Lo que el último informe del BCE revela sobre el patrimonio familiar y que muchos empresarios pasan por alto
Los últimos datos publicados por el Banco Central Europeo dejan una conclusión que va mucho más allá de la evolución de los mercados financieros.
El patrimonio de las familias europeas está cambiando.
Crece el peso de los fondos de inversión, los planes de pensiones y los seguros dentro de sus activos financieros. El endeudamiento continúa siendo relevante en relación con la renta disponible y el ahorro financiero agregado también aumenta, aunque parte de ese incremento responde a efectos contables vinculados a determinados sistemas de pensiones y no exclusivamente a un mayor esfuerzo de ahorro.
Sin embargo, el dato realmente interesante no está en las cifras.
Está en la forma de entender el patrimonio.
Mientras muchas familias empiezan a distribuir mejor sus recursos entre distintos objetivos financieros, numerosos empresarios siguen concentrando gran parte de su patrimonio en un único activo: su propio negocio.
El negocio no debería ser todo el plan financiero
Es lógico que un empresario considere su empresa como el principal activo de su patrimonio.
Probablemente ha dedicado décadas de trabajo a construirla y, en muchos casos, representa la mayor parte de su riqueza.
El problema aparece cuando ese negocio termina asumiendo funciones para las que nunca fue diseñado.
Se convierte al mismo tiempo en el plan de jubilación, el fondo de emergencia, la inversión principal de la familia y la fuente de prácticamente todos los ingresos del hogar.
Desde el punto de vista patrimonial, esa concentración incrementa considerablemente el riesgo.
Patrimonio y liquidez son conceptos diferentes
Uno de los errores más habituales consiste en confundir patrimonio con capacidad financiera.
Pensemos en una familia empresaria con el siguiente patrimonio:
- Vivienda: 600.000 euros.
- Negocio: 400.000 euros.
- Plan de pensiones: 150.000 euros.
Su patrimonio asciende a 1.150.000 euros.
Sin embargo, imaginemos que mañana necesita afrontar una operación médica y únicamente dispone de 4.000 euros en la cuenta corriente.
La fotografía patrimonial sigue siendo excelente.
La liquidez, no.
Y esa diferencia es la que suele determinar la tranquilidad financiera cuando aparece un imprevisto.
Cada activo debería cumplir una función distinta
Una buena planificación patrimonial no consiste únicamente en acumular activos.
Consiste en asignar una finalidad concreta a cada uno de ellos.
Algunas partidas deben proporcionar liquidez inmediata.
Otras proteger frente a imprevistos.
Otras complementar la jubilación.
Y otras pueden orientarse al crecimiento del patrimonio a largo plazo.
Cuando un único activo intenta cumplir todas esas funciones al mismo tiempo, el riesgo aumenta y la planificación pierde eficacia.
La deuda también forma parte del patrimonio
Los datos del BCE recuerdan que el endeudamiento sigue teniendo un peso importante dentro de las finanzas familiares.
En el caso de los empresarios conviene ampliar esa visión.
No solo debe analizarse la hipoteca de la vivienda.
También forman parte del riesgo patrimonial los préstamos personales, los avales concedidos al negocio, las garantías hipotecarias y cualquier compromiso financiero que pueda terminar afectando a la economía familiar.
Analizar únicamente el balance de la empresa ofrece una visión incompleta.
El verdadero análisis debería integrar el patrimonio empresarial y el patrimonio familiar.
La diversificación también se aplica fuera de la cartera
Cuando hablamos de diversificación solemos pensar en repartir una cartera entre distintas clases de activos o zonas geográficas.
Sin embargo, existe una diversificación todavía más importante.
La del patrimonio global de una familia.
Muchos empresarios presentan una elevada concentración en cuatro elementos:
- Su negocio.
- El inmueble donde desarrollan la actividad.
- La vivienda familiar.
- Una única fuente principal de ingresos.
Desde una perspectiva de planificación patrimonial, esa concentración puede ser más relevante que la distribución de una cartera de inversión.
La principal enseñanza del BCE
El último informe del Banco Central Europeo no invita únicamente a observar cómo evolucionan los activos financieros de las familias.
También invita a reflexionar sobre cómo organizamos nuestro propio patrimonio.
Especialmente si somos empresarios.
Porque una empresa puede ser un extraordinario generador de riqueza y, al mismo tiempo, no ser suficiente para cubrir todas las necesidades financieras de una familia.
La planificación patrimonial comienza mucho antes de seleccionar un fondo de inversión.
Empieza asignando una función concreta a cada parte del patrimonio y evitando que todo dependa de un único activo, por muy valioso que sea.
Esa es, probablemente, una de las lecciones más útiles que puede extraerse del último informe del BCE para cualquier empresario que aspire a construir un patrimonio sólido y sostenible a largo plazo.
Invierte fácil con Indexa Capital
El gestor de carteras independiente líder en España, con más de
4.860 M€ gestionados, asesorados o administrados, de más de 149 mil clientes. Además, carteras de fondos indexados y de planes de pensiones con diversificación global y comisiones 80 % más bajas que los bancos.