La prolongación del conflicto se empieza a filtrar a los datos de sentimiento del mercado
La actividad del sector privado acumula dos meses de caídas, lo que lleva a hacer una lectura “negativa pero no catastrofista”, en opinión de Javier de Berenguer, selector de fondos de inversión y analista de mercados de Mapfre Inversión, durante una entrevista en Radio Intereconomía.
“El alargamiento del conflicto en Ormuz se empieza a filtrar en los datos de sentimiento y en los datos que van reportando algunas compañías en Europa”, ha señalado, añadiendo que cuanto más dure el enfrentamiento militar, mayor será el efecto sobre la inflación, ya que las subidas de precios del petróleo se extenderán a otros bienes y servicios, “lo que terminará por destruir demanda y hundir aún más los indicadores”.
Por países, la peor parte se la llevarán aquellos con mayor peso del sector industrial y los que tengan una mayor dependencia energética del exterior. “No se va a librar ningún país, pero los que se verán más afectados serán estos. Si el conflicto no se resuelve pronto, los inventarios de crudo se acabarán y esto ajustará al alza los precios de la energía, probablemente destruyendo demanda”, ha pronosticado.
En este contexto, una subida de los tipos por parte del BCE es inevitable, no porque esta medida vaya a funcionar provocando una bajada de la inflación, sino porque el banco central ha de anclar las expectativas de los actores del mercado, evitando una espiral inflacionaria. “Es más un tema de psicología de mercado”, ha matizado De Berenguer.
Las empresas de IA siguen imparables en Bolsa. Pero incrementar el peso del sector en las carteras supone errar el tiro. “La IA va a ir mucho más allá del sector tecnológico”, ha indicado Javier de Berenguer. “Estamos en una fase algo inicial. La IA es un salto tecnológico general y afectará a todos los sectores. Hay que estar en el tecnológico, pero también en otras compañías que van a hacer uso de esta tecnología el día de mañana. Siempre hablamos de una cartera diversificada, de distintas empresas que se pueden beneficiar de la IA”, ha recalcado.
Inditex ha sorprendido al mercado con los beneficios que acaba de reportar. Aunque se trata de un gigante del consumo, De Berenguer se ha mostrado cauto y ha recomendado no utilizar estos resultados como evidencia de la situación del consumo en general. “Como indicador falla un poco porque sus incrementos de beneficios vienen más del buen hacer de la dirección que del buen hacer del sector”, ha explicado.
¿Qué puede pasar con las bolsas? Hasta el momento, se han mantenido relativamente calmadas porque se han ido liberando inventarios de crudo a escala mundial. “El cierre del estrecho no se refleja en los mercados, pero en el momento que se agoten los inventarios, en julio o agosto, el precio del petróleo debería ajustarse con precios muy superiores”, ha augurado De Berenguer, añadiendo que “si no hay solución, las bolsas podrían empezar a reflejar este acercamiento a la fecha límite, donde podríamos ver mucho mayor daño a la demanda. No pensamos una tendencia lateral, sino cierta caída general de las Bolsas”, ha concluido.