Vídeo - +40% en 2026: el secreto de uno de los fondos value que más ganan en el año
¿Qué está comprando y vendiendo en cartera uno de los fondos españoles más rentables del año? ¿Sigue teniendo sentido apostar por semiconductores y memoria pese al ruido sobre un posible frenazo en inteligencia artificial? ¿Y por qué ha empezado a recoger beneficios en barcos petroleros después de multiplicar por seis su inversión?
Andrés Allende, gestor del DIP Paradigma Value Catalyst Equity, repasa el momento de su cartera, que vuelve a máximos históricos, y explica por qué mantiene la convicción en inteligencia artificial mientras rota posiciones en energía, salud y transporte marítimo.
El ruido sobre el freno a la IA
Las declaraciones recientes de algunos líderes de laboratorios de IA pidiendo bajar el ritmo del entrenamiento han disparado el debate sobre si estamos ante un cambio de fondo. Allende matiza mucho el mensaje: "Lo del 26 está hecho, lo del 27 está hecho", explica, refiriéndose a las inversiones ya firmadas de los grandes hiperescaladores. Su lectura es que un eventual freno solo empezaría a notarse a partir de 2029, y afectaría más a compañías con múltiplos elevados que a las que cotizan a PER bajo.
Además, distingue entre entrenamiento e inferencia, que son cosas distintas. "Eso a día de hoy consume más o menos el 30% de los tokens. El 70% ya está en inferencia", señala. Los agentes, que están empezando a despegar, consumen aún más computación. Y el componente geopolítico añade otra capa: parar el entrenamiento equivale, en la práctica, a regalarle terreno a China. "Probablemente tú entrenarás tu modelo en privado, aunque no lo publiques, pero el gasto en computación se mantiene", apunta.
La conclusión: mantiene la posición en semiconductores y memoria, un 15% del fondo entre exposición a memoria (10-11%) y TSMC. En algunos nombres han aprovechado correcciones cercanas al 40% para reforzar. "Nuestra cartera está bien construida y no nos ha afectado en rentabilidad. Ha habido cosas que han compensado, como debe ser".
Una de las críticas más repetidas al ciclo actual de IA es que las inversiones en chips se van a quedar obsoletas antes de amortizarse, obligando a reducir plazos y a golpear los beneficios futuros. Allende no lo ve así. Pone el ejemplo de las tarjetas gráficas del 2016: "Las tarjetas del 2016 siguen al 100% de utilización", subraya, y hace un paralelismo con ASML, cuyas máquinas de litografía vendidas desde 1995 siguen operativas en un 95%.
Su argumento es que la tecnología funciona por capas: el equipo antiguo se sigue usando para las primeras fases del proceso, mientras que las máquinas más modernas empujan la frontera. Una tarjeta que hace diez años era la más avanzada del mundo puede seguir funcionando hoy como motor de modelos sencillos, verticales o industriales. Y una vez amortizada, se convierte en una vaca lechera de caja.
Barcos petroleros: fuera del 75% de la posición tras multiplicar por seis
Uno de los movimientos más relevantes de la cartera ha sido la salida masiva de la posición en barcos petroleros. Allende explica que las tres palancas de rentabilidad que buscan (beneficios, dividendo y valoración) están en un punto que no permite seguir esperando más.
En beneficios, están en máximos históricos absolutos. "Nunca ha habido en la historia de los bancos petroleros un punto como el de ahora. Se están pagando tasas diarias de 1 millón de dólares al día", detalla. Con dos viajes, un barco nuevo se paga solo. En dividendo, algunas compañías están repartiendo entre el 10% y el 20% anual, un nivel que difícilmente puede subir. Y en valoración, los múltiplos aparecen bajos, pero cuando se mira el valor de reemplazo de la flota comparado con el precio de venta actual en el mercado secundario, el descuento se estrecha.
"Hemos aguantado muy bien. No ha sido fácil, pero el ciclo es el que es. Igual que ayuda a entrar en mínimos, hay que saber salir cuando no queremos ganar el último euro", resume. Han vendido el 75% de la posición, incluidas International Seaways y DHT.
Energía, semiconductores y salud
En energía, la cartera mantiene una exposición cercana al 30% en compañías del ciclo: exploración, extracción, servicios e ingeniería. El precio spot del petróleo (superior a 100 dólares por el conflicto en Oriente Medio) no cambia su análisis, porque lo que importa es la curva a medio plazo, que sigue en torno a 68-72 dólares a cinco y diez años. "No sirve de nada que el petróleo suba a 150 si no puedes vender ningún barril", explica.
Su enfoque es operativo: la tesis nunca se apoya en el precio del crudo, sino en proyectos concretos de compañías concretas. Doblar beneficios, dejar de invertir capex, generar caja: esas son las palancas que mira. Y también anticipa un cambio de ciclo en perforación petrolífera offshore, donde la oferta no puede aumentar en el corto plazo mientras la demanda vuelve.
En semiconductores, además de la parte de memoria e IA, mantiene TSMC como una posición cómoda. Y también sigue de cerca a Acerinox, campeón mundial en acero inoxidable con el 90% de su exposición en Estados Unidos. Viene de dos años muy malos para el sector, y su tesis se apoya en un cambio regulatorio europeo que igualará la protección contra importaciones a los niveles de EEUU.
En salud, la gestora no cubre farmacéuticas ni seguros médicos americanos, pero sí tiene una tesis clara en fabricantes de medicamentos para terceros. la empresa Rovi va camino de ser el número uno mundial en rellenado de jeringuillas y viales, un proceso crítico para los medicamentos inyectables biológicos.
"Está en una posición excepcional. En dos o tres años, Rovi va a tener toda su nueva capacidad en funcionamiento", explica Allende. El mercado, dice, todavía no lo ha reconocido: un tropiezo puntual en el segundo trimestre (crecimiento algo menor por un contrato que se pasa al año siguiente) ha pesado más que la mejora estructural del negocio.
Qué diferencia al fondo del value tradicional
Allende resume su proceso en una palabra: catalizadores. "Los catalizadores son esa chispa concreta que ayuda a que lo que el mercado hoy se pierde sea reflejado en la valoración", explica. El enfoque le permite invertir en sectores muy diversos (energía, salud, industria, tecnología) sin quedar atrapado en la etiqueta value clásica ni en las modas del mercado.
En términos de valoración agregada, la cartera cotiza a un múltiplo de seis veces EV/Ebitda y un PER de 11, aproximadamente la mitad del mercado, con una rentabilidad por dividendo del 3%. Y con caja cerca del 8%, listos para lo que pueda venir: "Tenemos ahí un hecho que, como pase algo en el mercado, es como ir el día de los Reyes Magos".
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Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.
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