Crescenta lanza un ELTIF que permite invertir en capital privado desde 5.000 euros: "Es bastante disruptivo"
La gestora digital estrena un vehículo cerrado domiciliado en Luxemburgo, con un tamaño objetivo de 35 millones y una TIR neta anual objetivo del 15%
Crescenta ha hecho oficial este lunes el lanzamiento de un nuevo fondo de inversión a largo plazo europeo Crescenta S.A. Sicav ELTIF, Private Equity Access I, un fondo que permite invertir en capital privado desde 5.000 euros y que estará disponible en su plataforma a partir de este martes. Este es el noveno vehículo que la gestora digital pone en el mercado desde que arrancó su actividad y el primero que baja del umbral de 10.000 euros que fija la regulación española para los fondos de capital riesgo (FCR).
"Hoy hacemos oficial el lanzamiento de un fondo nuevo. Hemos lanzado ocho fondos a lo largo de los dos años y medio de actividad, pero este para nosotros tiene una especial relevancia porque, como podéis ver, es un fondo accesible desde 5.000 euros y eso es bastante disruptivo para el panorama español", ha señalado Ramiro Iglesias, consejero delegado y cofundador de Crescenta, en un encuentro con periodistas celebrado este lunes en las oficinas de la gestora en Madrid.
El nuevo vehículo de inversión de Crescenta tiene un tamaño objetivo de 35 millones de euros, una duración estimada de 10 años —cinco de inversión y cinco de desinversión, prorrogables a discreción de la gestora por hasta dos periodos consecutivos de un año— y persigue una rentabilidad (TIR) neta anual del 15% y un múltiplo sobre el capital invertido (MOIC neto) de entre 1,8 y 2,2 veces, según ha anunciado.
Un ELTIF con estructura cerrada y llamadas de capital
La particularidad del fondo es la combinación entre el envoltorio y el activo subyacente. Un ELTIF o FILPE, en su denominación española, (siglas de fondo de inversión a largo pazo europeo) es la estructura que la Unión Europea diseñó para acercar los mercados privados al inversor minorista. Normalmente, las gestora han utilizado este tipo de productos para lanzar vehículos evergreen (perenees), es decir, abiertos y con ventanas de liquidez.
En cambio, Crescenta ha estructurado el suyo en Luxemburgo como una sicav, pero manteniendo el funcionamiento de un fondo de capital privado tradicional: cerrado, con llamadas de capital y distribuciones. "Para nosotros, como bien sabéis, la estructura evergreen no era una estructura que nos haya gustado nunca. El evergreen era un sistema de vehículo con liquidez en el que desembolsas todo de golpe. No tiene historia, no tiene track record, no sabíamos cómo se iban a comportar y esa incertidumbre nos generaba dudas", ha explicado Iglesias.
El consejero delegado de Crescenta ha sostenido que el producto anunciado este lunes es el primer ELTIF que llega al mercado con un sistema de inversión cerrado. Iglesias ha cifrado en cerca de dos años el trabajo dedicado a montar la estructura, entre el diseño regulatorio, la adaptación de la plataforma y la fijación de los criterios comerciales.
Como en el resto de los fondos de la gestora, el capital se desembolsa de forma gradual. Está previsto realizar cinco llamadas de capital, una al año y la primera será del 20% del compromiso. Es decir, para un inversor que entre con el mínimo de 5.000 euros, el primer desembolso será de 1.000 euros.
"Es un milestone (hito) muy importante porque vamos a dar acceso a mucha más gente a private equity sin desvirtuar la esencia de private equity y ofreciendo la misma calidad. Para nosotros esto era muy importante, que la calidad del producto fuera buena y sobre todo que el inversor minorista acceda a lo mismo que un institucional", ha añadido el consejero delegado.
Buyout, growth y secundarios en una sola cartera
El fondo invertirá en una selección de entre cinco y siete fondos internacionales de capital privado, con tres estrategias combinadas. La distribución objetivo asigna un 50% a buyout (compra mayoritaria de compañías maduras, con control operativo), un 45% a growth equity (participaciones minoritarias en compañías con alto potencial de crecimiento, habitualmente tecnológicas) y un 5% a secundarios.
Esta última pata cumple una función de gestión de la liquidez: "Para que ese dinero esté trabajando, que es una de nuestras grandes obsesiones, que el dinero esté trabajando, que no esté parado, invertimos en transacciones de secundario. Entonces el cliente sabe automáticamente qué cartera está comprando y la caja trabaja mientras estos fondos están mapeando el mercado y haciendo adquisiciones", ha explicado.
El growth ha sido la estrategia con la que la firma arrancó su actividad y a través de la cual, ha recordado Iglesias, sus partícipes han tenido exposición indirecta a compañías tecnológicas no cotizadas: "Nuestros inversores han estado invertidos en Anthropic, en OpenAI, en Databricks, en compañías de este estilo".
La incorporación del buyout responde a la necesidad de contrapesar el carácter cíclico de la tecnología. "Es la adquisición mayoritaria de compañías no necesariamente tecnológicas. Es adquisición con control, cambios operativos, transformar una compañía privada con una visión de generar valor para tus inversores", ha asegurado.
Por geografía, la cartera objetivo se reparte entre Europa (55%), Norteamérica (40%) y otros mercados (5%). Por sectores, tecnologías de la información (40%-45%), salud (15%-20%), industrial y servicios empresariales (15%-25%) y otros (5%-15%). Y por tamaño de compañía, el peso principal recae en el middle market global (55%-70%), seguido del lower mid market (20%-25%) y del large cap (10%-15%).
Sobre las gestoras subyacentes, Crescenta ha presentado una serie de firmas en proceso de análisis como CVC, Clayton, Dubilier & Rice (CD&R), Vista Equity Partners y Keensight, aunque no ha confirmado ninguna inversión cerrada. Iglesias ha explicado que la primera inversión del fondo está en proceso de formalización y que el cierre del fondo subyacente está previsto para octubre, momento a partir del cual podrá comunicarse.
¿Por qué 5.000 euros y no menos?
Si se quiere invertir en un fondo de capital riesgo (FCR), la regulación española exige un mínimo de 10.000 euros, un patrimonio financiero superior a 100.000 euros y asesoramiento financiero. En cambio, la normativa europea que regula los ELTIF no fija ninguno de esos tres requisitos. Iglesias ha señalado el contraste: "Es el blanco y el negro. En España te piden asesoramiento, 100.000 y 10.000, y en Europa no te piden nada de eso en ningún país".
La gestora ha optado por situarse en un punto intermedio. "Nosotros hemos trabajado siempre muy de cerca con CNMV para adaptarnos a su criterio y hemos establecido todos los parámetros necesarios para que ese criterio se pudiera llevar a cabo", ha indicado. "No hemos querido hacer algo que sea un disparate. Nosotros creemos que tiene que haber control, es decir, no puedes invertir todo lo que tú quieras en private equity", ha apuntado.
Iglesias ha rechazado que rebajar el mínimo implique abrir la puerta a un inversor no cualificado. "La gente tiende a pensar que cuando bajas el mínimo estás yendo a un público no cualificado y no es ni mucho menos nuestro objetivo. Nuestro objetivo es seguir yendo a un público cualificado, pero con un patrimonio financiero o un poder adquisitivo inferior", ha señalado.
El fondo ha mantenido los filtros operativos habituales: KYC (conocer a tu cliente) y los test de conveniencia e idoneidad que exige MiFID. Según la información facilitada por la gestora, la inversión mínima de 5.000 euros queda condicionada a que el inversor acredite unos ingresos brutos anuales de al menos 50.000 euros.
Iglesias ha planteado el lanzamiento como una prueba con seguimiento: "Vamos a probar con este mínimo, vamos a activar a todo el inversor cualificado que no ha podido invertir con los requisitos anteriores y ver el comportamiento (…). Si los resultados son satisfactorios y el comportamiento sigue siendo bueno, se siguen educando, pues seguiremos tomando decisiones que nos vayan permitiendo ir flexibilizando los criterios y si no, volveremos a donde estábamos".
Comisiones: cuatro clases distintas del fondo
El nuevo fondo de Crescenta cuenta con cuatro clases de participaciones en función del importe comprometido: desde 5.000 euros (clase D), desde 25.000 (C), desde 50.000 (B) y desde 100.000 euros (A). La comisión de suscripción va del 0,5% al 1,2% según la clase, la comisión de gestión del 1,25% al 1,7% y la comisión de éxito es del 5% en todas ellas, sujeta a un hurdle rate (tasa de rendimiento mínima) del 8% de TIR neta anualizada. La gestora ha señalado que estas condiciones están en línea con las de los vehículos que ha lanzado hasta la fecha.
Un producto complementario, no sustitutivo
Crescenta comercializa estrategias separadas de buyout, growth, secundarios y activos reales, además de un fondo de inversión libre multiestrategia y traspasable lanzado a comienzos de año.
Iglesias ha situado el nuevo ELTIF como un producto complementario y no sustitutivo de esas estrategias. "El multiestrategia sí que es un vehículo en el que puedes invertir en sustitución de hacer tres inversiones. Este va a ser complementario", ha explicado.
El estado de los fondos anteriores
Iglesias ha aprovechado el encuentro para actualizar la situación de la cartera de la gestora, que supera los 250 millones de euros en activos bajo gestión y cuenta con más de 4.300 inversores particulares. Sobre el comportamiento de la base de partícipes, ha apuntado que la firma ha registrado "cero mora" en las llamadas de capital y que el inversor medio ha suscrito más de dos fondos, con un importe medio superior a los 30.000 euros.
"La realidad es que vamos más rápido de lo que anticipábamos", ha dicho sobre el ritmo de despliegue de los fondos de capital privado de Crescenta. Según los datos que ha facilitado, las carteras de la añada de 2024 están completamente invertidas, las de 2025 alcanzan el 70% y las de 2026 están en fase de inversión.
La firma realizó este verano su primera distribución, en el fondo de growth lanzado en 2023. Ha atribuido esos plazos a la selección de fondos subyacentes con cartera ya construida: "Hemos invertido en gestores, en compañías ya un poco más avanzadas, en fondos que ya tenían cartera y hemos conseguido reducir los tiempos convencionales de curva J, haciendo que el inversor, su cartera, esté en valor positivo antes de lo normal".
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Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.