Los últimos meses del año se presentan sin grandes cambios respecto a los anteriores. Desde Mutuactivos prestaremos especial atención a la evolución del crecimiento macroeconómico, especialmente en los países emergentes y en Europa, sin olvidar las políticas comerciales de los EEUU siguen acaparando titulares y generando incertidumbres en los mercados.

El panorama político mantiene su tono convulso. El riesgo político continúa elevado, tanto en Europa, con los frentes abiertos de Italia y Gran Bretaña, como en Brasil, que celebrará en octubre sus elecciones presidenciales.

La economía americana sigue creciendo con fuerza favorecida por el fuerte estímulo fiscal y unas condiciones financieras todavía muy laxas.  Los indicadores adelantados siguen mejorando, así como los datos de actividad.

La economía europea, más expuesta al ciclo económico global, empieza a dar síntomas de desaceleración, con algunos indicadores adelantados que anticipan un menor crecimiento. Este menor ritmo de crecimiento también es patente en España, donde al estancamiento del turismo hay que añadir la reciente desaceleración del consumo privado, en parte mitigada por un mayor nivel de inversión en capital fijo. La incertidumbre política y la subida del precio de los carburantes son un riesgo añadido. 

Aunque en agregado la situación económica de los países emergentes es buena, las subidas de tipos de interés en EEUU, que favorecen la apreciación del dólar, y las crecientes tensiones comerciales a nivel global están afectando negativamente a aquellas economías más dependientes de los flujos de capitales internacionales. 

A nivel de mercados, lo más relevante del último trimestre ha sido el mejor comportamiento de los mercados americanos frente a los europeos y la debilidad de los mercados emergentes, en un contexto de subidas de tipos de interés en EE. UU y fortaleza del dólar. El crédito ha tenido un buen comportamiento en general y es que, la alta liquidez que aún se mantiene en el sistema, hace difícil encontrar alternativas de inversión.

Ante esta falta de oportunidades claras de inversión en general, mantenemos la posición de cautela y la expectativa de una ampliación de las primas de riesgo a medida que los bancos centrales empiezan a retirar el estímulo monetario y el crecimiento económico se desacelera.