Enfoque selectivo frente a la IA centrado en plataformas de cloud y publicidad digital
Tikehau Capital: Enfoque selectivo frente a la IA centrado en plataformas de cloud y publicidad digital
Por Raphaël Thuin, head of Capital Markets Strategies en Tikehau Capital
Aunque el entusiasmo por la inteligencia artificial (IA) sigue atrayendo cantidades significativas de capital, observamos señales crecientes de excesos especulativos.
Una preocupación clave es la circularidad dentro del ecosistema de financiación: empresas como NVIDIA invierten en desarrolladores de IA como OpenAI, que luego utilizan ese capital para adquirir hardware y servicios, a menudo a los mismos inversores (por ejemplo, GPU, centros de datos). Desde comienzos de año, OpenAI ha firmado acuerdos por valor de unos 1 billón de dólares (USD 1tn) en potencia computacional para ejecutar sus modelos de inteligencia artificial —compromisos que superan ampliamente sus ingresos y plantean dudas sobre cómo podrá financiarlos.
Esta escala sin precedentes de obligaciones intensifica aún más el bucle de retroalimentación dentro del ecosistema, aumentando tanto las oportunidades como los riesgos asociados a compromisos financieros tan interconectados.
A nivel más amplio, persisten dudas sobre la sostenibilidad de las grandes inversiones en infraestructuras de IA. Actualmente, empresas como NVIDIA capturan la mayor parte de los beneficios del sector, mientras que muchos proveedores de infraestructura enfrentan márgenes relativamente bajos, elevados gastos de capital y flujos de caja negativos, lo que cuestiona la lógica detrás del tamaño de estas inversiones.
Además, segmentos altamente especulativos —como empresas tecnológicas no rentables, criptoactivos o computación cuántica— han visto aumentar sus valoraciones, incrementando el riesgo a la baja y reforzando nuestra postura de cautela.
Dónde vemos valor en el sector tecnológico
Mantenemos un enfoque selectivo centrado en las plataformas dominantes de cloud y publicidad digital entre los gigantes tecnológicos estadounidenses. Creemos que el desarrollo acelerado de la IA ha consolidado su ventaja competitiva, sus perspectivas de crecimiento y su relevancia estructural.
Sus recursos significativos, escala global y capacidad de adaptación las posicionan bien para gestionar riesgos y aprovechar oportunidades, con valoraciones actuales que parecen razonables en relación con sus expectativas de crecimiento.
Es destacable que estos modelos de negocio no dependen exclusivamente del gasto continuado en IA. Si el ciclo de inversión se ralentiza, estas compañías pueden ajustar rápidamente sus desembolsos y volver a centrarse en sus negocios core de nube y publicidad, protegiéndose así del exceso de mercado, en nuestra opinión.
Los resultados trimestrales consistentemente sólidos refuerzan su dinamismo, y seguimos considerando a estas compañías tecnológicas como componentes clave de carteras de renta variable resilientes y de largo plazo.
IA rentable a escala: la ventaja de los ‘hyperscalers’
Por otro lado, este ciclo es diferente del boom tecnológico de finales de los años noventa: hasta la fecha, la financiación actual de la IA proviene en gran medida de los propios ‘hyperscalers’, que están financiando estas enormes inversiones con sus propios flujos de caja libres.
Sus balances sólidos y flujos de caja resilientes se combinan con múltiplos de valoración en línea con el S&P 500. En contraste, el ciclo de financiación del dot-com dependía principalmente de proveedores de telecomunicaciones e internet menos resilientes y apalancados con deuda.
Además, los grandes ‘hyperscalers’ están logrando un crecimiento y rentabilidad sólidos a través de negocios impulsados por IA, con evidencias crecientes de retorno significativo sobre la inversión (ROI): se estima que en 2025 los márgenes de beneficio de las denominadas ‘Magníficas 7’ aumentarán, mientras que caerán en el resto del índice.
Por ejemplo, los resultados del segundo trimestre de 2025 de Meta destacaron que sus recomendaciones publicitarias impulsadas por IA mejoraron las tasas de conversión aproximadamente un 5% en Instagram y un 3% en Facebook, demostrando el impacto positivo del despliegue de la IA.
Es importante destacar que la demanda de infraestructura vinculada a IA actualmente supera con creces la oferta, impulsada por una necesidad operativa y no por especulación. El despliegue de estas grandes tecnológicas está vinculado a necesidades reales, no al enfoque especulativo del tipo «si lo construyes, vendrán» de la era dot-com.
Perder la oportunidad de la IA representa una amenaza existencial para estas compañías, lo que refuerza la lógica estratégica detrás de su compromiso.