Mutuactivos
Mutuactivos
El Espacio y la IA aterrizan en las bolsas
Espacio patrocinado

El Espacio y la IA aterrizan en las bolsas

Me gusta
Comentar
Compartir

Por Ignacio Dolz de Espejo. Director de Soluciones de Inversión y Producto de Mutuactivos.

Puedes escuchar nuestro análisis semanal en iVooxSpotify y Apple Podcasts.

 

Lo que va a ocurrir en los próximos meses en el mercado de EE. UU. no tiene precedentes. SpaceX, OpenAI y Anthropic podrían una cantidad de capital difícil de imaginar. Vamos a analizar los números y los cambios que se están introduciendo en los índices para conseguir que estas compañías estén en ellos lo antes posible, con las consecuencias, buenas y malas, que de ello se pueden derivar.

Empecemos por SpaceX. La compañía de Elon Musk presentó su propuesta de salida a bolsa el 20 de mayo, con Goldman Sachs como coordinador junto con otros veinte bancos. Una OPV o salida a bolsa es el proceso mediante el cual una empresa privada vende por primera vez acciones al público y comienza a cotizar en un mercado organizado. El precio de las acciones se fijará el jueves 11 de junio y ese viernes comenzará a cotizar en el Nasdaq. El objetivo es captar entre 60.000 y 80.000 millones de dólares. Pero si la operación funciona bien y los bancos ejercen su opción de compra adicional (llamada “greenshoe”), será más. Pero dicho importe, ya inmenso, solo representará alrededor del 5% del capital de SpaceX. Colocando sólo un 5%, Musk se asegura un buen equilibrio entre oferta y demanda para conseguir que la OPV salga bien y justifique una valoración cercana a 1,75 billones de dólares. Sí, billones, no miles de millones. Será la mayor salida a bolsa de la historia. La OPV ha obligado a SpaceX publicar información hasta ahora opaca. 

Por ejemplo, hemos aprendido que Starlink (la red de satélites lanzados por SpaceX, que da cobertura en todo el mundo) generó 11.400 millones de dólares en 2025, con un crecimiento interanual del 50%, y márgenes del 45%. Su número de suscriptores se duplicó los últimos 12 meses pero el ingreso medio por usuario cayó un 23% porque se están expandiendo hacia mercados donde no puede cobrar lo mismo. Dentro de SpaceX está también xAI que cerró 2025 con pérdidas de 4.900 millones de dólares y sólo el primer trimestre de este año añadió otros 4.280 millones.

Analicemos ahora OpenAI. La compañía de Sam Altman, propietaria de ChatGPT, completó el 31 de marzo una ronda de financiación de 122.000 millones de dólares a una valoración de la compañía de 852.000 millones. Amazon invirtió 50.000 millones, seguida de Nvidia y SoftBank con 30.000 millones cada uno. A comienzos de 2026, los ingresos anualizados de la empresa superaban los 25.000 millones de dólares. La salida a bolsa apunta a otoño de 2026 o principios de 2027, con una captación estimada de entre 60.000 y 80.000 millones para llevar la compañía a una valoración cercana al billón de dólares.

Y el lunes 2 de junio fue Anthropic quien presentó la suya, tras haber cerrado días antes una ronda de 65.000 millones de dólares con participación de Blackstone, Brookfield y Fidelity, entre otros. La valoración alcanzada fue de 965.000 millones, superando por primera vez a OpenAI. La fecha estimada de su OPV apunta también a otoño. La evolución de ingresos es especialmente llamativa. De unos 6.000 millones de dólares a principios de año a una estimación a doce meses de 60.000 millones. Espectacular. Que Anthropic haya publicado su anuncio antes que OpenAI no es baladí…en la carrera por salir a bolsa, llegar primero importa. 

Cuando el polvo se asiente, si SpaceX debuta con una capitalización de 1,75 billones de dólares, entrará inmediatamente entre las cinco empresas más valiosas del mundo. 

OpenAI y Anthropic, en torno al billón, entrarían en el top quince global. El trío representaría un valor equivalente a la capitalización total de la bolsa alemana. Pero además, los principales índices de Estados Unidos han cambiado sus normas para hacer hueco a estas compañías. Steven Schoenfeld, consejero delegado de MarketVector Indexes, lo resumió con una frase muy gráfica: “un fondo indexado debería ser el anfitrión de la fiesta de la inversión. El problema es que cuando la fiesta se descontrola, en lugar de ofrecer refrescos, se propone un cubata con doble ración de alcohol”. El Nasdaq ha reducido el periodo de espera para entrar en el índice de tres meses a quince días para cualquier empresa que debute entre las cuarenta mayores por capitalización. Ha eliminado el requisito mínimo de acciones en circulación (free float). Además, la ponderación inicial pasa a ser calculada sobre hasta tres veces el free float real para evitar que el peso inicial sea irrelevante. Por su parte, S&P Dow Jones ha reducido de doce a seis meses el periodo mínimo de cotización para entrar en el S&P 500 en el caso de mega capitalizaciones por encima de 200.000 millones de dólares. Si se confirman los calendarios, SpaceX podría entrar en el S&P 500 en diciembre de 2026, Anthropic en abril de 2027 y OpenAI en julio de 2027.

Si supone un riesgo, ¿por qué lo están haciendo? El diseño de los índices hasta hoy respondía a una era en que las empresas crecían de forma orgánica y alcanzaban la madurez antes de cotizar. Pero SpaceX, Anthropic y OpenAI llegan al mercado como gigantes y las reglas no estaban preparadas. Que tres proveedores de índices distintos hayan modificado sus normas en el mismo trimestre, antes incluso de que ninguna haya debutado, es una señal de la escala del fenómeno pero también un riesgo. 

Además, las propias compañías han diseñado procesos para acelerar el aumento de las acciones en circulación para seguir incrementando su peso en los índices.  En el caso de SpaceX, en lugar del bloqueo estándar de 180 días a los accionistas anteriores a la OPV, se ha creado un sistema de siete ventanas escalonadas a lo largo de un periodo de 135 días (frente a los tradicionales 180). 

Cuanto más rápido aumente el número de acciones en circulación, mayor será el peso de SpaceX en el Nasdaq 100 y mayor la compra mecánica por parte de los fondos indexados.

Las tres salidas a bolsa pueden provocar un movimiento de flujos inédito. Pensemos en los índices como un edificio en el que cada apartamento tiene un tamaño proporcional a la capitalización de cada empresa. Cuando llega SpaceX con un apartamento de 1,75 billones de dólares, alguien tiene que ceder espacio. Al ser tres nuevos apartamentos en doce meses, el efecto es sustancial. Cada dólar que entra en SpaceX, OpenAI o Anthropic a través de los índices tiene que salir de algún otro sitio. Goldman Sachs estima que los ETF y fondos pasivos poseen el 26% por ciento del S&P 500. Cuando SpaceX entre en el índice, cada fondo que lo replique deberá vender de las compañías que salgan o reduzcan su peso en el índice para comprar la nueva. Con un free float inicial del 5%, la compra forzada estimada entre el S&P 500, el Nasdaq 100 y el Russell 1000 oscila entre 15.000 y 30.000 millones de dólares. Pero si SpaceX alcanzara un 50% de free float con una valoración de 2 billones en un par de años, los fondos pasivos del S&P 500 tendrían que vender en torno a 950.000 millones de dólares en acciones existentes para acomodarla.

Pero esto también afecta a las tecnológicas… si asumimos que las tres salen a bolsa, que el free float aumenta como en otras salidas a bolsa y que entran en los índices, el efecto drenaje sobre las Magnificent Seven podría situarse entre 143.000 y 275.000 millones de dólares. Esto representa entre el 0,6% y el 1,2% de su capitalización actual y llega en un momento en el que las recompras de acciones (buybacks) están en mínimos, porque ahora necesitan ese dinero para invertir en centros de datos, dejando poco efectivo para recomprar acciones y amortiguar la presión.

Pero Alphabet y Amazon también se van a beneficiar de este ciclo. Amazon invirtió 50.000 millones de dólares en OpenAI en marzo y, cuando OpenAI debute, aflorará una ganancia muy relevante. Alphabet mantiene una posición significativa en Anthropic a través de Google Cloud y también reconocerá beneficios cuando Anthropic salga a bolsa.

Conclusión. Si no se trunca, las salidas a bolsa de 2026 van a ser históricas. Pero no es 1999: las empresas son reales y la infraestructura tecnológica que están construyendo es real. Pero las valoraciones a las que se espera que salgan a cotizar descuentan ya descuentan un escenario muy positivo. Y el mapa de ganadores y perdedores a su alrededor por los flujos que se van a tener que acomodar es complejo. Los 
rebalanceos pueden provocar episodios de volatilidad.

Los gestores activos tienen aquí una oportunidad frente a la gestión pasiva. El inversor indexado comprará SpaceX, OpenAI y Anthropic sin haberlo decidido y pagando la prima asociada a la compra mecánica. No es necesariamente malo, pero es un riesgo porque cuando expiren los bloqueos a la venta puede aparecer presión vendedora y generar oportunidades. La historia no se repite exactamente, pero suele rimar y este va a ser uno de esos escenarios en los que la gestión activa suele sobresalir.

El contenido del presente documento tiene una finalidad meramente informativa, no es y no puede considerarse asesoramiento en materia de inversión u opinión legal, no pretendiendo reemplazar al asesoramiento necesario en esta materia y no constituyendo una oferta de compra o venta.

Todas las opiniones y estimaciones facilitadas están elaboradas en base a fuentes consideradas como fiables. No obstante lo anterior, Mutuactivos no puede garantizar que sean exactas o completas y no asume responsabilidad alguna por cualquier pérdida, directa o indirecta, que pudiera resultar del uso de las informaciones facilitadas en este documento.

0 ComentariosSé el primero en comentar
User