Entre la calma táctica y la incertidumbre: los mercados navegan la frágil tregua en Ormuz

/ Hasta finales de febrero, ganancias generalizadas en los activos de riesgo, desde entonces, con el estallido de la guerra, se impusieron los recortes. En abril, al son del alto el fuego, rebote técnico. ¿Tiempo ahora de consolidación, de rangos, ante la fragilidad del acuerdo? A la espera de las negociaciones en Islamabad…
/ Conflicto que sumaba más de un mes entre mensajes contradictorios de Trump y rumores de negociaciones Estados Unidos-Irán, cuando llegó el acuerdo. Alto el fuego durante dos semanas que muestra la disposición a negociar de ambas partes, ganando tiempo para alcanzar una solución definitiva y recortando el riesgo de escalada, pero que es, de momento, una pausa táctica.
/ ¿Dudas? Aún muchas, por la dificultad de casar las pretensiones de unos y otros y el papel de Israel. Irán quiere mantener autonomía en materia de energía nuclear; Estados Unidos que abandone, entregando el uranio enriquecido. Diferencias que se evidenciaron inmediatamente con la continuidad de los ataques de Israel sobre el Líbano. Esto podría no llevar a una tregua definitiva, sino a una sucesión de ellas con funcionamiento parcial del estrecho de Ormuz. Mercados entre el optimismo y la cautela.
/ Bien podría no ser una tregua definitiva, sino a una sucesión de ellas con funcionamiento parcial del estrecho de Ormuz. Mercados entre el optimismo y la cautela.

/ Desde primeros de abril, estábamos asistiendo al tránsito puntual, pero al alza, de buques por Ormuz (~10% del habitual), gracias al número creciente de países interactuando directamente con Irán para que sus barcos crucen el estrecho. Ahora, con el alto el fuego, lo más probable es que el tráfico se reanude de manera gradual (¿normalización en 6 meses?), imponiéndose un recargo a los buques que crucen el estrecho. Por el momento, el número de buques que transitan por Ormuz, lejos de aumentar se ha reducido (¿de 11 a 2-4?).
/ Correcciones de crudo y gas que, tras el momento inicial, se moverán al son de la vuelta a la normalidad de los flujos. Esperamos precios aún altos por (1) una oferta que se ha recortado (>7 mill. de barriles/día en marzo, hasta niveles de junio de 2020, las lecturas más bajas desde finales de los 80 si descartamos la pandemia); (2) prima de riesgo geopolítica llamada a continuar (aseguradoras poco proclives a arriesgarse aún).

/ La extensión de la guerra/cierre del estrecho cuestiona la visión de un shock agudo de duración limitada y nos adentraría en un escenario más adverso. Preocupaciones sobre la inflación que podrían alcanzar al crecimiento (¿riesgo de escasez física de productos energéticos?).
/ Tomamos el caso de Europa y del análisis de escenarios dibujados por el BCE en función de la duración del conflicto. En el peor de ellos (crudo 145$/bbl, Ormuz cerrado al 60%) la inflación haría pico en el 6% y no cedería hasta 2028. Algunos miembros del BCE apuntan a que estaríamos ya transitando hacia el escenario adverso. Política monetaria que tendría entonces que actuar...

/ China y Sudeste asiático parten con la desventaja de estar más expuestos a Oriente Medio que Europa y presentar una mayor dependencia energética de sus economías. A su favor, la menor dependencia del gas y crudo frente a nuestro caso (utilización del carbón).

/ Últimos datos y encuestas (alguna de las cuales recoge ya el estallido del conflicto) dejan una pintura de solidez macro junto a presiones inflacionistas. El empleo sorprende al alza, tanto en creación de puestos de trabajo como en el recorte de la tasa de paro. En la misma línea, el ISM manufacturero, aunque el análisis de los componentes (precios pagados al alza, nuevos pedidos y empleo disminuyendo) es menos optimista. Menos favorable, aunque en zona expansiva, el ISM de servicios (54 vs. 54,9 esp.), de nuevo con ciertos tintes inflacionistas (aumentan los precios pagados).

/ Aunque el gasto público alemán sigue aumentando en marzo, (16.100 mill. de € en 2026), la industria alemana no consigue ganar momentum (producción en lateral desde 2024 unida a la caída de los pedidos de fábrica en febrero). PMI manufacturero europeo que resiste debido a unos mayores tiempos de entrega, mientras el de servicios cae reflejando un peor sentimiento.
