Aún no se ha despejado la incertidumbre sobre las repercusiones del brexit y ya hay otros importantes acontecimientos políticos planeando en el horizonte europeo. El referéndum constitucional que se celebrará en Italia el próximo 4 de diciembre no solo podría afectar de forma directa el futuro político del país, sino que también podría influir en el actual proceso de reforma de la Unión Europea (UE).

La reforma del Senado italiano es parte esencial de este proceso de renovación institucional pero también representa una moción de confianza para el gobierno de Matteo Renzi. La victoria del sí —a favor de la reforma— respaldaría la agenda reformista de la coalición de gobierno, mientras que un resultado negativo podría desencadenar un periodo de caos político en Italia que podría contagiarse al resto de Europa, allanándole el camino a los partidos populistas y demorando el proceso de reforma del conjunto de la UE.

Pese a la mejora de los fundamentales macro y microeconómicos, la incertidumbre política ha sido uno de los factores que más han lastrado la rentabilidad de la renta variable europea este año.

Implicaciones para la inversión

El referéndum constitucional italiano es uno de los acontecimientos políticos que podrían generar más preocupación y volatilidad en los mercados en el último mes del año.

Una victoria del sí sería el resultado más favorable para los mercados y sería un fuerte apoyo al ambicioso programa de reformas de la actual coalición de gobierno. Sin embargo, una victoria del no podría tener diversas implicaciones, dependiendo del margen de diferencia con respecto al sí.

Si la diferencia es pequeña, la coalición podría sobrevivir aunque viese mermada su credibilidad pero, si el voto resulta claramente negativo, Renzi podría verse obligado a dimitir, dando paso a un prolongado periodo de incertidumbre y a la posibilidad de nuevas elecciones.

El resultado del referéndum también podría tener repercusiones para el resto de Europa. Mientras que una victoria del sí enfatizaría la importancia de continuar con las reformas, el no podría dar alas a los movimientos sociales de otros países que ya muestran un fuerte rechazo a las reformas antes de las importantes elecciones generales que tendrán lugar en 2017.

Desde el punto de vista de la inversión, los acontecimientos políticos siguen siendo uno de los principales riesgos a los que se enfrenta Europa y han lastrado la rentabilidad de la renta variable europea en lo que llevamos de año. Sin embargo, creemos que siguen existiendo oportunidades de inversión interesantes en renta variable europea, dada la mejora de los fundamentales macro y microeconómicos.

En renta fija, el fuerte respaldo del BCE ayuda a contener la volatilidad en los mercados de deuda soberana europea. Italia es el tercer país por volumen de compras del BCE, por lo que es poco probable que una victoria del no y la dimisión del primer ministro provocasen un repunte de los diferenciales de los bonos del Tesoro italiano (buoni del Tesoro poliennali - BTPs) con respecto al bund alemán similar a los vividos en el pasado.

Este aspecto resulta particularmente importante para los bancos italianos que mantienen una sobreexposición a deuda soberana del país y que se verían perjudicados por un fuerte aumento de la volatilidad de los BTP.

 

Nota de mercado - Market Insights