMC) optó por eliminar la orientación futura que proporciona a los mercados, sustituyéndola por una caracterización basada en datos de la economía que destacó la resiliencia de la dinámica de crecimiento gracias a las ganancias de productividad y una inflación “elevada” impulsada por shocks de oferta. El comité también realizó una declaración contundente sobre “garantizar la estabilidad de precios”, que suena hawkish dadas las desviaciones al alza del objetivo de inflación de la Fed en los últimos cinco años. No obstante, esta declaración contó con el respaldo unánime del Comité, una mejora significativa frente a las tres disensiones observadas en la reunión anterior. Sin embargo, la mayor sorpresa de carácter hawkish provino del hecho de que nueve de los 18 miembros del comité prevén la necesidad de subidas de tipos este año, con seis miembros anticipando dos o más subidas. Este cambio significativo puede explicarse en parte por un fuerte aumento en las expectativas de inflación por parte de la gran mayoría del comité, lo que indica que esperan volver a incumplir su objetivo de inflación este año.

La primera rueda de prensa de Warsh probablemente será considerada retrospectivamente como una de las más relevantes en esta nueva era de la política de la Fed. En primer lugar, reiteró el compromiso del comité con la estabilidad, señalando que el comité fue unánime en su compromiso con ella. En segundo lugar, como se esperaba, se negó firmemente a proporcionar orientación futura, ofreciendo en su lugar una caracterización factual del Resumen de Proyecciones Económicas (SEP, por sus siglas en inglés).

En cambio, centró la mayor parte de la intervención en sus iniciativas para la Reserva Federal. Hay cinco grupos de trabajo para ello, que abarcan el conjunto de la política monetaria y, en su opinión, se espera que concluyan en otoño/finales de año. Estos grupos de trabajo probablemente cumplan dos funciones. En primer lugar, proporcionan un claro escudo frente a las llamadas a subidas de tipos más rápidas, ya que Warsh puede señalar la necesidad de completar el trabajo de estos grupos antes de actuar. En segundo lugar, le darán a Warsh múltiples oportunidades para modificar los parámetros operativos de la Fed. El efecto de estos cambios tendrá que evaluarse con el tiempo, pero resulta especialmente destacable que parece liderar el grupo de trabajo sobre datos, lo que potencialmente le daría margen para sesgar la medición de la inflación hacia una lectura más dovish, si así lo decide.

Dada esta extrema falta de claridad sobre la dirección a corto plazo de la Fed, creemos que las declaraciones más filosóficas de Warsh revelan un sesgo hawkish. En primer lugar, reiteró su mantra de largo plazo de que “la inflación es una elección” y afirmó repetidamente que la Fed “va a garantizar” la estabilidad de precios. También hizo poca o ninguna mención al componente del empleo del mandato de la Fed, el elemento que a menudo ha llevado a la institución a adoptar una postura más dovish en comparación con un banco central centrado exclusivamente en la inflación. En conjunto, creemos que estos elementos evidencian un tono subyacente hawkish en la reacción de Warsh, una valoración que también reflejaron los mercados, con aumentos tanto en la rentabilidad a dos años como en el dólar.

De cara al futuro, a medida que los mercados se centran cada vez más en la posible desescalada en Oriente Medio, las perspectivas de los tipos de interés para el resto del año estarán determinadas principalmente por la evolución de la economía doméstica estadounidense. Nuestro escenario central sigue contemplando que la economía de EE. UU. mantenga un sólido impulso de crecimiento como resultado del incremento del capex en inteligencia artificial. Dada esta fuerte trayectoria de crecimiento, junto con un mercado laboral que está mostrando una reaceleración y mayor tensión, nuestra previsión de inflación de base apunta a que continúe aumentando hasta aproximadamente el 3,5% a finales de año. En este contexto reflacionario, esperamos que el conjunto del comité de la Fed siga reforzando la necesidad de subidas de tipos este año. Aunque prevemos que Warsh pueda inicialmente resistir esta presión, señalando la necesidad de que sus distintos grupos de trabajo presenten sus conclusiones, si estas presiones inflacionistas persisten tras las elecciones legislativas de mitad de mandato en EE. UU., esperamos que la Fed tenga que iniciar un ciclo de subidas de tipos.

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