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En esta ocasión te explicamos en qué consisten las inversiones alternativas. El proceso de repartir tu dinero en diferentes tipos de inversión se denomina diversificación. Diversificar puede ayudar a amortiguar los vaivenes inevitables del mercado hasta un nivel que resulten asumibles. ¿Por qué? Porque, aunque algunas inversiones puedan estar cayendo, otras pueden tener un buen comportamiento, de esta manera, las perdidas se ven compensadas

Una de las formas más habituales de diversificar es invertir en acciones y bonos, aunque los inversores más experimentados aumentan esta estrategia con más activos en cartera, las llamadas inversiones alternativas

Entre ellas se encuentran los fondos de inversión libre o el capital riesgo. Una de las características de estos activos es que pueden girar en torno a cualquier cosa menos a acciones, bonos o efectivo: vinos de crianza, vehículos clásicos u obras de arte. No obstante, este tipo de inversión puede resultar más difícil de comprender y suelen tener una inversión mínima elevada, por lo que no son aptas para personas poco familiarizadas con el mundo de la inversión. 

Asimismo, dos de las inversiones alternativas más comunes son los activos inmobiliarios y las materias primas, es decir, los productos básicos, como el azúcar o el oro