Resumen mensual de mercados | Mayo 2026
Tras la euforia de abril, los mercados mantuvieron su optimismo en mayo, dado que los inversores siguieron descontando la desescalada geopolítica. Hacia finales de mes, se produjo un intento serio de alcanzar un acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Si bien las negociaciones aún estaban en curso en ese momento, las posibilidades de poner fin al conflicto parecían bastante altas.
Los precios del petróleo registraron una fuerte caída, situándose por debajo de los 100 USD por barril, pese a haberse mantenido por encima de los 110 USD por barril durante gran parte del mes. La rapidez con la que los mercados energéticos puedan volver a una situación más «normal» dependerá del tiempo que se tarde en restablecer por completo las operaciones en el estrecho de Ormuz.
La perspectiva de que la fase más crítica de la crisis energética fuera remitiendo contribuyó a que las tires de la renta fija disminuyeran después del fuerte repunte registrado a principios de mes. El Bloomberg Global Aggregate Index cerró el mes con una ligera subida del 0,3%.
En este contexto, los bancos centrales podrían verse obligados a replantearse sus próximas medidas y es probable que mantengan una postura cauta ante la posibilidad de que los precios del petróleo continúen altos. Aunque el conflicto llegara a su fin rápidamente, es probable que se mantengan por encima de los niveles previos a la crisis durante algún tiempo, ya que la oferta tardaría meses en recuperarse por completo y los cuellos de botella logísticos podrían persistir.
Los datos macroeconómicos reflejaron cierta resiliencia de la economía mundial y, hasta ahora, la crisis energética no parece haber causado mucho daño. La temporada de presentación de resultados empresariales destacó el fuerte crecimiento de los beneficios en Estados Unidos y Asia, junto con resultados positivos en Europa.
Los mercados de renta variable se vieron favorecidos por unos fundamentales positivos y siguieron registrando una baja volatilidad, a pesar del incierto contexto geopolítico. No obstante, el mercado de renta fija resultó más volátil, ya que los tipos no tardaron en reaccionar a los cambios en el panorama geopolítico y a las expectativas de inflación asociadas.
La renta variable se anotó otro mes positivo. Las acciones growth (+7,0%) continuaron registrando una rentabilidad superior a sus homólogas value (+2,3%). Aunque los mercados desarrollados mantuvieron una tendencia positiva y cerraron el mes al alza (+4,6%), los mercados emergentes batieron a otras clases de activos (+9,7%), gracias a las extraordinarias rentabilidades que ofrecieron Corea y Taiwán. Estos mercados de renta variable siguieron beneficiándose de su posicionamiento en la cadena de suministro de la IA y de la demanda de inversión impulsada por los hiperescaladores.
Las materias primas perdieron valor al cierre del mes (-3,6%), lastradas principalmente por la energía y los metales preciosos, mientras que el índice del USD se apreció ligeramente (+0,3%).
Renta variable
La temporada de presentación de resultados del primer trimestre concluyó en mayo con unos datos claramente positivos.
En Estados Unidos, los beneficios crecieron un 30% (interanual) gracias principalmente al sector tecnológico. Incluso excluyendo este sector, se registró un crecimiento de beneficios generalizado, situándose en torno al 20%. El S&P 500 se revalorizó un 5,3% en el mes, ocupando el sector tecnológico el primer puesto en la clasificación sectorial (+15,6%). Sinembargo, los inversores se han vuelto más selectivos dentro de los «siete magníficos». Nvidia volvió a ser un valor destacado, al seguir beneficiándose de la fuerte demanda de semiconductores de alto rendimiento. Por el contrario, el sentimiento hacia otras empresas, como Meta, Google y Microsoft, fue más moderado, lo que refleja la incertidumbre en torno a las perspectivas de sus negocios de IA y las dudas sobre la rentabilidad de sus programas de inversión a gran escala.
En Asia, el crecimiento de los beneficios en el primer trimestre de 2026 fue excepcional al situarse en torno al 40%, siendo uno de los trimestres más sólidos de los últimos años; no obstante, se concentró principalmente en los sectores de tecnología y semiconductores. Algunos inversores creen que las compañías tecnológicas asiáticas ofrecen un modo de aumentar la exposición a la temática de la IA a precios más atractivos que las tecnológicas líderes de Estados Unidos. Los mercados emergentes mantuvieron su buena racha con un avance del 9,7%, liderados por Corea (33%) y Taiwán (14%), que registraron otro mes excepcional.
En Europa, el crecimiento de los beneficios fue más modesto (alrededor del 5%), aunque más del 60% de las empresas superaron las estimaciones, un porcentaje mayor que la media histórica. Los datos macroeconómicos de la zona euro fueron especialmente flojos: el PMI compuesto cayó a su nivel más bajo desde finales de 2023, en consonancia con la desaceleración del crecimiento. La confianza de los consumidores mejoró ligeramente en mayo, pero se mantuvo por debajo de sus medias históricas, lo que sugiere un consumo plano. Aunque el comportamiento de la renta variable europea reflejó los riesgos relacionados con Oriente Medio, logró remontar y cerrar el mes al alza (+4,1%) en previsión de un acuerdo para poner fin al conflicto.
En Japón, el crecimiento del PIB en el primer trimestre superó las expectativas (+2,1% intertrimestral), gracias principalmente al consumo. Las exportaciones y la inversión pública también se mostraron sólidas (+5,7%), alentadas por las políticas expansivas promulgadas por el nuevo primer ministro. Los positivos datos económicos respaldaron la renta variable japonesa, que registró otro mes de ganancias (6,2%).
En China, la inflación aumentó en abril (+1,2% interanual), debido en gran medida al encarecimiento del petróleo y de otros bienes de consumo, a pesar de la caída de precios de los alimentos. Sin embargo, los principales indicadores cíclicos continuaron siendo decepcionantes: las ventas minoristas siguieron deteriorándose y la producción industrial registró su caída mensual más acusada en tres años. La pujanza del comercio exterior parece más limitada y concentrada, mientras que el deterioro de la economía nacional ha reavivado el debate sobre la necesidad de aplicar nuevas medidas fiscales para reducir el riesgo bajista que presenta la tendencia del PIB del segundo trimestre de 2026. En este contexto, el CSI 300 Index se apreció un 3,0%, especialmente las acciones A, mientras que el MSCI China retrocedió un 2,8%.