Mutuactivos Semanal | Kevin Warsh
Por Ignacio Dolz de Espejo. Director de Soluciones de Inversión y Producto de Mutuactivos.
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La Reserva Federal mantuvo esta semana los tipos sin cambios, por unanimidad, en la primera reunión presidida por Kevin Warsh. El comunicado fue mucho más breve que en otras ocasiones y, sobre todo, eliminó el sesgo hacia recortes de tipos.
En la rueda de prensa fue aún más explícito: “la inflación es una elección, y vaya si lo es”, afirmó. Las previsiones macro acompañaron el mensaje: revisión a la baja del paro para este año y al alza de la inflación. Otra novedad es que la mitad de los miembros esperan ya una subida de tipos en 2026. La reacción de mercado: repunte de tires (caída en precio de los bonos).
Warsh está muy preparado. Estudió “Public Policies” en Stanford y se formó como abogado en Harvard. Después pasó 7 años en la división de fusiones y adquisiciones de Morgan Stanley para pasar a ser asesor económico de Bush y luego gobernador de la Fed con sólo 35 años. Pero fue en la crisis de 2008 cuando su figura allí se consolidó: actuó como enlace entre la institución y Wall Street, participó en las negociaciones del rescate de Bear Stearns y en la caída de Lehman y ayudó en la conversión de Morgan Stanley y Goldman Sachs en bancos comerciales. Dimitió de la FED en 2011 por no estar de acuerdo en que siguiesen comprando deuda, alertando ya entonces de los riesgos de esa medida. Por último estuvo en la Hoover Institution, fue profesor en Stanford y socio del family office de Stanley Druckenmiller. Tiene una combinación espectacular de experiencia regulatoria, financiera y de inversión, ha defendido sus tesis con convicción.
Su discurso de fondo no ha cambiado. Lleva tiempo defendiendo que la inteligencia artificial actuará como una fuerza deflacionista. Su segunda convicción, igual de sólida, es que el balance de la Fed está sobredimensionado y está maleducando al Gobierno propiciando que gaste de más.
Lo de ayer no implica un giro en esas ideas, sino una pausa, hoy no toca bajar tipos. La inflación (en EEUU) es elevada, lo que limita el margen para adoptar un tono más acomodaticio sin perder credibilidad. Es una postura exigente que tiene sentido cuando además hay un crecimiento sólido y riesgo de desanclaje de las expectativas de inflación tras varios años por encima del objetivo. En ese contexto, no sería descartable incluso algún movimiento adicional al alza si fuera necesario. Warsh se centró en empezar a cambiar otras de las cosas que quería alterar, pero en lugar de imponerlas, ha creado varios grupos de trabajo (seguramente buscando consenso para sus tesis). Por ejemplo, quiere conseguir mayor fiabilidad de lo datos que emite y/o analiza la FED y quiere reducir las comunicaciones de la entidad y sus miembros hacia el mercado.
El contraste con Europa vuelve a ser evidente. El BCE subió tipos la semana pasada hasta el 2,25% con el mismo shock energético, menos inflación y menor crecimiento. Puede ser contraproducente, al endurecer las condiciones financieras de una economía que apenas crece. Es un patrón que ya hemos visto antes y cuyo paralelismo con 2008, cuando Trichet subió tipos en un momento similar, resulta difícil de ignorar.
Nuestra lectura para las carteras de renta fija es distinta para ambas economías. En Estados Unidos, preferimos no tener exposición a tipos de interés porque la postura de la FED podría endurecerse aún más. En Europa sí estamos muy invertidos, sobre todo en la parte corta de la curva. El mercado sigue descontando una subida más de tipos por parte del BCE y no tenemos tan claro que la vayan a poder acometer.