La gestión pasiva, que permite tener exposición a un mercado replicando un índice con costes muy bajos, se sigue abriendo paso en España. Aunque entre los inversores particulares todavía avanza despacio, en buena parte porque muy pocas entidades ofrecen a sus clientes acceso directo a estos vehículos, está cogiendo ritmo en los fondos de fondos y sicavs. 

De hecho, he visto hoy un dato que me ha llamado la atención. 3 de los 5 productos donde tienen más dinero metido los gestores españoles para tener exposición al mercado americano ya son de gestión pasiva, con datos a cierre del segundo trimestre. Y eso que aquí no se contabilizan los datos de la mayoría de carteras gestionadas de bancos (a no ser que a su vez inviertan en fondos de fondos, que las hay) ni de los roboadvisors.

De estos tres productos pasivos, unos se ha convertido en líder por por patrimonio invertido. 

Se trata del Lyxor S&P 500 Ucits ETF D-Eur, en el que los fondos de inversión y sicavs españolas tienen una inversión conjunta de 675 millones de euros a mitad de año. 

Comisiones y rentabilidad del Lyxor S&P 500 Ucits ETF D-Eur:

Una cantidad que le permite superar al de gestión activa que hasta ahora lideraba esta categoría entre los gestores, el Robeco BP US Premium Equities, en los que la suma invertida por las IICs española se sitúa en los 625 millones de euros a cierre del segundo semestre. 

Eso sí, si en vez de fijarnos en el patrimonio ponemos el foco en el número distinto de carteras en los que está presente, el producto de Robeco sigue arrasando, con presencia en 465 fondos de fondos o sicavs sumando las distintas clases. 

¿Por qué esa diferencia? Porque son los gestores de los mayores fondos de fondos bancarios, donde más patrimonio hay invertido, los que más están apostando por estos activos para inversión en EEUU. Por ejemplo, entre los fondos que tienen el producto de Lyxor en cartera encontramos la gama Mi Fondo Santander, la Soy Así de Bankia o los Fondmapfre Elección, entre otros.

Los otros dos productos de gestión pasiva que se cuelan en el Top 5 son el Xtrackers S&P 500 Swap UCITS ETF y el Vanguard U.S. 500 Stock Index Fund, con una inversión de 537 millones y 246 millones, respectivamente, sumando la inversión de los distintos fondos que lo tienen en cartera. 

El motivo por el que aumenta la inversión en estos productos es evidente: su bajo coste. Mientras estos fondos pasivos tienen comisiones en torno al 0,1-0,2% en sus clases institucionales, los fondos de gestión pasiva rara vez bajan del 1% de TER. Esto a largo plazo suponen un extra de rentabilidad notable para el producto más barato... Que la gestión activa deberá batir con su habilidad para seleccionar empresas más rentables que el índice.

El problema es que esto se complica más cuando hablamos del mercado más eficiente, el de EEUU, donde más inversores hay y donde más analistas siguen las compañías que cotizan. Las cifras son contundentes: sólo el 18% de los fondos de gestión activa al índice S&P 500 en los últimos 5 años, según datos de Spiva Dow Jones, lo que explica en buena parte que sea precisamente en esta categoría de bolsa estadounidense donde más peso han ganado los fondos de gestión pasiva en las carteras institucionales durante los últimos años.

Muchos gestores activos recuerdan que ahora mismo el riesgo de invertir en los fondos pasivos es más elevado, porque el volumen de dinero que ha entrado en estos productos lo hace a discreción, por el mero hecho de formar parte de un índice, sin considerar las valoraciones en las que se mueven son adecuadas o no. Y ven una moda que pasará y aumentará las oportunidades de invertir de forma activa. ¿Tendrán razón?

El tiempo lo dirá. De momento, la única certeza es que el menor coste de la gestión pasiva se lo seguirá poniendo difícil y, sobre todo, a largo plazo.